Resumen en PDF:¿De qué color es tu paracaídas?, por Richard N. Bolles
Resumen del libro: Aprenda los puntos clave en cuestión de minutos.
A continuación se muestra un avance del resumen del libro de Shortform titulado «¿De qué color es tu paracaídas?», de Richard N. Bolles. Lee el resumen completo en Shortform.
Resumen en PDF de una página de ¿De qué color es tu paracaídas?
El experto en carreras profesionales Richard Bolles comparte su revolucionario «enfoque del paracaídas» para encontrar trabajo. Este enfoque es doce veces más eficaz que enviar currículos tradicionales y no solo te consigue un trabajo, sino que te consigue un trabajo que te encantará.
El enfoque del paracaídas comienza con la autorreflexión: ¿quién eres?, ¿qué te gusta?, ¿en qué destacas? y ¿qué es lo que más valoras? Al descubrir lo que tú quieres , en lugar de lo que busca el mercado laboral, te encaminarás hacia la satisfacción profesional y la realización personal.
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3. Averigua qué organizaciones contratan personal para ese puesto. Haz una lluvia de ideas sin limitarte. Por ejemplo, si quieres ser profesor, pensarás en colegios, pero también debes tener en cuenta opciones como la formación empresarial, las bases militares, las asociaciones de enseñanza del inglés como segunda lengua, etc.
4. Averigua qué empresas concretas contratan para ese puesto. Haz una lista de las empresas que te parezcan interesantes (independientemente de si tienen o no vacantes). Para ello, sigue hablando con gente —amigos, familiares y personas con las que hayas mantenido entrevistas informativas— y busca en Internet utilizando motores de búsqueda y LinkedIn.
5. Investiga empresas concretas. Es importante investigar las empresas por dos motivos: 1) para conocer la cultura, el estilo de trabajo y la misión de una organización, y saber cómo puedes aportar valor a la misma, y 2) para determinar si te gustaría trabajar en esa empresa. Para investigar, busca información en Internet, lee los materiales de la empresa, prueba cómo es trabajar en ellas inscribiéndote en una agencia de trabajo temporal o como voluntario, y sigue realizando entrevistas informativas.
Lo ideal sería que, tras seguir el proceso de cinco pasos, hubieras descubierto la existencia de un puesto de trabajo que cumpla con los requisitos de los distintos «pétalos». Sin embargo , si ese puesto es completamente diferente a cualquier otro trabajo o sector en el que hayas trabajado anteriormente, es posible que te resulte difícil conseguirlo debido a tu falta de experiencia.
En esta situación, lo mejor es alcanzar el trabajo de tus sueños en dos pasos: primero, cambia de sector; después, cambia de puesto, o al revés. Por ejemplo, si eres arquitecto y quieres convertirte en profesor de música, en lugar de optar directamente por un puesto de profesor de música, busca un trabajo que te sirva de trampolín, como el diseño de salas de ensayo insonorizadas, para poder adquirir experiencia en el sector.
Perfiles en línea y currículos
Ahora que ya sabes qué trabajo te gustaría desempeñar, el siguiente paso es encontrar una oportunidad. Lo primero que debes hacer es evaluar tu presencia en Internet, ya que hoy en día las empresas obtienen tanta información sobre ti a través de la red como de tu currículum.
Hay cuatro pasos para crear una presencia en línea adecuada para el ámbito laboral:
1. Borra. Busca tu nombre y lee todos los resultados. Borra cualquier cosa que hayas publicado tú o cualquier otra persona que no te muestre bajo una luz favorable.
2. Refuerza tu presencia. Añade información a tus perfiles online actuales para que estén más completos y manténlos actualizados. LinkedIn es especialmente importante.
3. Añade. Publica más información sobre ti en Internet. Únete a foros y grupos online, crea un blog profesional o una serie de vídeos, y abre nuevas cuentas profesionales en sitios como Twitter.
