Resumen en PDF:Piensa como un monje, por Jay Shetty
Resumen del libro: Aprenda los puntos clave en cuestión de minutos.
A continuación te ofrecemos un avance del resumen del libro «Think Like a Monk», de Jay Shetty, elaborado por Shortform. Lee el resumen completo en Shortform.
Resumen de una página en PDF de «Piensa como un monje»
Jay Shetty, antiguo monje védico y galardonado creador de contenidos, afirma que el camino hacia la felicidad y la plenitud pasa por «pensar como un monje». Según él, los monjes son las personas más tranquilas y felices del mundo porque viven con un sentido de propósito que está en consonancia con su verdadero yo interior.
Afortunadamente, no es necesario que te aísles del mundo moderno ni que te afeites la cabeza para beneficiarte de esta mentalidad. Shetty se basa en sus experiencias como monje, en antiguos textos espirituales y en las últimas investigaciones psicológicas para transformar conceptos abstractos en métodos prácticos que puedes incorporar fácilmente a tu vida.
En esta guía, hemos comparado y contrastado los conceptos clave de Shetty con investigaciones y consejos psicológicos actuales. Además, hemos ampliado sus métodos con ideas prácticas de otros profesionales del desarrollo personal y psicólogos.
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(Nota breve: Si en algún momento de este paso sientes la tentación de criticarte a ti mismo, recuerda que el objetivo de reflexionar sobre tus elecciones pasadas no es juzgarte ni reprocharte las decisiones que has tomado, sino tomar mayor conciencia de qué tipo de decisiones te resultan satisfactorias. Puede que te resulte útil centrarte en la autocompasión durante este paso. Por ejemplo, reconoce que has estado haciendo lo mejor que has podido, o perdónate conscientemente por cualquier error que hayas cometido. Al cambiar tu enfoque de la crítica a la amabilidad, serás más capaz de comprender tus decisiones pasadas sin caer en la trampa de los pensamientos autodestructivos.)
3) Evalúa tus objetivos actuales: Shetty recomienda que también analices cómo las influencias externas han moldeado los objetivos por los que estás luchando. Por ejemplo, quizá te hayas fijado el objetivo de ganar un millón de dólares porque te gusta el reto. Por otro lado, quizá te hayas fijado este objetivo porque te sientes presionado a demostrar tu valía ante los demás.
(Nota de Shortform: Según estudios en el ámbito de la psicología positiva, el consejo de Shetty de que evalúes si tus objetivos están en consonancia con tus valores puede aumentar tus posibilidades de alcanzarlos con éxito. Según estas investigaciones, es más probable que te sientas motivado y experimentes una espiral emocional ascendente (mayor sensación de felicidad y satisfacción) cuando persigues objetivos que se ajustan a tus valores. Este estado mental positivo te permite acceder a lo mejor de ti mismo —tus fortalezas y talentos únicos— y aplicarlos para alcanzar con éxito tu objetivo.)
4) Identifica cómo te influyen los demás: cuando estás verdaderamente satisfecho contigo mismo, no sientes la necesidad de adoptar diferentes personalidades para complacer a diferentes personas. Sin embargo, desarrollar esta fortaleza mental requiere práctica. Mientras avanzas en el proceso de cultivar una mentalidad de monje, Shetty sugiere que recuerdes que las personas con las que pasas el tiempo te influyen para que pienses y te comportes de maneras específicas. Por lo tanto, reflexiona sobre cómo te sientes cuando pasas tiempo con determinadas personas o grupos: ¿sientes que te estás acercando o alejando de los valores por los que quieres regir tu vida?
