Resumen en PDF:Cómo leer un libro, por Mortimer J. Adler y Charles van Doren
Resumen del libro: Aprenda los puntos clave en cuestión de minutos.
A continuación se muestra un avance del resumen del libro de Shortform titulado «Cómo leer un libro», de Mortimer J. Adler y Charles van Doren. Lee el resumen completo en Shortform.
Resumen de una página en PDF sobre cómo leer un libro
¿Quieres comprender mejor los libros y recordar mejor lo que lees? ¿Quieres entender mejor el objetivo del autor y ser un mejor crítico de lo que lees?
«Cómo leer un libro» es la guía clásica para leer de forma eficaz. Enseña a captar la esencia de un libro en 15 minutos, a analizarlo de forma inteligente y a sintetizar el contenido de varios libros a la vez. Si lees muchos libros, tiene sentido que aprendas a leer mejor y a sacar más partido a tus lecturas.
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¿Cómo se encuentran las palabras clave? Adler y Van Doren ofrecen dos pistas para identificar los términos más importantes de un libro. En primer lugar, es probable que una palabra sea importante si el autor la utiliza deliberadamente de forma diferente a como lo hacen otros escritores (sobre todo si el autor se esfuerza por explicar por qué las definiciones de esos otros escritores son incorrectas o incompletas). En segundo lugar, si te cuesta entender cómo utiliza un autor una palabra concreta, eso es señal de que la palabra es importante: los autores suelen utilizar las palabras clave de formas únicas para expresar sus ideas más importantes (y, a menudo, más complejas).
Más consejos sobre cómo encontrar palabras clave
El proceso de búsqueda de palabras clave en un texto puede variar en función del tipo de texto y del enfoque que se adopte. Por ejemplo, en textos más breves, como los artículos, las palabras clave suelen aparecer en lugares predeterminados, como la primera frase del artículo, la última frase del primer párrafo y en cualquier frase que se repita a lo largo del texto.
Además, si ya sabes algo sobre lo que estás leyendo, eso puede ayudarte a identificar las palabras clave. Por ejemplo, si estás leyendo El origen de las especies, probablemente sepas que las ideas de Darwin formaban parte de la teoría de la evolución, por lo que sabrás que debes estar atento a «evolución» como palabra clave. También puedes buscar sinónimos y palabras o frases relacionadas, como «heredidad» o «supervivencia del más apto».
Cómo identificar las frases clave
Tras identificar las palabras clave, Adler y Van Doren recomiendan buscar las ideas principales de la autora en sus frases más importantes. Las frases importantes expresan partes del argumento de la autora. A continuación se ofrecen algunos consejos para encontrarlas:
- Las frases especiales pueden formatearse de manera específica o destacarse (por ejemplo, en cursiva o subrayadas).
- Las palabras importantes suelen aparecer en las frases importantes. Por lo tanto, si detectas una palabra clave, presta especial atención a la frase en la que se encuentra.
- Presta atención a las palabras que te resulten confusas, en lugar de a aquellas que te llamen la atención. (Nota de Shortform: Recuerda que el objetivo de la lectura analítica es mejorar tu comprensión. No pasa nada si te detienes en una frase especialmente interesante o entretenida, pero si tu objetivo es comprender mejor las ideas del autor, es mejor que dediques tu tiempo a analizar aquellas frases que no entiendas de inmediato.)
Cómo identificar las frases clave en la era digital
En la era moderna, existen otros métodos de alta tecnología para identificar frases importantes que Adler y Van Doren no podían imaginar en 1972. Por ejemplo, los programadores informáticos especializados en el procesamiento del lenguaje natural han desarrollado algoritmos capaces de leer textos digitales e identificar automáticamente términos y frases clave. Esto resulta especialmente impresionante porque el programa se basa en parte en la frecuencia de una palabra determinada en un texto, pero tiene que distinguir entre palabras comunes pero poco útiles (como «y» o «el») y las palabras clave reales del texto. Una vez que el programa identifica las palabras clave basándose en la frecuencia, analiza cada una de las frases y resalta aquellas con una mayor proporción de palabras clave, lo que es, en esencia, una versión informatizada del proceso que recomiendan Adler y Van Doren.