4. Resume. Ahora que has aumentado tu presencia en línea, te conviene crear un resumen de la información para aquellos que no tienen tiempo de leerlo todo. Para ello, crea un currículum. Para hacerlo, haz una lluvia de ideas con una lista de todas tus habilidades, experiencias, etc., consultando a tu flor si es necesario. Redacta el contenido de tu currículum y dale un formato profesional. A continuación, publícalo en Internet. Puedes publicarlo en las principales bolsas de empleo, como Monster, o en las páginas web de empresas concretas. También puedes enviarlo a ofertas de trabajo específicas o a empleadores concretos.
Entrevistas
Una vez que tu presencia en Internet o tu currículum te hayan conseguido una entrevista de trabajo, el siguiente paso en la búsqueda de empleo es superar esa entrevista con éxito. A continuación te ofrecemos algunas pautas para la entrevista:
Antes de la entrevista
1. Investiga sobre la organización. Lee la página «Acerca de» y los comunicados de prensa de su sitio web, busca información sobre la empresa en la biblioteca y realiza entrevistas informativas.
2. Prueba la tecnología si vas a realizar una entrevista por vídeo o por teléfono.
3. Prepara muestras. Trae muestras relevantes de trabajos que hayas realizado anteriormente.
4. Elabora una lista de competencias generales. Hay algunas competencias generales que todos los empleadores valoran, como la fiabilidad, el compromiso y la capacidad de aprendizaje. Antes de la entrevista, haz una lista de este tipo de competencias y de una experiencia en la que hayas demostrado haberlas puesto en práctica.
Durante la entrevista
1. Cumple tu palabra. Si tú has solicitado la entrevista, no dejes que se alargue más allá del tiempo que pediste inicialmente.
2. Recuerda que las entrevistas son una conversación bidireccional. Una entrevista es una oportunidad para que tú conozcas a la empresa, al igual que lo es para que ellos te escuchen a ti.
3. Habla y escucha a partes iguales. Si hablas demasiado, los empleadores podrían pensar que ignorarás las necesidades de su empresa. Si escuchas demasiado, podrían pensar que estás ocultando algo.
4. Prepárate para las preguntas más habituales. Todas las preguntas que te haga el entrevistador están relacionadas con una de estas cinco preguntas fundamentales:
- ¿Por qué te interesa precisamente mi organización?
- ¿Qué podrías aportar a nuestra empresa? ¿En qué destacas, qué conocimientos tienes y, si te contratáramos, serías capaz de resolver nuestros problemas?
- ¿Quién eres? ¿Encajarás en la cultura de la empresa?
- ¿Qué te hace único? ¿Qué te diferencia del resto de candidatos?
- ¿Qué remuneración te gustaría recibir? Teniendo en cuenta mi presupuesto y la estructura salarial actual, ¿es eso posible?
Sea cual sea la pregunta, intenta dar una respuesta que incluya información que responda a algunas de las preguntas anteriores.
Dado que una entrevista es una conversación bidireccional, tendrás que plantearle al empleador más o menos las mismas cinco preguntas:
- ¿En qué consisten las tareas del puesto? Haz esta pregunta en voz alta.
- ¿Qué habilidades necesitarías para destacar en este trabajo? Hazte esta pregunta en voz alta.
- ¿Te vas a adaptar a la cultura de la empresa? Utiliza tu capacidad de observación para responder a esta pregunta.
- ¿Qué tengo de especial que pueda compartir? Aquí es donde debes mencionar tus cualidades: los adverbios y adjetivos que describen cómo pones en práctica tus habilidades. Espera a que llegue el momento adecuado.
- ¿Me ofrecerán un sueldo adecuado? (No saques el tema hasta que esté claro que la empresa quiere contratarte.)
- Quizá también te interese hacer algunas preguntas sobre cómo se ve a sí misma la empresa.