(Nota breve: Las investigaciones sobre la formación de hábitos arrojan luz sobre el consejo de Shetty de que te plantees si tus valores coinciden con los de las personas con las que pasas el tiempo. James Clear (Atomic Habits) sostiene que tienes una tendencia natural a adoptar comportamientos propios de la mentalidad de grupo: imitar a los demás para encajar, sentir que perteneces a un grupo o generar el elogio y el respeto que percibes que ellos tienen. Clear sugiere que busques grupos sociales específicos que ya vivan según los valores que has elegido para ti mismo. Esto te facilitará comportarte en consonancia con tus valores, ya que no tendrás que luchar contra tu tendencia natural a conformarte.)
Céntrate en lo que puedes controlar
Ahora que estás empezando a definir tus valores, tienes una idea más clara de lo que te resulta significativo. Sin embargo, si has adquirido el hábito de tener pensamientos negativos e improductivos, puede que te resulte difícil concentrar tu atención y tomar decisiones que se ajusten a cómo quieres vivir. Por eso, concluiremos esta primera parte de la guía explorando métodos que puedes utilizar para contrarrestar los pensamientos negativos, calmar tu mente y adquirir una conciencia más profunda de lo que necesitas para sentirte satisfecho y feliz.
Shetty sostiene que nunca podrás controlar por completo las circunstancias externas (otras personas, situaciones, etc.). Además, intentar controlar lo incontrolable solo alimenta pensamientos que te hacen sentir incómodo (por ejemplo, «deberían actuar así», «eso no debería haber pasado»). Afortunadamente, hay algo que sí puedes controlar y que influirá enormemente en la forma en que percibes tus experiencias, cómo te sientes al respecto y cómo reaccionas ante ellas: tus pensamientos.
(Nota breve: Al igual que Shetty, muchos practicantes de la ley de la atracción coinciden en que tus pensamientos determinan cómo te sientes y cómo respondes a tus circunstancias, y coinciden en que esforzarse por cambiar las circunstancias externas solo genera malestar y ansiedad. Sin embargo, a diferencia de Shetty, sostienen que tus pensamientos crean tus circunstancias externas y que puedes controlar tus experiencias alineando tus pensamientos con lo que deseas. Por ejemplo, afirman que puedes cambiar la forma en que alguien te responde centrándote únicamente en cómo quieres que se comporte. Según el argumento de Shetty, este intento de controlar mentalmente las circunstancias externas solo alimentará tu malestar.)
Anteriormente hablamos de cómo la calidad de tus pensamientos —ya sean positivos o negativos— influye en tu estado mental. Según Shetty, los pensamientos positivos surgen de valores que favorecen tu bienestar: te ayudan a concentrarte y te permiten tomar decisiones que te parecen significativas. Por otro lado, los pensamientos negativos te llevan a darle demasiadas vueltas a las cosas: te saturan la mente y te incitan a seguir teniendo pensamientos que te distraen y no te aportan nada.
(Nota breve: Numerosos experimentos confirman la afirmación de Shetty de que los pensamientos influyen en el estado mental. Los hábitos de pensamiento negativo provocan estrés, ansiedad y depresión. Además, los estudios confirman que los pensamientos negativos son perjudiciales para la salud física. La negatividad prolongada afecta a las hormonas, al sistema inmunitario, al sueño, al cerebro y a la digestión. Al igual que Shetty, los investigadores sugieren que puedes mejorar tu bienestar general prestando atención a los pensamientos en los que te centras y a cómo te hacen sentir. También recomiendan llevar a cabo un ritual diario, como la meditación, la terapia o el ejercicio físico.)
Formas constructivas de gestionar tus pensamientos negativos y de miedo
Shetty sostiene que los pensamientos negativos tienen una ventaja: sirven de guía para saber qué es importante para ti. Es más probable que tengas una opinión sobre un tema que te importa que sobre uno que no te interesa. Por eso, Shetty sugiere que primero intentes comprender los factores desencadenantes que subyacen a tus pensamientos negativos antes de intentar eliminarlos. Cuanto mejor comprendas por qué piensas así, más fácil te resultará abordar y cambiar tus pensamientos negativos.
