Resumen en PDF:Los cuatro acuerdos, de Don Miguel Ruiz
Resumen del libro: Aprenda los puntos clave en cuestión de minutos.
A continuación se muestra un avance del resumen del libro de Shortform sobre «Los cuatro acuerdos», de don Miguel Ruiz. Lee el resumen completo en Shortform.
Resumen de una página en PDF de «Los cuatro acuerdos»
Desde que nacemos, nos enseñan a aceptar las reglas de la sociedad como «lo que hay», pero aceptar estas reglas nos impide ser nosotros mismos. En Los cuatro acuerdos, don Miguel Ruiz se basa en la sabiduría de la antigua civilización tolteca para trazar un camino hacia una vida más feliz: si cambiamos nuestras creencias arraigadas sobre nosotros mismos (los viejos acuerdos) por cuatro nuevos acuerdos, podemos dejar atrás las creencias limitantes y vivir con más libertad y alegría.
En esta guía, explicaremos por qué Ruiz dice que nuestras vidas suelen estar plagadas de conflictos, tanto internos como externos. A continuación, analizaremos los consejos de Ruiz sobre cómo deshacernos de los viejos acuerdos que nos frenan. Por último, explicaremos los cuatro nuevos acuerdos y discutiremos cómo mantenerlos tanto con uno mismo como con los demás. A lo largo de la guía, compararemos sus ideas con conceptos relacionados de la filosofía budista y las obras de autores como Tara Brach, Brené Brown y Mel Robbins.
(continúa)...
(Nota breve: Tara Brach (Aceptación radical) explica que el resentimiento significa «volver a sentir». Este enfoque sugiere que el fenómeno «parásito» al que se refiere Ruiz se deriva en parte del dolor repetido de recordar las injusticias cometidas contra nosotros. Ella afirma que cada vez que nos volvemos a contar la historia de cómo nos traicionaron, revivimos la experiencia dolorosa. Para eliminar el resentimiento, debemos reconocer la diferencia entre hacer cosas malas y ser una mala persona —y, por lo tanto, ver lo esencialmente bueno que hay en todos, incluso en aquellos que sentimos que nos han hecho daño).
Acepta tu mortalidad
Por último, Ruiz sugiere que, cuando uno es más consciente de la mortalidad, tiene una idea más clara de cómo quiere emplear su tiempo. Se tenderá menos a perder el tiempo lamentándose por injusticias pasadas y preocupándose por lo que los demás piensen de uno. Y será más probable que se aproveche al máximo cada día.
(Nota breve: Las enseñanzas del budismo también hacen hincapié en la importancia de reconocer y aceptar la impermanencia de la vida, tal y como recomienda Ruiz. Según la tradición, fue el problema de la muerte lo que motivó al Buda a emprender su búsqueda espiritual. El budismo enseña que meditar sobre la muerte y la impermanencia hace que cada momento que se vive sea valioso. Muchos filósofos y escritores nos instan a aceptar la mortalidad (un concepto conocido como memento mori en el estoicismo), y en Ser mortal, Atul Gawande sugiere que una forma de hacerlo es simplemente hablar del envejecimiento y la muerte de forma más abierta.)
Los cuatro nuevos acuerdos
Ruiz explica que cuatro acuerdos te permitirán recuperar tu poder personal y te ayudarán a romper el ciclo de las creencias limitantes. A continuación, analizaremos cada uno de ellos.
El primer acuerdo: sé prudente y sincero con tus palabras
Ruiz afirma que este es el principio en el que se basan todos los demás. Puede parecer sencillo, pero señala que a menudo somos descuidados con nuestras palabras, tanto con nosotros mismos como con los demás. Por lo general, no pretendemos herir a nadie, pero olvidamos el poder que tienen las palabras, y algo cruel dicho de forma descuidada puede tener un impacto duradero en la vida de alguien. Del mismo modo, decir algo sincero y amable tendrá un impacto positivo duradero.
(Nota breve: En Los cinco lenguajes del amor, Gary Chapman también aborda el poder del lenguaje, especialmente para aquellas personas cuyo «lenguaje del amor» son las palabras de afirmación. Chapman señala que, incluso cuando necesitas expresar enfado o dolor, puedes seguir utilizando un tono suave y amable para comunicarlo de forma cariñosa. Del mismo modo, en Conversaciones cruciales, los autores señalan que es fácil decir cosas de las que nos arrepentiremos en conversaciones emotivas y de alto riesgo en las que hay desacuerdo. Para evitarlo, recomiendan asegurarse de que ambas personas compartan un objetivo común para la conversación y de que las condiciones sean seguras para que todos puedan aportar su punto de vista.)