5. Responde a todas las preguntas en un plazo de entre 20 segundos y dos minutos.
6. Demuéstrale al empleador que no representas ningún riesgo. Las malas contrataciones salen caras: no hagas nada que pueda dar a entender que serás una mala contratación, como llegar tarde.
7. Compórtate de forma adecuada. Vístete de manera profesional, evita los tics nerviosos, muéstrate seguro y educado, y demuestra rasgos de carácter positivos.
8. Nunca hables mal de nadie. Si hablas mal de antiguos compañeros de trabajo o jefes, eso da a entender que podrías hacer lo mismo con tu posible nuevo jefe y tus compañeros de trabajo.
9. Céntrate en el futuro. Los empleadores preguntan por experiencias pasadas con la esperanza de predecir cómo actuarás en el futuro. Cada vez que respondas a una pregunta, intenta anticipar qué comportamiento futuro está tratando de predecir el empleador y aborda ese tema.
10. Evalúa cómo va la entrevista. Cuando empiecen a hacerte preguntas sobre el futuro lejano (dónde te ves dentro de diez años), puedes dar por hecho que la entrevista va bien. Ahora, haz más preguntas sobre el puesto, como cuáles son las funciones, a quién tendrías que rendir cuentas y cómo funciona la formación.
11. Haz las preguntas finales. Tras la entrevista final, si te cae bien la persona que te entrevista y crees que tú también le caes bien, pregúntale cuáles son los siguientes pasos, como cuándo te dará una respuesta. Además, pídele tarjetas de visita o su nombre y dirección para poder enviarle más adelante una nota de agradecimiento.
Después de la entrevista
Hay algo que debes hacer justo después de una entrevista: enviar notas de agradecimiento a todas las personas con las que te hayas reunido, no solo a la persona que te haya entrevistado.
Tras conocer los resultados
Si te convocan a otra entrevista o te ofrecen el puesto, ¡enhorabuena! Si no es así, no te desanimes. El hecho de que una empresa no te haya contratado no significa que otra no vaya a hacerlo.
Salario
¡Enhorabuena! Le has caído bien a la empresa, a ti te ha gustado y te han ofrecido el puesto. Ahora es el momento de hablar del sueldo y las prestaciones.
Hay seis secretos para negociar el sueldo:
1. Infórmate sobre los salarios habituales en el sector. Investiga los salarios para que, cuando un empleador te ofrezca una cifra, sepas si se sitúa en la parte alta o baja del rango salarial de su empresa. Para ello, busca información en Internet, realiza entrevistas informativas o averigua cuánto pagan la competencia o la administración pública a personas que ocupan puestos similares.
2. Espera el momento oportuno. Habla del sueldo solo cuando la empresa haya decidido que te quiere contratar. Así estarás en una mejor posición para negociar.
3. Prepárate para negociar. Es tu derecho.
4. Haz que la empresa mencione una cifra primero. Si te piden una cifra, responde preguntándoles cuál es la suya: ellos han creado el puesto, así que deben tener alguna idea en mente.
5. Ajusta tu rango salarial. El límite inferior de tu rango debería estar cerca del límite superior del que ofrece la empresa. Por ejemplo, si el rango de la empresa es de 40 000 a 45 000 dólares, el tuyo podría ser de 44 000 a 49 000 dólares.
6. Negocia las prestaciones. Las prestaciones incluyen el seguro de vida o médico, las vacaciones y las aportaciones para la jubilación, y pueden suponer entre un 15 % y un 28 % del salario. Al igual que con el salario, antes de acudir a una entrevista, debes saber lo que quieres.
Una vez que hayas concluido todas las negociaciones, asegúrate de que todo lo acordado quede por escrito y firmado. De lo contrario, el empleador o el supervisor podrían intentar echarse atrás respecto a lo que te ofrecieron.
Trabajar por cuenta propia
Otra opción para dar un giro a tu carrera profesional es crear tu propia empresa. Hay quienes quieren crear una empresa porque hay algo concreto que desean hacer; otros, simplemente, quieren trabajar por cuenta propia.
