Resumen en PDF:El camino del hombre superior, por David Deida
Resumen del libro: Aprenda los puntos clave en cuestión de minutos.
A continuación se muestra un avance del resumen del libro de Shortform sobre *El camino del hombre superior*, de David Deida. Lee el resumen completo en Shortform.
Resumen en PDF de una página de «El camino del hombre superior»
David Deida, profesor, investigador y autor de diez libros sobre temas relacionados con el crecimiento sexual y espiritual de hombres y mujeres, explica que la igualdad de género que nos permite prosperar en el ámbito laboral nos falla en nuestras relaciones íntimas.
Para recuperar la pasión en tu relación y disfrutar al máximo de la intimidad y la satisfacción sexual, debes reconectar con tu esencia masculina o femenina y aceptar tu polaridad sexual. Conviértete en un hombre superior aprendiendo a ser auténtico, a encontrar y priorizar tu propósito, a comprender y satisfacer las necesidades de tu mujer, a disciplinar tus deseos e insistir en el crecimiento, a aceptar y canalizar tu atracción por lo femenino, y a priorizar la conexión por encima del placer.
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Sus palabras reflejan lo que siente respecto a vuestra relación y todos los matices, tanto evidentes como ocultos, de la situación. A menudo encierran una sabiduría a la que tu forma de percibir el mundo no tiene acceso. Déjala seguir su propio ritmo; la plena expresión de la feminidad consiste en dejarse llevar por el amor y la vida, siguiendo lo que le dicta el corazón, más que por un análisis racional.
Su papel en la dinámica de la intimidad consiste en entregarse a ti de forma abierta y plena y, para ello, necesita confiar plenamente en ti. Tu integridad es fundamental; para confiarte su vida, necesita confiarte la tuya. Demuéstrale que estás haciendo todo lo posible al servicio de tu misión masculina, para que ella pueda relajarse y dedicarse a sus propias prioridades femeninas.
Afrontá los retos, las críticas, las dudas y las quejas de tu pareja con humor y amor. Mostrale tu franqueza, tu integridad y tu fortaleza. Recordá que lo que ella quiere es saber que la amarás de todo corazón, sean cuales sean las circunstancias, y que nunca dejarás de amarla. Abrázala, haz que se sienta amada y agradecele que te anime a seguir siendo quien eres.
Comparte tus regalos con ella
Recuerda que lo femenino busca llenarse de amor. Cuando le expresas amor incondicional, le estás dando el mayor regalo que puede recibir.
En lo más profundo de su ser, las dificultades de tu mujer se deben a la sensación de no sentirse plenamente amada. Esta es la fuente de sus estados de ánimo destructivos: su ira, su tristeza y su malestar. El Hombre Superior comprende que, aunque su mujer puede escapar de su oscuridad por sí misma, su intervención amorosa puede alegrarle el ánimo mucho más rápido de lo que ella podría hacerlo sola. Le da a su mujer el amor y el apoyo que necesita para buscar sus propias soluciones, en lugar de alimentar sus sentimientos de impotencia e inseguridad bombardeándola con consejos. Asume que lo que ella necesita es sentir amor, y ayuda a que el mal humor pase antes de buscar el problema. Por el contrario, si le demuestras a tu mujer que no puedes manejar su ira, ella sentirá que no es digna de ser amada cuando está enfadada. Como necesita sentirse amada sin importar cómo se encuentre en ese momento, volverá a ese enfado hasta que llenes con tu amor el vacío que lo provoca.
Recuerda que tu relación íntima requiere polaridad; si quieres que ella encarne lo femenino, encarna lo masculino y sé eso para ella cuando lo necesite. Así podrá entregarse a ti sexualmente, porque le habrás permitido relajarse y confiar en tu energía masculina.
Gestiona tu relación
En esta sección, analizaremos tus prioridades y responsabilidades en tu relación.
El objetivo principal de un hombre masculino siempre será su misión, y el objetivo principal de una mujer femenina siempre será maximizar el flujo de amor en su vida; esta asimetría puede ser una causa importante de conflicto. Para que vuestra relación os beneficie al máximo a ti y a tu pareja, debéis apoyaros mutuamente en la búsqueda de vuestras prioridades específicas. La intimidad entre vosotros solo os dará lo que deseáis si ambos os sentís realizados de la forma que más necesitáis.
Asume la responsabilidad de poner en práctica tus dones, así como de tu crecimiento y tu rumbo
Como adulto, eres responsable de tu propia felicidad, salud y éxito. Ya no necesitas que nadie te cuide. Más allá de esto, tienes la responsabilidad de aportar lo mejor de ti. Superar la dependencia de tu pareja es solo un paso hacia la verdadera madurez; el paso más importante es superar tu necesidad de autonomía e independencia. En pocas palabras, la etapa de la intimidad que viene después de la independencia es el servicio mutuo y amoroso.