Ruiz escribe que las cosas que nos decimos a nosotros mismos y a los demás se convierten en parte de nosotros y constituyen la base de nuestros acuerdos. Por ejemplo, imaginemos a una joven diseñadora gráfica que trabaja en marketing y está llena de ideas audaces y poco convencionales para su empresa. Cuando le presenta una idea, su jefe, que está haciendo malabarismos con los plazos y se siente tenso por una reunión que se alargó, apenas levanta la vista y dice: «Seamos realistas. Ahora mismo no necesitamos ideas descabelladas». Este comentario podría llevar a la diseñadora a establecer nuevos acuerdos, como «Ser imaginativo es arriesgado, y las ideas seguras son las únicas aceptables».
(Nota breve: Aunque las palabras pueden afectarnos profundamente a cualquier edad, las investigaciones indican que esto es especialmente cierto durante la infancia, cuando las críticas de los adultos pueden provocar efectos negativos a largo plazo, como depresión, un menor rendimiento académico y una menor autoestima.)
Ruiz explica que, para ser prudente y sincero con tus palabras, debes:
- Di solo lo que realmente quieres decir.
- Deja de repetirte cosas negativas a ti mismo (como frases del tipo «Soy un tonto»).
- Evita los chismes (una forma tóxica de comunicación).
Si mantienes estas prácticas, podrás aprovechar el poder de las palabras para animarte a ti mismo y a los demás, en lugar de propagar negatividad.
El primer acuerdo y la comunicación no violenta
La comunicación no violenta (Marshall B. Rosenberg) puede ser un marco útil para poner en práctica los consejos de Ruiz sobre cómo utilizar el lenguaje con cuidado. La comunicación no violenta (CNV) es una forma de hablar sin juzgar y con compasión que incluye cuatro pasos: observar, identificar y expresar los sentimientos, identificar y expresar las necesidades, y luego formular una petición. A continuación, analizaremos los puntos clave de Ruiz y cómo la comunicación no violenta puede ayudar con cada uno de ellos:
Di solo lo que realmente piensas: si te tomas un momento para identificar con precisión tus emociones y necesidades, será menos probable que digas algo impulsivo que en realidad no sientes.
Deja de tener pensamientos negativos sobre ti mismo: con el tiempo, los pensamientos críticos pueden convertirse en una vergüenza paralizante que nos impide mostrarnos tal y como somos ante los demás. Rosenberg señala que la CNV puede servir para abordar el diálogo interno. Para crear un diálogo interno más compasivo, céntrate en los sentimientos y las necesidades en lugar de juzgarte a ti mismo. En lugar de pensar «Soy tan estúpido», practica pensar «¿Qué necesidad insatisfecha me llevó a actuar así?».
Evita los chismes: Rosenberg también señala que emitir juicios moralistas sobre los demás no es más que una forma indirecta de expresar nuestros propios valores y necesidades. Una parte fundamental de la CNV es centrarse en uno mismo (utilizando frases en primera persona) y evitar el tipo de juicios que suelen surgir cuando se cotillea. Frases como «Es una persona grosera» podrían convertirse en «Me siento menospreciado cuando no me da las gracias por mi trabajo». Además, el enfoque compasivo y no violento consistiría en comunicar algo así directamente a la otra persona.
El segundo acuerdo: no te tomes las críticas demasiado en serio
Ruiz afirma que , cuando alguien te da una opinión negativa, eso dice más de esa persona que de ti. De hecho, ya sea buena o mala, no aceptes el juicio que los demás hacen de ti (ni tu propio juicio negativo sobre ti mismo). En cambio, recuerda:
- Hay quienes ven el mundo con otros ojos.
- La verdad de cada uno es la suya propia.
- Si alguien se enfada contigo, lo más probable es que esté lidiando con sus propios problemas.
Ruiz afirma que, cuando somos inmunes a los comentarios y las acciones desconsideradas de los demás, eso nos permite mostrarnos vulnerables y abiertos al amor.
(Nota breve: En La teoría del «déjalos», Mel Robbins plantea un argumento similar, afirmando que encontrarás mayor paz, confianza y autodeterminación si te centras en tus propios pensamientos y acciones en lugar de intentar controlar a los demás. Cuando dices «Que hagan lo que quieran», te desvinculas conscientemente de los comportamientos, opiniones y reacciones emocionales de los demás, lo que te libera de malgastar tiempo y energía en cosas que no puedes controlar. Y cuando dices «Déjame», te empoderas para centrarte en tus valores, tu actitud y tus acciones. Estas frases pueden resultar especialmente útiles ya que, como señala Ruiz, la gente suele usar las palabras sin cuidado y puede que no piense realmente lo que dice.)
El tercer acuerdo: No des nada por sentado, haz preguntas
Ruiz afirma que hacer suposiciones conduce inevitablemente a malentendidos entre las personas. Entonces discutimos, nos ofendemos y nos tomamos el asunto como algo personal. Además, cuando hacemos suposiciones, podemos llegar a analizar en exceso una situación y tomar una decisión basada en información errónea.