Cómo criticar un libro
Hasta ahora, en el proceso de lectura, si has seguido los consejos de Adler y Van Doren, has estado asimilando lo que el autor tiene que decir sin criticar ni juzgar. Sin embargo, una vez que comprendes plenamente un libro, tienes una nueva responsabilidad como lector: rebatirlo.
Según Adler y Van Doren, al realizar una crítica, tu tarea consiste en determinar a cuáles de sus preguntas ha respondido la autora y a cuáles no, y decidir si la autora era consciente de que no las había respondido. (Nota breve: Al iniciar este proceso, quizá también quieras pensar en el tema en su conjunto y preguntarte: ¿Hay alguna idea importante que la autora no haya mencionado? ¿Ha omitido algo? Si es así, ¿cómo cambiaría esa información que falta tu impresión sobre su argumento?)
Antes, asegúrate de haberlo entendido bien
Al igual que en una conversación con un autor, Adler y Van Doren sostienen que hay que darle a la autora la oportunidad de expresarse plenamente antes de emitir un juicio. Si interrumpieras a la autora en cada frase para decirle que se equivoca, no estarías manteniendo una conversación que pueda conducir al aprendizaje. Por lo tanto, debes completar las otras tareas mencionadas anteriormente (esbozar el libro, definir los términos principales, comprender los argumentos principales) antes de criticar. De lo contrario, tu crítica carecerá de sentido, ya que no estarás criticando el argumento real de la autora.
(Nota breve: Tendrás que usar tu propio criterio para decidir si comprendes plenamente los argumentos del autor. Sin embargo, si eres nuevo en el tema del libro, debes ser especialmente cauteloso a la hora de decidir si lo entiendes, ya que cuanto menos sabes sobre un tema, más probable es que sobreestimes tu comprensión. Esta es la esencia del efecto Dunning-Kruger.)
Cómo criticar de forma constructiva
Según Adler y Van Doren, criticar un libro significa decir: «Estoy de acuerdo», «No estoy de acuerdo» o «Me reservo mi opinión».
Cuando critiques a un autor, Adler y Van Doren aconsejan no mostrarse excesivamente polémico o combativo. Un debate no es algo que se gane: es una oportunidad para descubrir la verdad. Recuerda que el desacuerdo es una oportunidad para aprender algo nuevo. A continuación te ofrecemos algunos consejos para mantener una mente abierta:
- No te pongas automáticamente en el papel del abogado del diablo. No te enfades con el autor por tener razón o por enseñarte algo nuevo. (Nota de Shortform: Es posible que te sientas especialmente tentado a enfadarte con el autor cuando cuestione alguna de tus creencias políticas o religiosas. Los estudios han demostrado que estas creencias son las más reacias al cambio, ya que están íntimamente ligadas a la forma en que nos vemos a nosotros mismos.)
- Solo da la razón al autor si has evaluado a fondo su trabajo; no des por sentado que el autor tiene razón solo porque sea inteligente. (Nota de Shortform: Esto puede resultar aún más difícil —y, por lo tanto, aún más importante— en el caso de autores a los que respetas y admiras, ya que es posible que, de forma natural, evalúes los argumentos de esos autores con menos rigor que los de aquellos con los que no estás de acuerdo.)
- Separa tu reacción emocional ante el libro de la racional.
- Mientras lees, intenta adoptar con sinceridad el punto de vista del autor.
Cómo abordar conversaciones difíciles con el autor
No siempre es fácil separar la reacción emocional que te provoca un libro de tu reacción intelectual e intentar adoptar el punto de vista del autor, sobre todo si el argumento del autor pone en tela de juicio algún aspecto de tu vida o de tu identidad. En esa situación, puede resultarte útil imaginarte que estás entablando una conversación difícil con el autor.
En Conversaciones difíciles, los autores Douglas Stone, Bruce Patton y Sheila Heen ofrecen consejos para abordar este tipo de conversaciones:
Recuerda que nuestras experiencias personales determinan nuestra forma de ver el mundo. Eso significa que, sea lo que sea lo que diga el autor, probablemente no pretenda ser un ataque a tus principios o a tu identidad, sino que es un reflejo de sus propias experiencias vitales. Tener esto en cuenta puede ayudarte a no tomarte las ideas del autor como algo personal.
Reconoce y expresa los sentimientos que te surjan mientras lees; de lo contrario, se acumularán y te impedirán valorar el libro con la mente despejada.
Prueba la «postura del y», en la que reconoces que varias cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo. Por ejemplo, podrías decir: «Esta autora tiene algunas ideas interesantes, y algunas de sus opiniones son profundamente intolerantes» o «Soy una buena persona, y soy culpable del comportamiento que critica esta autora». Esto te permite ver el panorama general, y no solo la parte más difícil.
Parte 4: Lectura comparativa
Los tres primeros niveles de lectura se centran exclusivamente en la lectura de un único texto. Ahora hablaremos de cómo aplicar esas habilidades analíticas a una gran variedad de textos. Adler y Van Doren denominan a esto «lectura sintópica». «Sintópico» es un neologismo acuñado por el equipo de Adler en la Enciclopedia Británica; por simplicidad, llamaremos a este tipo de lectura «lectura comparativa».
La lectura comparativa tiene como objetivo comparar libros y autores entre sí, para recrear diálogos entre autores que quizá no aparezcan en ninguno de los libros. (Nota de Shortform: En Cómo leer literatura como un profesor, el autor Thomas C. Foster describe la «intertextualidad», que son las referencias y los temas comunes que existen en los libros de ficción. Leer literatura con una perspectiva intertextual es similar a leer libros expositivos de forma comparativa.)
El objetivo final es comprender todos los puntos de vista contradictorios relacionados con un tema. A continuación se presentan los pasos principales de la lectura comparativa según los autores. (Nota de Shortform: Adler y Van Doren los enumeran como un conjunto de cinco pasos, cada uno de los cuales contiene muchos subpasos. Para mayor claridad, hemos ampliado la lista de modo que cada paso sea una acción distinta. Consulta nuestra guía completa para obtener consejos específicos sobre cómo leer libros de diversos géneros, como ficción, ciencia y filosofía.)
1. Elabora una bibliografía completa de las obras que puedan ser relevantes para tu tema.
- Es posible que muchas de las obras importantes no resulten evidentes, ya que es posible que no incluyan la palabra clave en sus títulos. (Nota breve: en campos ya consolidados, busca una introducción o una breve historia del tema. Esto te proporcionará una visión general del tema y te ayudará a identificar fuentes adicionales.)
2. Examina todos los libros de tu bibliografía para decidir cuáles son relevantes para tu tema y para definir mejor dicho tema.
- A medida que investigues, es posible que te des cuenta de que tu tema es más difícil de delimitar de lo que imaginabas. Por ejemplo, si tu tema es la Segunda Guerra Mundial, tendrás más material del que podrías leer. Cuando empieces a leer, los autores recomiendan que delimites tu tema.
- (Nota breve: El alcance final de tu tema depende de tu proyecto. Si te apasiona la historia y quieres saberlo todo sobre la Segunda Guerra Mundial, quizá te convenga mantener el tema amplio y convertirlo en un proyecto de lectura para toda la vida. Por otro lado, si tu objetivo es escribir un trabajo para una asignatura, quizá te convenga ir acotándolo hasta tener la información justa para completar un número determinado de páginas.)
3. Repasa cada libro de tu lista y marca los capítulos o pasajes concretos que piensas utilizar.
- Ten en cuenta que es posible que solo una parte de un libro determinado te resulte útil para tus fines. Si tienes pensado leer el libro entero, hazlo rápidamente.
- Puedes utilizar un «Syntopicon» que recopile pasajes de diversas obras por temas, como *Great Books of the Western World*. (Nota de Shortform: El «Syntopicon» es un directorio de «Grandes Ideas» que recoge todas las referencias a dichas ideas presentes en 431 «Grandes Libros». Adler y su equipo dedicaron más de 400 000 horas de lectura y más de una década a su elaboración.)
4. Elabora un conjunto de términos comunes y reformula el argumento de cada autor utilizando ese lenguaje.
- Los autores de distintos campos pueden utilizar términos totalmente diferentes que significan lo mismo, y los mismos términos en distintos campos pueden significar cosas totalmente diferentes. (Nota de Shortform: en el caso de temas científicos o técnicos, es posible que tengas que traducir literalmente las conclusiones del autor a un sistema de unidades común).
