Resumen en PDF:Ultralearning, por Scott Young
Resumen del libro: Descubre los puntos clave en cuestión de minutos.
A continuación se muestra un avance del resumen del libro *Ultralearning*, de Scott Young, elaborado por Shortform. Lee el resumen completo en Shortform.
Resumen en PDF de una página sobre el «ultraaprendizaje»
El mundo laboral actual está en constante cambio, lo que exige a los profesionales adquirir continuamente nuevas habilidades y conocimientos. Sin embargo, no todo el mundo tiene acceso a la educación formal y las habilidades actualizadas que se requieren en el mercado laboral no son fáciles de adquirir sobre la marcha. En «Ultralearning», Scott Young te enseña a crear proyectos de aprendizaje autodirigido que te proporcionen una ventaja competitiva en una fracción del tiempo y del coste que requiere la educación tradicional.
En esta guía, analizaremos los principios fundamentales del «ultraaprendizaje» de Young para ayudarte a mantenerte al día en tu campo, avanzar en tu carrera profesional y dominar cualquier habilidad. También relacionaremos los conceptos de Young con los de libros similares, como *Limitless*, de Jim Kwik, y ofreceremos consejos y reflexiones extraídas de otras obras, como *Indistractable* y *The Willpower Instinct*, para potenciar al máximo tu ultraaprendizaje.
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2. Crea limitaciones. Las limitaciones te obligan a salir de tu zona de confort para aprender de nuevas formas, y esto mejora tu dominio. Por ejemplo, si has alcanzado un buen dominio de un nuevo idioma practicando con un tutor bilingüe, añade la limitación de practicar con personas que no hablen tu lengua materna. (Nota de Shortform: Las investigaciones demuestran que las limitaciones te obligan a ser más innovador y a concentrarte más. Hay diferentes formas de imponerte limitaciones, como fijarte plazos ajustados y restringir tus recursos.)
3. Diversifica tus habilidades. Young recomienda elegir una habilidad adicional que, en apariencia, no tenga relación con aquella en la que ya dominas. Dominar ambas habilidades puede proporcionarte una ventaja competitiva. Por ejemplo, si eres enfermero, podrías empezar a pintar, creándote así un nicho que combine la salud con las artes. (Nota de Shortform: además de ofrecerte una ventaja competitiva, aprender una habilidad no relacionada puede estimular tu creatividad y dar lugar a nuevas ideas y conexiones únicas. En Think Like a Rocket Scientist, Ozan Varol escribe que Albert Einstein utilizaba este método, denominado «juego combinatorio», al combinar sus conocimientos científicos con su interés por la música para obtener nuevas perspectivas en ambos campos.)
Principio 4: Aborda tus puntos débiles
El cuarto principio del «ultraaprendizaje» de Young consiste en aislar un punto débil de tu proceso de aprendizaje y concentrarte intensamente en él, o lo que él denomina «práctica repetitiva». El aspecto que aísles será un componente esencial de la habilidad o materia en su conjunto y, al dominarlo, desbloquearás aquellas áreas de aprendizaje que están obstaculizando tu progreso. Al abordar los aspectos más difíciles del proceso, reduces los retrasos, aprendes a enfrentarte a tus debilidades y mejoras tu dominio general.
Por ejemplo, si quieres tener éxito como YouTuber, es posible que hayas desarrollado tus habilidades de edición de vídeo. Sin embargo, si no has aprendido a hablar ante la cámara de forma natural y atractiva, es posible que sigas sin conseguir atraer a suscriptores. Por lo tanto, tu capacidad para expresarte oralmente está frenando tu progreso, por lo que deberías centrar tus esfuerzos de aprendizaje en mejorar esa habilidad en concreto.
Young recomienda aplicar el principio anterior —practicar a través de la experiencia— junto con este principio de centrarse en un aspecto concreto de la habilidad que se está aprendiendo. En primer lugar, practica la habilidad en el contexto en el que quieras aplicarla; a continuación, identifica tus puntos débiles y concéntrate en mejorarlos; por último, vuelve a practicar, integrando las mejoras que hayas logrado.