Por ejemplo, cuando un amigo te envía un mensaje de texto con lo que parece ser un tono seco, es posible que te sientas ofendido, des por hecho que es porque has hecho algo mal y te alejes de esa persona. Sin embargo, es posible que hayas malinterpretado la situación, y tu distanciamiento y tu ansiedad (basados en una suposición errónea) podrían empeorar las cosas cuando, en realidad, no había ningún problema desde el principio.
Entonces, ¿cómo se deja de hacer suposiciones y de sacar conclusiones precipitadas? Ruiz aconseja, en primer lugar, ser consciente de la propia tendencia a hacer suposiciones, ya que no podemos cambiar aquello de lo que no somos conscientes. En segundo lugar, hay que intentar comunicarse con franqueza y adquirir el hábito de hacer preguntas, para poder tomar decisiones basadas en hechos y no en suposiciones.
(Nota breve: En Conversaciones difíciles, Douglas Stone, Bruce Patton y Sheila Heen plantean una idea similar: que debemos sustituir la certeza por la curiosidad. Sin embargo, también añaden algunos matices al consejo de Ruiz: en primer lugar, dicen que hay que reconocer que ambas perspectivas son válidas. Es posible que te sientas herido, incluso si tu suposición sobre otra persona era errónea. En segundo lugar, debes evitar las suposiciones negativas, pero recomiendan asumir que la otra persona tiene intenciones positivas. Y, por último, si alguien te acusa de tener malas intenciones, evita ponerte a la defensiva de forma instintiva y pregúntate a ti mismo para examinar tus verdaderas intenciones. Sostienen que estos pasos te ayudarán a iniciar conversaciones difíciles con buen pie.)
El cuarto acuerdo: Esfuérzate siempre al máximo
Ruiz afirma que este último acuerdo permitirá que los otros tres se arraiguen más profundamente y sean más eficaces. Al fin y al cabo, los tres primeros acuerdos solo pueden funcionar de verdad si das lo mejor de ti mismo, día tras día. Sin embargo, Ruiz también destaca que es importante recordar que lo mejor de uno mismo puede variar de un momento a otro. Lo mejor de uno mismo cuando se está cansado o enfermo será diferente de lo mejor de uno mismo cuando se está sano. Y eso está bien.
Estos son los consejos de Ruiz para dar siempre lo mejor de uno mismo:
Deja atrás el pasado. No te juzgues por tus errores del pasado. Lo importante es lo que hagas a partir de ahora. (Nota de Shortform: En El poder del ahora, Eckhart Tolle recomienda utilizar el cuerpo como herramienta para traer la mente de vuelta al presente. Cuando tengas sentimientos negativos sobre el pasado o ansiedad por el futuro, presta atención a tu respiración, cierra los ojos, relaja el cuerpo y respira profundamente varias veces.)
Aprende a decir «no» y «sí» cuando quieras. Así evitarás asumir tareas que no te apetece hacer y dedicarás tu tiempo a dar lo mejor de ti en aquellas cosas que te motivan. (Nota de Shortform: Gary Keller, The One Thing señala que es parte de la naturaleza humana querer ayudar a los demás, pero cuantas más cosas aceptes, menos éxito tendrás en ninguna de ellas. Ofrece consejos para decir «no» de forma diplomática y que resulte útil para la otra persona, como sugerir a alguien más que podría aceptar o proponer otro enfoque que no requiera tu ayuda.)
No te rindas si no consigues cumplir los cuatro acuerdos. Haz todo lo que puedas en cada momento y recuerda que tu esfuerzo siempre depende de las circunstancias en las que te encuentres. (Resumen: En El club de las 5 de la mañana, Robin Sharma afirma que el éxito no es lineal ni se consigue con un esfuerzo máximo ininterrumpido. En cambio, se parece más a un péndulo, que oscila entre periodos de gran esfuerzo y ciclos de rejuvenecimiento y descanso. Esto concuerda con la idea de Ruiz de que tu máximo esfuerzo variará con el tiempo. Y si flaqueas al intentar cumplir los cuatro acuerdos, los expertos dicen que practicar la autocompasión te ayudará más a recuperarte de los errores que la autocrítica.)
¿Quieres conocer el resto de «Los cuatro acuerdos» en 21 minutos?
Descubre el resumen completo del libro «Los cuatro acuerdos» registrándote en Shortform.
Los resúmenes breves te ayudan a aprender 10 veces más rápido al:
- Ser 100 % exhaustivo: aprendes los puntos más importantes del libro.
- Sin rodeos: no pierdes el tiempo preguntándote cuál es el argumento del autor.
- Ejercicios interactivos: aplique las ideas del libro a su propia vida con la orientación de nuestros educadores.
Aquí tienes un avance del resto del resumen en PDF de «Los cuatro acuerdos», de Shortform: