Resumen del PDF:¡Cómete esa rana!, de Brian Tracy
Resumen del libro: Descubre los puntos clave en cuestión de minutos.
A continuación te ofrecemos un avance del resumen del libro «¡Cómete esa rana!» de Brian Tracy, elaborado por Shortform. Lee el resumen completo en Shortform.
Resumen en PDF de una página de «¡Cómete esa rana!»
No hay tiempo suficiente en el día para hacer frente a todas las responsabilidades laborales y personales que te abruman, y mucho menos para estar al día con el correo electrónico, las redes sociales y todas esas cosas que llevas tiempo queriendo leer. En *Come esa rana*, el consultor empresarial Brian Tracy afirma que la solución consiste en identificar tu tarea más importante —la que tiene mayores consecuencias— y hacerla en primer lugar cada día. Es como comerse una rana: cuando tienes un gran reto, o una rana que comerte, lo mejor es quitártelo de encima primero; todo lo que venga después te resultará más fácil en comparación. Partiendo de esta idea, Tracy ofrece una lista de consejos prácticos para mejorar la productividad y alcanzar el éxito.
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- Haz algo cada día para acercarte a tu objetivo: inclúyelo en tu agenda. Por ejemplo, haz un número determinado de llamadas en frío o haz ejercicio durante 45 minutos. No te saltes ningún día. Sigue avanzando.
Lograr un equilibrioentrela vida laboral yla personal
Determina las tres cosas que haces en el trabajo y que representan la mayor parte del valor que aportas. Además, fíjate objetivos personales o vitales en tres ámbitos: finanzas/carrera profesional, relaciones/familia y salud/bienestar físico. Céntrate cada día en completar las tareas más importantes del trabajo, para que tengas tiempo de hacer aquello que te aporta felicidad y satisfacción en tu vida personal. Tu objetivo debe ser dar lo mejor de ti en el trabajo sin perder de vista las razones por las que trabajas: tener relaciones sólidas y una vida satisfactoria.
Entiende lo que se espera de ti
Identifica las áreas clave de tu trabajo en las que se espera que obtengas resultados y asegúrate de centrarte en ellas. Tu éxito y el de tu empresa dependen de que consigas esos resultados. Valórate en cada área en una escala del 1 al 10 para identificar tus puntos fuertes y débiles. En lugar de ignorar o justificar tus puntos débiles, céntrate en las expectativas que debes cumplir y elabora un plan para destacar en todas las áreas. Cuanto mejor lo hagas, más motivado estarás para completar las tareas más importantes.
Identifica tu mayor limitación
Identifica el principal obstáculo que te frena a ti, a tu proyecto o a la empresa, y elimínalo. Una limitación puede ser externa a tu empresa, interna o incluso personal (todo el mundo tiene limitaciones personales). Eliminarla acelerará considerablemente tu progreso hacia tu objetivo. Eliminar un factor limitante puede ser tu tarea más importante —tu «rana que te tienes que comer»— en este momento.
Desarrolla tus habilidades
Actualiza continuamente tus habilidades para aumentar tu valor y tu productividad, y para avanzar en tu carrera profesional. Determina qué necesitas aprender para desempeñar mejor tu trabajo. Identifica tus tareas y capacidades más importantes y, a continuación, elabora un plan para actualizar continuamente tus habilidades en estas áreas.
Planifica cada día
En una hoja de papel, haz una lista de todo lo que tienes que hacer. Un minuto dedicado a planificar puede ahorrarte 10 en la ejecución. Cada vez que surja algo, añádelo a tu lista. Cuando trabajas a partir de una lista, puedes aumentar tu productividad en un 25 % durante dos horas al día. Una planificación eficaz requiere listas para diferentes periodos de tiempo —diarias, semanales, mensuales—, además de una lista principal y listas de proyectos independientes. Vas moviendo elementos de una lista a otra a medida que vas estableciendo prioridades constantemente.
Establecer prioridades
A todos nos vemos constantemente tironeados en varias direcciones a la vez. En esta sección, analizaremos las estrategias de Tracy para decidir qué cosas requieren tu atención y cuáles puedes ignorar o dejar para más adelante.
Vive según la regla del 80/20
Tracy defiende la idea de que el 20 % de tus esfuerzos producirá el 80 % de tus resultados. Céntrate en hacer las pocas cosas que marcan la mayor diferencia o, mejor aún, limítate a una sola. Si tienes diez cosas que hacer, realizar las dos más importantes tendrá un impacto mayor que hacer las otras ocho juntas. Es posible que cada una de las diez tareas te lleve el mismo tiempo, pero una de ellas generará más valor —quizá hasta diez veces más— que todas las demás. La tarea más valiosa es la que debes completar primero, o la rana que debes comerte primero.
Valora las consecuencias
Lo más importante que puedes hacer es aquello que tenga mayores consecuencias o mayor impacto. Averigua qué es planteándote tres preguntas sobre productividad: «¿Cuáles son mis actividades más importantes?», «¿Qué puedo hacer yo solo que tenga un impacto significativo?» y «¿Cuál es la mejor forma de aprovechar mi tiempo en este momento?». Realiza primero la actividad que tenga mayor impacto, sobre todo si las consecuencias son positivas. Cuanto mayor sea el impacto positivo potencial de una tarea, más motivado estarás para dejar de postergarla y llevarla a cabo.
Sé un procrastinador creativo
Como no puedes hacerlo todo, tienes que posponer o descartar algo. Pospón a propósito las cosas sin importancia —por ejemplo, responder a correos electrónicos que no sean urgentes— para poder ocuparte de lo importante.
Establece prioridades en tu lista de tareas pendientes
Prioriza tu lista de tareas utilizando el método de clasificación ABCDE para asegurarte de que realizas las tareas adecuadas. Clasifica cada tarea de la siguiente manera:
- A — Imprescindible: Son tareas muy importantes. Son tareas que debes realizar; no hacerlas tendrá graves consecuencias negativas. Por ejemplo, una tarea «A» podría ser algo que tu jefe te haya encargado hacer,
- B — Deberías hacer: Son tareas que deberías realizar, como devolver una llamada o responder a un correo electrónico que no sean urgentes. Estas tareas tienen consecuencias mucho menos graves que las de la categoría «A»; por ejemplo, puede que alguien se moleste si no las haces.
- C — Sería bueno hacerlas: Son tareas que estaría bien hacer, pero no importa si las haces o no. Algunos ejemplos son ir a comer con un compañero de trabajo o llamar por teléfono a un amigo. Estas tareas no afectan a tu trabajo.
- D — delegar: Son tareas que puedes encargar a otra persona. Debes delegar todo lo que sea posible para poder disponer de tiempo para realizar tus tareas «A», que son de gran importancia.
- E — eliminar: Son tareas de las que puedes deshacerte por completo. Entre ellas se incluyen cosas que en su momento fueron importantes pero que ya no son relevantes, o cosas innecesarias que se han convertido en hábitos. Cualquier tiempo que dediques a una de estas tareas es tiempo que le quitas a una tarea «A».
Ponte en acción
En esta sección, veremos algunos de los consejos de Tracy para comerse de verdad esa rana.
Prepárate a fondo
Antes de sentarte y empezar una tarea importante, asegúrate de tener todo lo que vas a necesitar a tu alcance para no distraerte más tarde buscando cosas. Son innumerables los proyectos que nunca se terminan, o que se hacen de cualquier manera, porque la gente no se prepara con antelación para el trabajo. Una vez que lo tengas todo preparado, como los ingredientes de una receta, empieza la tarea de inmediato.
Ve paso a paso
Haz que una tarea grande resulte factible dividiéndola en pasos más pequeños y centrándote en un paso cada vez. Imagina que esa gran tarea es un salami que has cortado en lonchas finas y que solo tienes que comerte una loncha pequeña cada vez.
Motívate
Motívate a ti mismo: utiliza tu voz interior para animarte y empujarte a dar lo mejor de ti. Repítete: «Tengo lo que hace falta» para reforzar tu confianza y superar las dudas. Aborda tu trabajo con sentido de la urgencia, con ese impulso irrefrenable de ponerte manos a la obra y llevarlo a cabo. Cuando sepas lo que tienes que hacer, simplemente hazlo.
Haz que la tecnología te ayude
Toma el control de tus dispositivos utilizando las funciones disponibles para organizar tu trabajo, recordarte lo que es importante y evitar que las cosas sin importancia, como las redes sociales y las notificaciones, te hagan perder el tiempo.
Mantén la concentración
Céntrate en tu tarea más importante durante dos periodos consecutivos de 90 minutos cada mañana. Utiliza una agenda para reservar este tiempo y cúmplelo. Elimina las interrupciones y no realices varias tareas a la vez. Las investigaciones indican que el hábito de responder a correos electrónicos, mensajes de texto y llamadas reduce la capacidad de atención y provoca una falta de concentración, lo que hace imposible completar el tipo de tareas que son fundamentales para tu éxito.
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