(Nota breve: Muchos expertos en autoayuda coinciden en que tomar conciencia de por qué tienes pensamientos negativos es la clave para cambiarlos. Sin esta comprensión, es más probable que creas que tus pensamientos negativos son totalmente racionales (porque tus experiencias justifican tus reacciones negativas) y no te sentirás motivado para cambiar tu forma de pensar o de reaccionar ante tus experiencias.)
Shetty propone seis métodos que te ayudarán a comprender y gestionar tu reacción ante los pensamientos negativos:
1) Identifica, cuestiona y cambia tus pensamientos negativos: Shetty recomienda que practiques prestar atención a tus pensamientos para que puedas darte cuenta de cuándo estás cayendo en pensamientos negativos. A continuación, reflexiona sobre el origen de ese pensamiento negativo y si refleja la persona que quieres ser. Por último, decide tener pensamientos que te hagan sentir mejor respecto a la situación: los pensamientos positivos suelen arrojar una luz favorable sobre ti mismo y sobre los demás.
(Nota breve: Al igual que el método de Shetty, la terapia cognitivo-conductual (TCC) se centra en formular preguntas para evaluar la racionalidad de los pensamientos angustiosos y explorar otras perspectivas. Este proceso te ayuda a examinar y cuestionar esos pensamientos, de modo que puedas encontrar formas alternativas de abordar tus desencadenantes. Cuanto más cuestiones la validez de tus pensamientos angustiosos, menos probable será que los aceptes como verdad y permitas que dominen tus emociones.)
2) Aprecia lo que tienes: Shetty sostiene que tus miedos te indican aquello que temes perder: las cosas a las que más apego sientes. Sin embargo, cuando aceptas que no puedes controlar cuánto tiempo permanecerán esas cosas en tu vida, cambias tu relación con lo que te provoca miedo: en lugar de intentar controlar y aferrarte a lo que te importa, eres capaz de apreciar y disfrutar de lo que tienes.
(Nota de Shortform: Los psicólogos coinciden en que desentrañar las emociones que sientes hacia las cosas que temes perder fomenta la tranquilidad y te permite disfrutar plenamente de lo que sí tienes. Sugieren el siguiente proceso para aislar y calmar tus sentimientos de miedo: Anota todo lo que deseas conservar y mantener. A continuación, aclara con el mayor detalle posible por qué exactamente esas cosas son importantes para ti. A continuación, anota los miedos específicos que tienes respecto a perder esas cosas y reflexiona sobre cómo te hace sentir centrarte en ello: ¿esos sentimientos mejoran o empeoran tu relación con las cosas que te importan? Por último, acepta esos miedos como indicaciones valiosas de lo que es más importante para ti.)
3) Llega al fondo de tus miedos: Shetty sostiene que, aunque pueda parecer que tus miedos se refieren a un tema concreto, a menudo surgen de un temor más amplio e inconsciente que ha estado influyendo en todas tus decisiones. Sugiere que indagues en profundidad y te preguntes una y otra vez por qué tienes miedo de algo, para poder resolver el miedo desde su raíz. Por ejemplo, tienes miedo de perder tu trabajo. ¿Por qué? Porque has trabajado muy duro para llegar donde estás. ¿Por qué? Porque tu autoestima está ligada a tus logros. ¿Por qué?
(Nota de Shortform: Al igual que Shetty, los psicólogos clínicos sostienen que los miedos de los que eres consciente tienen raíces profundas de las que a menudo no eres consciente. Explican que hay cinco miedos fundamentales relacionados con la pérdida que constituyen la base de todos los demás miedos: la pérdida del amor, de la identidad, del sentido, del propósito y de la vida. Por lo tanto, además de probar el proceso de Shetty de preguntarte «por qué», piensa en cuál de esas cinco categorías encaja tu miedo. Por ejemplo, si temes perder tu trabajo, podría ser porque tu identidad está ligada a tu trabajo, o porque no crees que puedas sentir un sentido de propósito en otro empleo.)
