
Este artículo es un extracto del resumen de «Las 48 leyes del poder », de Robert Greene, publicado en Shortform . Shortform ofrece los mejores resúmenes del mundo de los libros que deberías leer.
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Resumen de la Ley n.º 28: Actúa con audacia
Si dudas antes de hacer algo, tus dudas socavarán tus esfuerzos. Cuando actúes, sé audaz, y si cometes errores, corrígelos con aún más audacia. Todo el mundo admira a los audaces.
Principios del Derecho 28
Las personas tienen una tendencia natural a dudar antes de actuar. Según la Ley 28 de las 48 Leyes del Poder, para ser poderoso hay que superar esta tendencia, actuando con audacia y lanzándose a la acción con valentía.
Así es como funcionan estas dos tendencias —la audacia y la vacilación—:
- Miente con descaro: al actuar con descaro, puedes ocultar tus debilidades. Los estafadores saben que cuanto más grande es la mentira, más probable es que se la crean. La audacia desvía la atención de las incoherencias de una historia falsa.
- Si dudas, saldrás perdiendo: la gente percibe la debilidad en los demás. Si muestras vacilación, por ejemplo, cediendo o mostrándote dispuesto a transigir, los demás se aprovecharán de ti. Si la gente percibe que eres un blando, eso es precisamente lo que harán.
- Una acción audaz intimida: cuando actúas con audacia, das una imagen de poder e intimidad. Si, además, tu acción audaz es repentina, intimida aún más. Harás que la gente se ponga a la defensiva ante futuros ataques.
- La indecisión genera obstáculos: si persigues un objetivo sin convicción, te creas problemas a ti mismo, del mismo modo que un conejo acosado se comporta de forma errática y acaba topándose con el cazador.
- La audacia disipa las dudas: cuando dudas, infundes dudas en los demás. Pero cuando actúas con audacia, arrastras a los demás contigo, sin darles tiempo para pensárselo dos veces.
- La audacia te hace destacar: cuando eres audaz, atraes la atención y, por lo tanto, el poder.
Muchas personas son tímidas porque quieren caer bien y evitar los conflictos. Puede que tengan ideas audaces, pero les da miedo llevarlas a la práctica.
La timidez es una forma de egocentrismo; te preocupas por ti mismo y por lo que los demás pensarán de ti. La audacia es todo lo contrario: actuar con audacia te hace sentir menos cohibido y te permite centrarte en el exterior, en los resultados.
La audacia no es algo innato: hay que desarrollarla y practicarla. Napoleón era, en un principio, tímido y torpe en el ámbito social, pero tuvo que aprender a ser audaz para triunfar en el campo de batalla. Más tarde, la aplicó a todos los ámbitos de su vida, lo que le hizo parecer una figura legendaria a pesar de su baja estatura.
Así que practica actuar con audacia, por ejemplo, en una negociación sobre un precio. No cometas el error que comete la mayoría de la gente de pedir muy poco. Cuando Colón solicitó financiación a la corte española para su viaje al Nuevo Mundo, también pidió el título de «Gran Almirante del Océano», lo que en realidad era una exigencia de respeto. Consiguió ambas cosas. Colón sabía cómo actuar con audacia.
Erradica el hábito de la timidez y sustitúyelo por la audacia. Si cometes un error por actuar con audacia, subsánalo con aún más audacia. Así es como se aplica la Ley 28 de Las 48 leyes del poder.
Poner en práctica la Ley 28
He aquí un ejemplo de cómo poner en práctica el principio de «Actúa con audacia». Pietro Aretino, un criado de cocina al servicio de una acaudalada familia romana, tenía la ambición de convertirse en un gran escritor. Con audacia, lo consiguió.
El papa León X había recibido un elefante como regalo y estaba encantado con él. Se sintió tan afligido cuando el elefante murió que encargó un cuadro para colocarlo sobre su tumba. Aretino vio una oportunidad y escribió un panfleto satírico que fingía ser el testamento del elefante, en el que ridiculizaba no solo al papa, sino también a muchos cardenales, a quienes el elefante ficticio legaba diversas partes de su cuerpo. Los lectores quisieron saber de inmediato quién era aquel audaz escritor. Incluso al papa le divirtió su descaro y le ofreció un puesto a Aretino.
Excepciones a la Ley 28
¿Hay alguna excepción a la Ley 28 de Las 48 leyes del poder? ¿Hay alguna ocasión en la que no se deba actuar con audacia? La audacia debe emplearse de forma táctica, y no a la ligera, para alcanzar objetivos concretos. Hay que controlarla y dirigirla hacia un objetivo concreto, sin excederse. Si la conviertes en una costumbre, ofenderás a demasiada gente, lo que provocará tu caída. Lola Montez, amante del rey de Baviera, se comportó tan mal y se entrometió con tanta audacia en los asuntos del país que provocó la indignación del pueblo, y el rey tuvo que deportarla.
Fingir timidez podría resultarte ventajoso, ya que te permitiría tenderles una trampa a las personas para poder abalanzarte sobre ellas más tarde, aunque pronto te ganarás una reputación y ya no te servirá de nada. Así que, en general, sigue la Ley 28 de « Las 48 leyes del poder »: Actúa con audacia.
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