Mientras tú te pierdes en las tareas cotidianas de tu negocio y en tus obligaciones, tu pareja se perderá en los vaivenes de sus estados de ánimo y emociones. Es tu responsabilidad superar ambas mentalidades: mantenerte fiel a tu propósito en la vida y eliminar los obstáculos que impiden que tu pareja conecte con el amor que hay en su interior.
Recuerda cuáles son tus dones masculinos:
- Tu capacidad para intervenir con cariño. Tu pareja puede perderse en sus estados de ánimo y le puede resultar muy difícil salir de ellos por sí sola. No seas su terapeuta; sé quien la despierte. Ábrele los ojos y el corazón, recuérdale lo mucho que la quieres y sácala de esa perspectiva oscura y limitada a la que la arrastran sus estados de ánimo.
- Tu capacidad para fijarte una meta. Sabes dónde estás, dónde quieres estar y cómo llegar hasta allí. Si tu pareja está estresada, infeliz e insatisfecha, analiza la situación. Averigua adónde necesita llegar y cómo puede hacerlo. Comparte esa visión con ella y ayúdala a hacerla realidad.
Antes de poder guiar a tu pareja, debes encontrar tu propio camino. Toma las riendas de tu vida y orienta cada paso hacia tu propósito. Tu pereza, tus adicciones y tu falta de claridad son responsabilidad tuya: prueba cualquier técnica que te resulte adecuada para eliminarlas.
En cada momento, ama a través de tu mujer y del mundo. Disfruta de cada instante de tu experiencia como amante y confía en la dirección hacia la que te lleva el amor. Ofrece tu regalo con tanta generosidad que ni siquiera te des cuenta de que ya no necesitas ser egocéntrico.
Canaliza la energía de la atracción
En esta sección, hablaremos de la energía rejuvenecedora de la atracción, adónde puede llevarte y a quién debes buscar.
Acepta tu atracción por lo femenino
Lo que te atrae de las mujeres va más allá de su belleza exterior; es su luminosidad, su vitalidad y su libertad. Tu deseo por lo femenino es la encarnación de tu impulso interno de dar amor; no lo reprimas. Es un sentimiento que surge del deseo de vivir, de ser uno con el todo y de sentirte libre en tu espíritu.
Hay más cosas femeninas en el mundo que solo las mujeres; la naturaleza, la cerveza, la música... cualquier cosa bella, enérgica, conmovedora y relajante encarna la esencia femenina. Incluso ahora, estás flotando en un océano de energía femenina. Es la vida en todas sus formas: el aire que respiras, los latidos de tu corazón, la brisa entre los árboles y la vitalidad de la naturaleza.
El hombre superior permite que la energía femenina alimente su energía y su impulso, y revitalice su esencia masculina.
Cuando sientas esa chispa de atracción, déjate llevar y vívela plenamente. No te quedes mirando ni interactúes con la mujer que te ha despertado ese sentimiento; simplemente disfruta del regalo que supone su esencia femenina. Deja que la energía de tu atracción fluya a través de ti y te llene. No hace falta que actúes en consecuencia. Déjala ser lo que es y acéptala como una bendición.
Hay que entender que la atracción sexual no es lo mismo que mantener relaciones sexuales. Sentirse atraído por el carisma de una mujer siempre está bien, pero mantener relaciones sexuales con ella puede que no lo esté. Cualquier tipo de intimidad debe surgir de un compromiso mutuo de amarse y cuidarse el uno al otro, y si eso no existe, la intimidad no es apropiada.
Utiliza tu atractivo para conectar con tu esencia
Tu necesidad de las mujeres proviene de tu deseo espiritual de unidad, de plenitud. Esa serenidad total siempre está dentro de ti. El ciclo de atracción, deseo y necesidad ha surgido porque buscas fuera de ti mismo la paz que solo existe en tu interior.
Tu capacidad para amar, dar amor y recibir amor proviene de tu esencia, que es amor. Las mujeres pueden acercarte a ella o alejarte de ella, así que intensifica tu deseo. Toma a tu mujer entre tus brazos y dale todo lo que deseas de ella, toda tu necesidad desesperada de sentirte completo, y siente a través de ella, a través del mundo, hasta llegar al núcleo del amor infinito que hay más allá.
Da prioridad al crecimiento antes que a los deseos
Como hombre masculino, te sentirás más atraído por una mujer femenina. Su encarnación de la esencia sexual femenina le permite ofrecerte lo que más deseas, y eso la llevará de forma natural a impulsos caóticos y tormentas emocionales. Te parecerá a la vez sexualmente irresistible y emocionalmente indescifrable.
Comprende que esta combinación es simplemente el orden natural de las cosas; al igual que las mujeres que te atraen, tu mundo te ofrece un deseo sin límites y una imprevisibilidad aterradora. Una buena relación te enseña a aceptar esa dicotomía y a aprender a afrontarla con una mente abierta y un corazón lleno de amor. Tu capacidad para mantenerte firme en tu amor, independientemente de la imprevisibilidad de su energía, es lo que más te hará crecer a ti... y a ella.