Cómo identificar tus puntos débiles
Young afirma que es importante abordar cualquier obstáculo que se presente en tu proceso de aprendizaje, pero no ofrece consejos concretos para identificar esos puntos débiles. En este sentido, podría resultarte útil considerar tu proceso de aprendizaje como un sistema, siguiendo los consejos de Donatella Meadows en «Pensar en sistemas»:
Haz un esquema de tu proceso de aprendizaje. Esto te permitirá ver cómo se relacionan entre sí las distintas áreas de la habilidad que estás aprendiendo. Contar con una referencia visual te facilitará identificar aquellas áreas que podrían estar provocando bloqueos y frenando tu progreso en otras áreas relacionadas.
Busca opiniones de fuentes fiables. Muestra tu proceso ilustrado a personas de confianza (como otras que ya dominen la habilidad que estás intentando aprender) y pídeles su opinión. Es posible que ellos puedan detectar obstáculos que a ti se te escapan.
Realiza ajustes basándote en lo que has aprendido. Al igual que en el método de práctica de Young —que consiste en identificar un punto débil y volver a practicar—, debes incorporar cualquier comentario constructivo que recibas. Esto puede implicar reajustar tu proceso en función de tus objetivos de aprendizaje o añadir algún componente que falte. Una vez que hayas realizado los cambios necesarios, vuelve a practicar esa habilidad.
Principios 5 y 7: Refuerza tu memoria
Young analiza técnicas para mejorar la memoria basándose en dos principios distintos (sus principios 5 y 7), que comentaremos juntos aquí. Para mejorar la memoria, especialmente la memoria a largo plazo, recomienda realizar autoevaluaciones, estudiar en exceso y espaciar los periodos de aprendizaje.
(Nota breve: Aunque Young afirma que retener información es un elemento crucial del «ultraaprendizaje», las investigaciones sugieren que olvidar puede ser igual de importante para el buen funcionamiento del cerebro. Los científicos plantean la teoría de que la capacidad de olvidar despeja el cerebro de el desorden, lo que ayuda a procesar la nueva información de forma más eficaz.)
Pon a prueba tus conocimientos sobre la codificación de la información
Young afirma que, al aprender información nueva, no basta con limitarse a leer o escuchar una clase, sino que conviene recurrir a las autoevaluaciones: hazte preguntas para recordar la información que has aprendido, mediante técnicas como las fichas de repaso o el recuerdo libre (anotar todo lo que puedas recordar de lo que acabas de estudiar). El proceso de obligar al cerebro a recuperar la información por sí mismo, sin el material original, te ayuda a fijarla en la memoria. (Nota de Shortform: Las investigaciones sugieren que las autoevaluaciones son más eficaces que otros métodos, como releer el material o elaborar mapas conceptuales, ya que el proceso de evaluación aclara lo que sabes y lo que no sabes: cuando no puedes recordar la respuesta a una pregunta, es una clara indicación de que aún no has fijado la información en la memoria y, por lo tanto, debes subsanar esa laguna en tus conocimientos.)
A la hora de ponerte a prueba, Young escribe que podría ser más beneficioso dejarte un tiempo entre el estudio y la recuperación activa. Cita investigaciones que sugieren que este pequeño retraso hace que resulte más difícil recordar la información, lo que supone un reto mental que mejora eficazmente el aprendizaje. (Nota de Shortform: Una forma de dejarte un tiempo entre el estudio y la recuperación activa es echarte una siesta. Esto no solo te proporciona un pequeño retraso, tal y como recomienda Young, sino que también puede ayudarte a recordar más. Matthew Walker explica este fenómeno en *Why We Sleep*: durante el sueño, el cerebro traslada los datos del hipocampo —tu banco de memoria a corto plazo— a la corteza cerebral, que almacena los recuerdos a largo plazo, lo que te permite retener la información.)
Estudiar en exceso
Las investigaciones demuestran que el sobreaprendizaje, aunque sea en pequeña medida, permite recordar lo aprendido durante una o dos semanas más. Young afirma que se puede practicar el sobreaprendizaje eligiendo una tarea sencilla (por ejemplo, cambiar una rueda), practicándola hasta que seas capaz de realizarla correctamente una vez y, a continuación, repitiéndola varias veces más.