Si no sabes qué tipo de negocio quieres poner en marcha, sigue estos cuatro pasos:
1. Haz una lluvia de ideas. Repasa tu diagrama de flores, tu currículum, haz listas de las cosas que te gustan y se te dan bien, y busca información en Internet.
2. Investiga. Aprende cómo crear y gestionar tu propio negocio. Existen muchos recursos en línea, como Free Agent Nation y los consejos federales para pequeñas empresas.
3. Evalúa tus habilidades. Averigua qué habilidades necesitas para dirigir un negocio realizando entrevistas informativas. A continuación, compara esas habilidades con tu diagrama de la flor para descubrir cuáles te faltan. O bien aprende por tu cuenta las habilidades que te faltan, o bien busca a alguien que te ayude.
4. Pide su opinión. Habla con tu pareja sobre tu idea de negocio, ya que un negocio también le afectará a ella. Una vez que hayas tenido en cuenta sus comentarios y todo lo que has aprendido durante los tres pasos anteriores, toma una decisión.
¿Y si no funciona?
A veces se tarda mucho tiempo en encontrar trabajo. Ninguna estrategia de búsqueda de empleo funciona siempre, y a veces las circunstancias juegan en tu contra: por ejemplo, aunque por ley una empresa haya tenido que publicar una oferta de trabajo, en realidad siempre ha tenido la intención de contratar al hijo del propietario.
Si tu búsqueda de empleo no va tan bien como esperabas, es importante que sepas gestionar:
- Depresión. Es normal sentirse deprimido o desanimado cuando se está en paro y buscando trabajo, pero hay algunas cosas que puedes hacer para aliviarlo, como cuidar tu salud física, relacionarte con otras personas, aprovechar el tiempo para aprender y explorar, y practicar la gratitud.
- Los prejuicios. Los empleadores son personas y, por lo tanto, tienen prejuicios, pero cada uno de ellos es un individuo único. Si un empleador no te contrata porque cree que eres demasiado mayor, que no tienes la formación suficiente o que no cumples los requisitos por cualquier otro motivo, céntrate en lo que eres capaz de hacer, sigue buscando y, al final, encontrarás algo.
- La timidez. Cuando algo te entusiasma y te emociona, te olvidas de ser tímido. Para superar la timidez, practica conversando con otras personas sobre temas que te apasionen.
Contrata a un orientador profesional
Si quieres ayuda personalizada para buscar trabajo, puedes contratar a un orientador profesional. Es mejor evitar las empresas, ya que a menudo se trata de estafas.
Hay tres pasos para encontrar a tu orientador profesional ideal:
1. Busca tres orientadores profesionales. Investiga en Internet sobre orientación profesional y pide recomendaciones a tus conocidos. A veces, las iglesias y los colegios ofrecen opciones gratuitas.
2. Concierta una primera cita con tres posibles coaches. Pregúntales por su programa, su experiencia, su titulación, su índice de éxito, sus tarifas y su contrato, si lo tienen. Algunas señales de alerta: que se ofrezcan a hacer todo el trabajo por ti, que no tengan mucha experiencia, que afirmen tener un índice de éxito del 100 % y que te cobren por adelantado (a menudo se trata de estafas).
3. Evalúa. Si te ha gustado alguno de los entrenadores, apúntate con él. Si no te ha gustado, por el motivo que sea, busca otros tres y repite el proceso.
Adaptarse al mercado laboral
El enfoque «paracaídas» consiste en conocerte a ti mismo y, a continuación, encontrar o crear un trabajo que te guste. Sin embargo, si estás desesperado, puedes intentar partir de las necesidades del mercado laboral. Hay ciertos puestos de trabajo, denominados «puestos en auge», que, según los investigadores, experimentarán un gran crecimiento y ofrecerán nuevas oportunidades. Consulta el Manual de Perspectivas Laborales u otros sitios web de previsiones para averiguar cuáles son.
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