5. Elabora una serie de preguntas a las que cada autor responda.
- Puede que esto no quede claro; tal vez tengas que deducir la respuesta de la autora a una pregunta que nunca se planteó directamente. (Nota de Shortform: Tómate tus deducciones con cautela. Aunque conozcas bien la obra de un autor concreto, es imposible saber con certeza qué opinaría ese autor sobre un tema que nunca ha abordado.)
6. Hazte una idea de la complejidad de los temas.
- Fíjate en cómo responde cada autor a las preguntas. Si sus respuestas difieren mucho entre sí, probablemente significa que tu pregunta plantea un tema especialmente controvertido en su campo.
- (Nota breve: Otro indicio de que te has topado con un tema polémico es que se publique mucha bibliografía sobre él en poco tiempo (ya que los autores se refutan constantemente entre sí). De manera más informal, incluso puedes echar un vistazo a las redes sociales o a entrevistas con los autores para ver si se centran en rebatir las ideas de otros autores.)
7. Ordena las preguntas y los temas de manera que se aclare al máximo el tema.
- Explica en qué se diferencian las respuestas a las preguntas y justifica tu respuesta.
- Evita intentar afirmar la veracidad o falsedad de cualquier punto de vista, ya que esto va en contra del objetivo de la lectura sintópica, que es ser objetiva. Según los autores, es difícil mantener una objetividad total, y los sesgos pueden manifestarse de formas sutiles, como en el resumen de los argumentos y en el orden de las respuestas. El antídoto contra esto es la referencia constante al texto original de los autores.
- (Nota breve: Ten en cuenta que los prejuicios pueden persistir incluso cuando intentas activamente ser objetivo. Los psicólogos lo han demostrado mediante el Test de Asociación Implícita, que evalúa los prejuicios sociales implícitos. Los participantes saben que se les está evaluando en cuanto a sus prejuicios (y, por lo tanto, es posible que intenten deliberadamente parecer imparciales), pero esos prejuicios están tan profundamente arraigados que afloran de todos modos.)
Los autores sugieren omitir las obras de ficción en la lectura comparativa, ya que las ideas quedan ocultas tras la trama y rara vez se atribuyen explícitamente al autor (el discurso de un personaje podría ser satírico). (Nota breve: incluir la ficción en un proyecto comparativo es ciertamente complicado, pero puede resultar valioso. Por ejemplo, leer únicamente relatos históricos sobre la política inglesa e irlandesa del siglo XVIII sin leer Los viajes de Gulliver (o de la antigua Grecia sin leer las obras de Homero o Sófocles) sería una omisión importante, a pesar de la influencia de la ficción.)
Lectura comparativa frente a revisión bibliográfica
En el ámbito académico, las revisiones bibliográficas son una práctica habitual. Las revisiones bibliográficas se asemejan a los proyectos de lectura comparativa en que su objetivo es obtener una visión amplia de lo que otros pensadores opinan sobre un tema concreto. Los investigadores que realizan revisiones bibliográficas suelen llevar a cabo pasos adicionales que Adler y Van Doren no mencionan en su análisis de la lectura comparativa; sin embargo, estos pasos pueden resultar útiles para los proyectos de lectura comparativa. Por ejemplo:
Define tus criterios de inclusión. Las revisiones bibliográficas cuentan con criterios de inclusión estrictos que ayudan a determinar qué fuentes utilizar. Por ejemplo, muchas revisiones bibliográficas solo recurren a fuentes procedentes de revistas académicas, y no a libros de divulgación ni a libros de texto. Si necesitas reducir tu bibliografía de lectura comparativa, podrías establecer parámetros similares en cuanto a los tipos de fuentes que deseas utilizar.
Crea una tabla para llevar un registro de los puntos de vista de los distintos autores. Esto te ayudará a tener toda la información en un solo lugar mientras elaboras tu bibliografía. Incluso puedes usar un código de colores para distinguir a los autores que están a favor de un tema concreto de los que se oponen a él.
Analiza la calidad de tu fuente. En el caso de los temas científicos, los investigadores pueden hacerlo matemáticamente, analizando el tamaño del efecto y la significación estadística. En el caso de los temas cualitativos, puedes hacerlo investigando al autor. ¿Qué experiencia tiene en este tema? En el caso de los textos traducidos, también puedes investigar al traductor y la historia de la traducción de ese texto concreto. ¿Hay algún pasaje que diferentes traductores hayan abordado de manera distinta?
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