(Nota de Shortform: El «sobreaprendizaje» es una táctica ampliamente reconocida en el ámbito de la psicología, pero tiene sus inconvenientes. En «Atomic Habits», James Clear escribe que un comportamiento sobreaprendido puede convertirse en acciones mecánicas, lo que a su vez puede conducir al estancamiento: cuando haces algo sin pensar, es posible que ya no te plantees cómo mejorar tu rendimiento. Para seguir mejorando, sugiere buscar formas de aumentar el grado de dificultad de la tarea a medida que la repites. Por ejemplo, una vez que domines cómo cambiar una rueda, intenta que resulte más complicado haciéndolo en distintas situaciones, como bajo la lluvia o de noche.)
Deja que transcurra un tiempo considerable entre cada sesión de aprendizaje
Young recomienda la repetición espaciada—varios periodos de aprendizaje repartidos a lo largo del tiempo— porque tomarse un descanso antes de repasar lo aprendido favorece más la retención de la memoria a largo plazo. (Por ejemplo, si quieres aprender a tocar una canción con la guitarra, es mejor dedicar una hora a ello cada dos días que aprenderte toda la canción de una sola vez.) Una vez que hayas alcanzado un nivel de dominio y ya no tengas que practicar de forma intensiva, Young recomienda practicar de forma semirregular para refrescar la memoria.
(Nota resumida: Young sugiere que, gracias a sus técnicas de «ultraaprendizaje», se pueden dominar nuevas habilidades en poco tiempo. Sin embargo, hay quien sostiene que alcanzar la maestría mediante la repetición espaciada, tal y como él recomienda aquí, requiere la misma cantidad de tiempo y esfuerzo que con la educación tradicional. En resumen, puede que no haya atajos para alcanzar una maestría duradera.)
Principio 6: Buscar y filtrar los comentarios
El sexto principio del «ultraaprendizaje» de Young consiste en buscar activamente la retroalimentación y, a continuación, filtrarla para quedarte con lo más útil. La retroalimentación se basa en el principio anterior de la autoevaluación: aunque evaluarte a ti mismo es una forma muy eficaz de aprender nueva información, la retroalimentación te brinda la oportunidad de averiguar si lo que has aprendido —y cómo lo estás aplicando— es correcto. Young afirma que debes buscar comentarios poniéndote en situaciones de la vida real en las que otras personas te indiquen en qué aspectos debes mejorar. Por ejemplo, si estás aprendiendo a escribir ficción, podrías enviar tu trabajo a una comunidad de escritores en línea para que lo evalúen.
Cómo estar más abierto a recibir comentarios
Aunque Young afirma que los comentarios te permiten corregir lo que estás haciendo mal, no aborda el hecho de que muchas personas evitan recibirlos porque puede resultar incómodo escucharlos. En Principios, Ray Dalio afirma que esta incomodidad proviene de tu ego o de tu deseo subyacente de que te vean como una persona capaz; las experiencias que amenazan tu ego, como recibir comentarios que señalan tus debilidades, pueden causarte dolor.
Para ser más receptivo a las críticas, Dalio escribe que debes cambiar tu forma de pensar. Alégrate, en lugar de avergonzarte, cuando alguien te señale tus errores, ya que eso te brinda la oportunidad de mejorar. Aprende a soportar y a reflexionar sobre el dolor que te causan los comentarios de los demás, y utilízalo para seguir adelante.
Young afirma que el tipo de retroalimentación menos valioso es aquel que apela a tu ego: los elogios pueden hacerte sentir bien, pero puede que no constituyan una evaluación constructiva de tus habilidades. Por otro lado, la retroalimentación negativa puede resultar desalentadora y obstaculizar el aprendizaje. El tipo de retroalimentación más valioso es la retroalimentación correctiva, que te indica qué estás haciendo mal y cómo solucionarlo.
Cómo pedir comentarios constructivos
Young no ofrece consejos concretos sobre cómo solicitar comentarios constructivos. Para obtener comentarios específicos y prácticos en lugar de comentarios vagos, Jack Canfield recomienda plantear dos preguntas en Los principios del éxito:
1) ¿De qué manera crees que me estoy frenando a mí mismo? Canfield afirma que las personas que te conocen bien pueden ayudarte a descubrir tus puntos ciegos, señalando hábitos o comportamientos que pueden estar impidiendo tu progreso. También puedes consultar a personas que dominen la habilidad que estás aprendiendo, ya que probablemente tengan una mejor percepción de las áreas en las que debes mejorar.
2) En una escala del 1 al 10, ¿cómo calificarías (EN BLANCO)? Pide a otras personas que evalúen diferentes aspectos de la habilidad en la que estás trabajando. Por ejemplo, si tu objetivo es convertirte en un buen orador, pide a un público de prueba que te califique en cuanto a tu voz, tu ritmo y tu lenguaje corporal.
Principio 7: Buscar una comprensión profunda de las ideas
El séptimo principio del «ultraaprendizaje» consiste en buscar una comprensión profunda y detallada de las ideas y los principios (lo que Young denomina «intuición»). Young afirma que tener un conocimiento profundo te proporciona una base sólida. Esto te permite partir de ese conocimiento para poder comprender ideas más complejas relacionadas con la habilidad que deseas dominar, lo que, en última instancia , te lleva al verdadero dominio. Por ejemplo, debes tener una comprensión profunda del álgebra antes de poder dominar el cálculo. (Nota de Shortform: Tener este conocimiento profundo puede compararse con el «pensamiento basado en los principios», que Ozan Varol describe en Think Like a Rocket Scientist. Además de poder desempeñar una habilidad con mayor destreza, escribe que tener una comprensión exhaustiva de los componentes fundamentales de un tema puede conducir a un pensamiento más creativo. Esto se debe a que eres capaz de reducirlo a los conceptos básicos y establecer nuevas conexiones a partir de ahí.)
Young afirma que hay tres reglas para desarrollar un conocimiento más profundo:
1. Déjate llevar por el esfuerzo. Young afirma que debes esforzarte por afrontar las dificultades que conlleva dominar una habilidad, en lugar de rehuirlas. (Por ejemplo, en lugar de saltarte una ecuación algebraica que te resulte complicada, sigue trabajando en los problemas hasta que comprendas el concepto). Este esfuerzo deliberado conduce a una comprensión más profunda de las ideas y los conceptos. Young afirma que puedes fomentar esto poniendo un temporizador de entre 10 y 15 minutos y obligándote a trabajar en un problema difícil al menos hasta que suene el temporizador. (Nota de Shortform: Quedarse atascado en un problema puede resultar desalentador, por lo que Ryan Holiday recomienda desglosar los problemas intimidantes en pasos más manejables. En El obstáculo es el camino, escribe que debes centrarte en lo que tienes que hacer ahora, paso a paso, en lugar de pensar en el objetivo final.)
2. Pon a prueba tu comprensión. Young afirma que, cuando crees que entiendes algo más de lo que realmente entiendes, te impides aprender. Debes cuestionarte a ti mismo con frecuencia para evitar el sesgo cognitivo que te lleva a sobreestimar tus conocimientos. Pregúntate siempre: «¿Entiendo esto lo suficientemente bien como para explicar cómo funciona?» (Nota de Shortform: para comprobar si entiendes algo correctamente, Ray Dalio sugiere que busques a personas inteligentes y escuches lo que tienen que decir. En Principles, escribe que debes reconocer que tienes puntos ciegos y, por lo tanto, mantener la mente lo suficientemente abierta como para aceptar la posibilidad de que otros puedan saber algo mejor que tú).
3. Utiliza ejemplos concretos. El cerebro humano comprende mejor la información abstracta cuando se relaciona con ejemplos concretos. Además, cuando personalizas esos ejemplos concretos, retienes la información a un nivel más profundo. (Nota de Shortform: Barbara Oakley y Terrence Sejnowski explican por qué el uso de ejemplos concretos personalizados puede ayudarte a comprender mejor un tema. En *Learning How to Learn*, explican que los pensamientos se basan en conexiones neuronales, y que la nueva información resulta más fácil de recuperar cuando se relaciona con información ya almacenada en el cerebro, como situaciones concretas y familiares o detalles personales de tu vida.)
Ponlo en práctica: crea un proyecto de «ultraaprendizaje»
Ahora que ya has conocido los principios del «ultraaprendizaje» de Young, estás listo para crear tu primer proyecto de ultraaprendizaje. Young describe cinco pasos.
Paso n.º 1: Investiga cómo aprender la materia
Investiga cuál es la mejor forma de aprender el temario. Según Young, cuando termines la investigación, deberías saber qué quieres aprender y por qué, qué materiales vas a necesitar, cuáles son tus objetivos de aprendizaje basándote en lo que han hecho otros antes, y de qué manera vas a poner en práctica lo que hayas aprendido.