4) Desvincúlate de tus impulsos negativos: Es habitual identificarnos con nuestros pensamientos y sentimientos negativos diciendo «Yo soy [el pensamiento o sentimiento]», por ejemplo, «Tengo miedo» o «Estoy triste». Shetty afirma que identificarse con los pensamientos de esta manera dificulta desligarse de la incomodidad que se siente. Recomienda considerar los pensamientos y las emociones como algo separado de uno mismo diciendo: «Estoy pensando en...» o «Estoy experimentando sentimientos de...». Esto permite distanciarse de cualquier incomodidad que se sienta y responder de forma más objetiva a los pensamientos.
(Nota breve: Según los psicólogos clínicos, la razón por la que resulta difícil desligarse de los pensamientos negativos es que la negatividad te lleva a juzgar tus propios pensamientos negativos. Esto añade una capa adicional de angustia al pensamiento negativo original y te hace sentir impotente para cambiar tu forma de pensar. Por ejemplo, te reprendes a ti mismo por tus pensamientos de ansiedad porque sientes que deberías tener más confianza. Este juicio te resta poder porque te hace sentir que tienes algún tipo de defecto y aumenta tus sentimientos de ansiedad. Al igual que Shetty, los psicólogos recomiendan que te alejes de tus pensamientos para evitar caer en la trampa del juicio propio.)
5) Practica el perdón para liberarte de los pensamientos autodestructivos: los pensamientos de vergüenza, culpa e ira suelen surgir cuando repasa las cosas que ha hecho a lo largo de su vida y de las que se siente avergonzado o decepcionado. Shetty afirma que la única forma de superar estos pensamientos improductivos es reconocer por qué se siente así y, a continuación, perdonarse a sí mismo por los errores que ha cometido. Además, sugiere practicar el perdón hacia aquellas personas que te provocan sentimientos de resentimiento o ira.
(Nota breve: En Cómo dejar de preocuparse y empezar a vivir, Dale Carnegie desarrolla la idea de que debes perdonar las heridas del pasado para poder avanzar y alcanzar el éxito y la felicidad. Afirma que aferrarse a los rencores del pasado te resta fuerza, ya que te impide centrarte en lo que deseas. Estos sentimientos negativos también pueden perjudicar tu salud física y provocar efectos como hipertensión arterial e insomnio. Las sugerencias de Carnegie para liberarse de los rencores incluyen buscar lo positivo en cada situación y centrarse en algo que te apasione.)
6) Concéntrate en sentir gratitud para bloquear los pensamientos negativos: los pensamientos negativos te llevan a centrarte en motivos para sentirte insatisfecho contigo mismo, con tus experiencias y con los demás. Shetty sostiene que practicar la gratitud ofrece una forma de escapar de la tendencia a centrarse en lo que no va bien. Según él, cuando sientes gratitud, tu atención en los pensamientos positivos impide que los pensamientos negativos te distraigan. Cuanto más practiques sentir gratitud por cada experiencia de tu vida, más fácil te resultará mantener una actitud positiva y aprovechar las oportunidades que se ajustan a cómo quieres vivir.
(Nota de Shortform: Aunque todos somos conscientes de los beneficios de la gratitud—fomenta un mayor bienestar físico y mental—, puede resultar difícil ponerla en práctica, sobre todo cuando las cosas no parecen ir bien. Al igual que Shetty, muchos psicólogos recomiendan establecer una rutina diaria, como llevar un diario de gratitud, para que los pensamientos positivos se conviertan de forma natural en parte de tu rutina. Algunos profesionales de la autoayuda también aconsejan utilizar recordatorios visuales para despertar pensamientos de gratitud. Por ejemplo, utiliza una cita sobre la gratitud como salvapantallas o coloca una foto de algo por lo que te sientas agradecido junto a tu escritorio.)
Cultiva el silencio interior y la conciencia
Además de optar por pensamientos más positivos, Shetty sugiere que incorpores prácticas meditativas a tu rutina diaria para aquietar tus pensamientos y cultivar el silencio interior. Esto te ayudará a reflexionar sobre tus valores y a desarrollar una comprensión más profunda de quién eres, por qué haces las cosas como las haces y por qué tus experiencias son como son.
(Nota breve: Los profesionales de la salud mental confirman que la meditación aumenta la conciencia de uno mismo, fomenta el pensamiento positivo y mejora el bienestar mental. Por consiguiente, las prácticas meditativas también ayudan a controlar los síntomas de muchos problemas de salud relacionados con el estrés, como la hipertensión arterial o las cefaleas tensionales.)
Una práctica meditativa que puedes probar es la respiración consciente. Según Shetty, tus patrones respiratorios reflejan tus estados mentales y emocionales: cuando tus pensamientos son positivos y te sientes relajado, tu respiración fluye con facilidad. Por otro lado, cuando estás ansioso o enfadado, tu respiración se vuelve más entrecortada o irregular. Shetty sostiene que lo contrario también es cierto: cuando calmas tus patrones de respiración, tus pensamientos también se calman. Con la práctica, las meditaciones centradas en la respiración se convertirán en una forma inmediata de calmar tus pensamientos y cambiar tu estado mental de negativo a positivo.
Cómo la respiración consciente reduce tu actividad mental
Las investigaciones sobre los patrones de ondas cerebrales arrojan luz sobre por qué las meditaciones basadas en la respiración calman los pensamientos y ayudan a pensar de forma positiva. La actividad mental se compone de cuatro patrones principales de ondas cerebrales que se adaptan en función del nivel de actividad de los pensamientos:
Onda beta: cuando estás pensando conscientemente
Ondas alfa: cuando te estás quedando dormido
Onda theta: cuando estás dormido
Onda delta: cuando estás en sueño profundo
Las investigaciones indican que, al ralentizar el ritmo respiratorio, se induce al cuerpo a un estado de relajación similar al sueño. A continuación, los patrones de ondas cerebrales se adaptan para reflejar ese estado físico de relajación. Aunque sigas despierto y consciente, este estado de relajación física y mental ralentiza de forma natural tus pensamientos y te ayuda a liberarte de cualquier pensamiento negativo que perturbe tu sensación de calma.
Parte 2: Aclarar
Ahora que has descubierto formas de calmar tus pensamientos y pensar de manera más positiva, veremos cómo puedes utilizar esta nueva conciencia para avanzar hacia la felicidad y la satisfacción con una intención consciente y deliberada.
El compromiso conduce a la satisfacción
Shetty sostiene que las actividades que te gustan te abren el camino hacia una mayor satisfacción y felicidad. Cuando algo te interesa de verdad, es más probable que te sientas involucrado al pensar en ello. Esa sensación de implicación te anima a dedicar tiempo a perfeccionar tus habilidades y te hace menos propenso a las distracciones. Como resultado, tu sensación de satisfacción va creciendo sin que tengas que esforzarte demasiado.
(Nota breve: Ya hemos comentado anteriormente cómo la inmersión en una tarea mejora la concentración y reduce las distracciones, por lo que tiene sentido que las actividades que disfrutas fomenten la sensación de satisfacción. Sin embargo, a veces estás demasiado ocupado haciendo lo que tienes que hacer como para descubrir lo que quieres hacer. Según los autores de Minimalismo, hay cuatro obstáculos que te impiden descubrir tus intereses: la identidad, el estatus, la certeza y el dinero. Por ejemplo, es posible que centres toda tu energía en trabajar en algo que no te gusta porque tu sentido de identidad y tu seguridad financiera están ligados al estatus profesional que has alcanzado. Por lo tanto, reflexiona sobre cómo estos cuatro factores influyen en tu capacidad para disfrutar de tus actividades cotidianas.)
Por desgracia, siempre habrá cosas que tengas que hacer y que no te interesen ni te motiven. Sin embargo, Shetty afirma que es posible encontrar sentido y satisfacción en cualquier actividad que realices si buscas diferentes formas de enfocarla. Veamos los tres métodos que sugiere Shetty para ayudarte a sentirte más motivado y satisfecho, independientemente de lo que estés haciendo:
1) Lleva un registro de las actividades en las que participas: Shetty recomienda que anotes todas las actividades en las que participas y que te preguntes si te gustan o no. Hazte preguntas concretas para descubrir qué es exactamente lo que te gusta o te disgusta de cada actividad. Además, reflexiona sobre los momentos en los que has dado lo mejor de ti y te has sentido satisfecho con tus logros. Analiza los patrones que unen estas experiencias y cómo puedes crear oportunidades para vivir experiencias similares en diferentes circunstancias o con otras personas.
(Nota breve: Gretchen Rubin (El proyecto de la felicidad) propone una forma interesante de ampliar el método de Shetty. Ella sugiere que, una vez que identifiques las experiencias que más disfrutas, te marques un objetivo ambicioso que te obligue a centrarte activamente en esas actividades. Tener un objetivo claro te ayudará a priorizar cómo empleas tu tiempo y a crear más oportunidades para vivir experiencias estimulantes similares. Por ejemplo, la pasión de Rubin por la escritura la inspiró a fijarse el ambicioso objetivo de completar una novela de 50 000 palabras en un mes. Su trabajo para alcanzar este objetivo le brindó una serie de oportunidades que ahora le permiten dedicarse a la escritura a tiempo completo.)
2) Cambia tu perspectiva sobre lo que no te gusta: si te ves obligado a hacer cosas que no te gustan, Shetty sugiere que cambies tu forma de pensar al respecto, de modo que puedas pasar de sentir aversión a sentir aprecio. Por ejemplo, no te gusta tu trabajo, pero decides centrarte en las habilidades transferibles que estás perfeccionando actualmente. Esto te permite encontrarle sentido a las habilidades que estás desarrollando, ya que te serán muy útiles en el trabajo al que aspiras.
(Nota de Shortform: Curiosamente, las investigaciones en neurociencia y psicología positiva demuestran que el método de Shetty, que consiste en centrarse en el agradecimiento en un ámbito de la vida, aumenta la sensación de satisfacción en todos los ámbitos de la vida. Según The Happiness Advantage, los pensamientos positivos entrenan al cerebro para encontrar oportunidades en la adversidad y superar fácilmente los retos y los contratiempos. Esto genera un impulso positivo en tu vida y alimenta nuevas oportunidades para sentirte feliz y satisfecho.)
3) Añade listas de «cómo quieres ser» a tus listas de tareas pendientes: Shetty afirma que centrarte en cómo quieres ser mientras realizas una actividad cambia la forma en que la percibes y te permite vivirla de una manera más satisfactoria. Por ejemplo, cada tarde tienes la frustrante tarea de intentar que tus hijos terminen los deberes. Cuando piensas en cómo debes comportarte para lograrlo (con calma, con paciencia), cambias tu enfoque de sentirte frustrado a sentirte tranquilo. Esto cambia tu experiencia de lo que está sucediendo y reduce la tensión que normalmente sientes al realizar esta actividad.
(Nota breve: Las investigaciones sobre el tema de la fijación de intenciones confirman que, cuando te centras más en quién quieres ser que en lo que tienes que hacer, aumentas tu autodisciplina ante decisiones contradictorias sobre cómo comportarte. Por ejemplo, normalmente recurres a la fuerza bruta para que tus hijos hagan los deberes. Este método rara vez funciona y solo sirve para aumentar tu sensación de frustración. Por otro lado, cuando te propones mantener la calma al tratar con tus hijos, cambias tu enfoque de cómo te gustaría que actuaran a cómo quieres actuar tú. Como resultado, sabes inmediatamente cómo actuar (con paciencia) cuando te sientes tentado a gritarles por sus travesuras.)
Parte 3: Poner ejemplos
Comenzamos esta guía hablando de cómo te han influido otras personas a lo largo de tu vida. Ahora que te has liberado de las influencias que no te benefician y comprendes cómo avanzar hacia la felicidad y la satisfacción con una intención deliberada, cerraremos el círculo. En esta última parte de la guía, exploraremos cómo puedes poner en práctica tus valores de una manera que influya positivamente en el mundo que te rodea.
Shetty sostiene que se pueden generar enormes sentimientos de satisfacción y felicidad al compartir con los demás los propios valores, puntos fuertes y compasión. Sugiere que empieces a pensar en formas de marcar una diferencia positiva y de demostrar tu cariño a las personas que aprecias.
(Nota breve: Las investigaciones científicas confirman que contribuir al bienestar de los demás te hace más feliz. Los estudios han demostrado que, cuando das (conocimientos, ayuda, tiempo o dinero) con la intención de ayudar a los demás, se activan las mismas áreas del cerebro que se estimulan con actividades placenteras, como disfrutar de una buena comida o tener relaciones sexuales satisfactorias.)
Además, propone tres métodos para descubrir más oportunidades que te permitan dejar huella:
1) Toma nota de los lugares en los que pasas el tiempo esta semana. ¿Qué oportunidades tienes para dejar una huella positiva en cada uno de ellos?
(Nota breve: Una forma práctica de llevar a cabo este paso es tomar nota de aquello de lo que más te quejas en tu entorno y reformular esas quejas en preguntas motivadoras. Según Tony Robbins, (Despertar al gigante interior), cuando te centras en hacerte preguntas empoderadoras, animas a tu mente a encontrar soluciones proactivas sin esfuerzo. Por ejemplo, en lugar de quejarte de la basura en tu parque local, hazte preguntas como: «¿Cómo puedo ayudar a limpiar este parque?» O bien: «¿Qué tengo que hacer para animar a los demás a recoger su basura?»)
2) Piensa en tres momentos de tu vida en los que te habría venido bien recibir ayuda u orientación. Ahora piensa en una organización benéfica o una causa relacionada con cada uno de esos ámbitos. ¿Alguna de ellas ofrece oportunidades de colaboración que se adapten a tus habilidades y capacidades particulares?
(Nota de Shortform: Aunque este paso ofrece una forma de generar ideas para ayudar a los demás, no te ayuda necesariamente a encontrar oportunidades que se ajusten a tus intereses. Por ejemplo, aunque en algún momento hayas necesitado ayuda para manejar una relación complicada, puede que no te interese ayudar a otros a lidiar con el mismo problema. En Los principios del éxito, Jack Canfield sugiere que consideres las organizaciones filantrópicas que más admiras para descubrir oportunidades que se ajusten a tus intereses. A continuación, explora qué necesidades tienen en cuanto a tus habilidades o experiencia para que puedas generar ideas con las que contribuir a organizaciones que trabajen en el mismo ámbito.)
3) Dedícate con regularidad a algo que te resulte significativo. Esto puede consistir en practicar un pasatiempo o en apoyar una causa benéfica o política.
(Nota breve: Si te preocupa el tiempo que tendrás que dedicar a este paso, piensa en formas de participar desde la comodidad de tu propia casa a través de Internet. Por ejemplo, puedes unirte a grupos orientados a una misión concreta que aborden problemas específicos, o puedes ofrecer tus habilidades como voluntario colaborando en tareas que se puedan realizar de forma virtual y a distancia. Estos métodos ofrecen una forma fácil y cómoda de marcar una diferencia positiva en el mundo sin tener que contar con el tiempo de desplazamiento.)
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