Cuando la neurocientífica Jill Bolte Taylor sufrió un derrame cerebral en el hemisferio izquierdo del cerebro, su vida tal y como la conocía se desvaneció al perder el acceso a funciones cognitivas como el lenguaje, los recuerdos y la capacidad de razonar. Cuando, tras el derrame cerebral, solo funcionaba el lado derecho de su cerebro, experimentó un periodo de felicidad cósmica, libre de la carga de su ego y de los traumas del pasado. Tras ocho años de recuperación, recuperó las funciones cognitivas y los recuerdos del lado izquierdo de su cerebro, y también conservó una conexión con el lado derecho que le proporcionó una profunda paz interior.
En lugar de volver a su vida habitual, Taylor quiso compartir su experiencia y sus reflexiones con el público. Lo hizo por primera vez en una charla TED de 2008, que rápidamente llegó a millones de espectadores en Internet. El impacto cultural de este vídeo la llevó a escribir sus memorias, My Stroke of Insight (2008), en el que describe su experiencia al sufrir un derrame cerebral, su recuperación y las lecciones que aprendió sobre cómo acceder a la sensación de calma interior asociada al hemisferio derecho de su cerebro. Taylor también creó la fundación Jill Bolte Taylor BRAINS, dedicada a educar al público sobre temas neurológicos...
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La formación de Taylor en neurociencia, junto con su experiencia tras sufrir un ictus, constituyen la base de su filosofía sobre el uso de los cuatro caracteres para alcanzar una vida más tranquila. Para empezar, describiremos los fundamentos fisiológicos de los cuatro caracteres: los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro, así como el tejido límbico (emocional) y cortical (racional) que se extiende por ambos hemisferios.
Taylor afirma que el hemisferio izquierdo del cerebro alberga nuestra capacidad para organizar la información de forma lineal y ordenada. Nos permite almacenar recuerdos, diferenciar entre pasado, presente y futuro, y reconocer los límites físicos entre nosotros y los demás, así como los objetos individuales. Según Taylor, nuestro hemisferio izquierdo es la parte de nosotros que ama la estructura y se ve motivada por factores externos como la aceptación social y las posesiones materiales.
El hemisferio derecho del cerebro contribuye a las habilidades creativas y a la visión global. Procesa la información exclusivamente en el momento presente, en lugar de vincularla con el pasado o el futuro. Taylor describe el hemisferio derecho como nuestra mente «inconsciente», que ama incondicionalmente y comprende...
Ahora que hemos visto la anatomía cerebral que subyace a los cuatro personajes, estamos listos para presentar dónde reside cada uno de ellos y cómo son. Taylor afirma que comprender cada uno de estos personajes es el primer paso para poder recurrir a ellos de forma intencionada y tomar el control de diferentes situaciones. Ella dice que todo el mundo tiene un personaje asociado a la corteza cerebral del lado izquierdo (Personaje 1), al sistema límbico del lado izquierdo (Personaje 2), al sistema límbico del lado derecho (Personaje 3) y a la corteza cerebral del lado derecho (Personaje 4).
Cada personaje tiene sus propias fortalezas y debilidades, dependiendo del contexto. Taylor destaca que, aunque en este momento podamos tener un personaje dominante, nuestros personajes dominantes son dinámicos y varían según las circunstancias, y que además tenemos el poder de cambiar qué personaje toma el control. Las descripciones de los personajes que siguen tienen como objetivo ayudarte a conocer los deseos diversos y contradictorios que hay dentro de cada uno de nosotros.
(Nota breve: El concepto de Taylor de «conocer a tus cuatro personajes» se resume en la práctica de aumentar tu...
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Taylor escribe que no hay una única forma correcta de coordinar tus cuatro personalidades. Afirma que, para lograr una vida tranquila, debemos escuchar a las cuatro personalidades y asegurarnos de que cada una de ellas se sienta valorada. A continuación, una vez que hayas reconocido lo que cada una de ellas aporta en una circunstancia concreta, podrás decidir conscientemente qué personalidad quieres encarnar a medida que avanzas. En esta sección, profundizaremos en algunos consejos prácticos para lograrlo.
(Nota breve: La recomendación de Taylor de conocer y validar a cada uno de tus cuatro personajes para alcanzar la paz interior es similar a la técnica del IFS que Schwartz describe en No hay partes malas. Sin embargo, además de identificar las «partes» —los seres internos que muestran diferentes personalidades—, Schwartz identifica a un actor adicional: el «Yo» fundamental, que actúa como el cuidador sabio y compasivo de los demás seres internos. Aunque Taylor da a entender que debe haber un «tú» ejecutivo que decida qué personaje tomará la iniciativa en una situación, ella...
Taylor explica que estos cuatro personajes están siempre presentes en nuestra mente, pero que algunos se manifiestan con mayor intensidad que otros, dependiendo del contexto y de nuestras decisiones personales. En este ejercicio, analizarás cómo influyen estos cuatro personajes en tus relaciones y cómo podrías utilizarlos para mejorar algún aspecto de tu vida personal.
Identifica y describe un aspecto concreto de tus relaciones con el que hayas tenido dificultades en el pasado. Por ejemplo, quizá te cueste relajarte cuando pasas tiempo de calidad con tus seres queridos, o tal vez te resulte difícil resolver conflictos en una relación concreta.
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Jerry McPhee