Cómo elegir una habilidad que aprender
Si te cuesta decidir qué estudiar —sobre todo si tu objetivo es progresar en tu carrera profesional—,los expertos recomiendan que te hagas tres preguntas:
¿Qué habilidades pueden ayudar a mi organización? Identifica las áreas que influyen en el crecimiento de tu empresa y piensa en qué puedes hacer para contribuir en esas áreas. Por ejemplo, si tu empresa no aprovecha al máximo su presencia en las redes sociales, puedes formarte en gestión de redes sociales.
¿En qué soy bueno? Compara la lista de áreas que has identificado con tus puntos fuertes. Busca coincidencias y reduce tus opciones a esas habilidades.
¿Qué quiero aprender? Decide qué habilidad te entusiasma más o cuál te reportará un mayor beneficio personal.
Paso n.º 2: Crea tu horario
Piensa en el tiempo que estás dispuesto a dedicar al proyecto y planifícalo en consecuencia. Un calendario te puede ayudar a gestionar tu ritmo para que no sientas la presión de aprender demasiado rápido ni te frustres por posibles conflictos de horarios más adelante.
(Nota breve: Para sacar tiempo para aprender cuando ya tienes una agenda muy apretada, ten en cuenta el consejo de Stephen Covey en Lo primero es lo primero. Clasifica todas tus tareas en cuatro categorías: importantes y urgentes, importantes pero no urgentes, urgentes pero no importantes, y ni importantes ni urgentes. Da prioridad a las tareas que son importantes pero no urgentes—como el aprendizaje—, porque son las que te ayudan a alcanzar tus objetivos. A continuación, limita el tiempo que dedicas a otras tareas que no son importantes.)
Paso n.º 3: Empieza a aprender
Repasa los puntos clave de cada principio del «ultralearning» y determina si lo has aprovechado al máximo. En el caso del «metalearning», por ejemplo, podrías preguntarte: «¿He investigado lo suficiente para determinar cuáles son las mejores formas de aprender esta habilidad o este tema? ¿Hay alguien de quien pueda obtener nuevas perspectivas?». Realiza los ajustes que sean necesarios y posibles.
(Nota breve: Llegados a este punto, los expertos recomiendan plantearse si has elegido el estilo de aprendizaje óptimo. Es posible que hayas elaborado un plan de aprendizaje basándote en tus capacidades percibidas; por ejemplo, tu método principal de aprendizaje podría ser escuchar clases magistrales porque eres un estudiante auditivo. Sin embargo, los autores de Make It Stick sostienen que es más importante adaptar el estilo de enseñanza a la materia de la lección, en lugar de a tus preferencias.)
Paso n.º 4: Analiza tu progreso
Una vez finalizado el proyecto, Young recomienda identificar tanto los aspectos positivos como aquellos que necesitan mejorar. En el caso de los proyectos exitosos, repite lo que ha funcionado; en el de los proyectos con deficiencias, identifica dónde y cómo mejorar. (Nota de Shortform: Los autores de Make It Stick advierten de que evaluar tu propio rendimiento puede frenar tu progreso, ya que, por lo general, las personas no son buenas a la hora de juzgar sus propias capacidades. Para obtener una visión más precisa de tu progreso, deberías aprender junto a otras personas, ya sean veteranos con mucha experiencia, compañeros de profesión o estudiantes que estén aprendiendo la misma habilidad.)
Paso n.º 5: Elaborar un plan para la retención a largo plazo
Gran parte de lo que aprendemos se va olvidando con el tiempo, así que define tu plan de acción para recordar la información justo después de alcanzar el objetivo de aprendizaje. Para ayudarte a retener lo que has aprendido, Young recomienda encontrar una forma de incorporarlo a tu vida cotidiana, apuntarte a un curso para refrescar la memoria o empezar de inmediato un nuevo proyecto de aprendizaje que complemente tus objetivos originales. (Nota de Shortform: Otra forma de retener lo que has aprendido es enseñárselo a otra persona. Un estudio demuestra que los estudiantes que enseñaban a otros lo que habían aprendido recordaban más que aquellos que no enseñaban el material.)
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