Piensa en tus prioridades antes de seguir adelante
El hombre superior no lo deja todo a un lado en cuanto cambian sus deseos: evalúa la situación, hace los ajustes necesarios y sigue fiel a sus principios.
Cuando el ritmo de tu vida cambia, es posible que de repente sientas el deseo de una «temperatura» diferente de energía femenina: si tus días son tranquilos y apacibles, quizá busques una mujer «apasionada» que avive tu pasión y revitalice tu energía; si tus días son ajetreados y estresantes, quizá prefieras una mujer «serena» que te calme y te reconforte.
La energía es fácil de ajustar; en lugar de precipitarte a dejar a tu pareja cuando su energía ya no se adapta a tus necesidades, intenta primero ajustar la «temperatura» de tu vida de otras maneras.
Si tienes calor, un cambio en la dieta, la ropa o el estilo de vida puede bastar para refrescarte. Un vaso de zumo de frutas bien frío, un masaje de una mujer guapa o una conversación relajada pueden reequilibrar tu energía. Del mismo modo, pasar tiempo con gente apasionada y ardiente puede calentarte y animarte tanto como lo haría tener sexo con una mujer guapa. La comida picante y la ropa más abrigada también te vendrán muy bien.
Por muy cariñosa y satisfactoria que sea tu relación, es probable que sientas ganas de tener relaciones sexuales con otras mujeres. Esto no tiene por qué ser un problema, y la forma en que respondas a ese deseo dependerá de cuál sea tu propósito en la vida.
Antes de plantearte tener más de una pareja, analiza la relación que ya tienes. A menos que la intimidad en esa relación se caracterice por una conexión profunda, una felicidad espiritual y una pasión revitalizante, no estás preparado para tener una segunda pareja, y lo mejor es controlar tus deseos y esforzarte por mejorar la relación que ya tienes.
Si tu relación es sólida, quizá sea acertado buscar una segunda pareja; en ese caso, asegúrate de que hacerlo redunde en beneficio tanto de tus propias necesidades y felicidad como de las de tu pareja actual y tus futuras parejas.
Dominar las prácticas físicas y sexuales
El hombre superior antepone la conexión al placer. En esta sección, exploraremos técnicas para la práctica del acto sexual consciente.
Eyacula conscientemente, o no eyacules
La eyaculación sin elección ni control conscientes te debilita física, espiritual y relacionalmente. Tu adicción a la eyaculación te impide experimentar la unión plena del amor sexual.
Cuando tu pareja ve que te conformas con un clímax rápido —que tu objetivo es el clímax, más que una unión perfecta—, le estás demostrando que esa es tu prioridad. Que, en todo, antepones el clímax a la plenitud, y acabarás perdiendo su confianza en la vida, igual que la has perdido en el sexo.
Tu objetivo en el sexo debería ser alcanzar el mayor grado posible de intimidad y satisfacción sexual; tu pareja te está regalando su entrega total y sincera; a cambio, le debes tu mejor regalo.
Para ello, realiza los siguientes ejercicios:
En primer lugar, aprende a contraer conscientemente los músculos del suelo pélvico: los genitales, el ano y el perineo (el espacio entre los genitales y el ano). Cuando contraigas los músculos de esta zona, concéntrate en empujarlos hacia arriba, en dirección a la columna vertebral, y hacia el interior del cuerpo. La sensación será muy parecida a la de intentar contener la orina cuando vas al baño.
Practica esto en series de 15 o 20 repeticiones, contrayendo esos músculos y manteniendo la contracción todo el tiempo que puedas. Hazlo tres o cuatro veces al día; con el tiempo, te resultará más fácil y podrás mantener la contracción todo el tiempo que quieras.
A continuación, practica hacer subir tu energía sexual por la columna vertebral. Ya la sientes cuando se acumula detrás y dentro de tus genitales, hinchándose y presionando para ser liberada; esta misma energía puede dirigirse hacia arriba en lugar de hacia fuera. Al principio tendrás que visualizarla, pero cuanto más practiques, más sentirás cómo se mueve la energía. Te resultará sanadora y revitalizante, en lugar de agotadora y extenuante.
Por último, durante el sexo, relaja la parte delantera del cuerpo y respira profundamente. No te centres en una sensación concreta; siente con plenitud y apertura, y dirígete hacia el exterior, incluso más allá de tus propias sensaciones y de las de tu pareja. Dirígete hacia el infinito.
Cuando estés a punto de alcanzar el orgasmo, deja de moverte, contrae el suelo pélvico hacia dentro y hacia arriba, y lleva la energía del orgasmo hacia arriba por la columna vertebral. Al combinar esa contracción con la respiración ascendente por la columna, deberías notar que la intensidad de la erección y la necesidad de eyacular disminuyen ligeramente. Repite esto tantas veces como sea necesario durante el acto sexual para prolongar la conexión con tu pareja hasta alcanzar la unión perfecta que deseas.
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