Resumen en PDF:Cómo ascienden las mujeres, de Sally Helgesen y Marshall Goldsmith
Resumen del libro: Descubre los puntos clave en cuestión de minutos.
A continuación se muestra un avance del resumen del libro «How Women Rise», de Sally Helgesen y Marshall Goldsmith, elaborado por Shortform. Lee el resumen completo en Shortform.
Resumen en PDF de una página sobre «How Women Rise»
Muchas mujeres sienten que se les impide avanzar en su carrera profesional, pero no logran identificar las barreras que las frenan. En *How Women Rise*, Sally Helgesen y Marshall Goldsmith sostienen que estas barreras parecen invisibles porque son el resultado de una mentalidad excesivamente autocrítica por parte de las mujeres —fruto de su deseo de cumplir con las rígidas expectativas de género que la sociedad les impone y de evitar las reacciones negativas que se producen cuando no lo hacen—. Esta mentalidad hace que la mayoría de las mujeres desarrollen al menos uno de los doce hábitos comunes que limitan su éxito profesional. Para liberarse de estas limitaciones autoimpuestas, las mujeres deben reconocer y desmontar sus pensamientos y comportamientos perjudiciales.
En esta guía, hemos reestructurado los 12 hábitos limitantes de Helgesen y Goldsmith en cuatro patrones de pensamiento principales. La guía explicará estos patrones, los comportamientos perjudiciales que provocan y cómo superarlos. En nuestros comentarios, compartiremos consejos y puntos de vista de otras fuentes sobre el éxito de las mujeres, como *Lean In*, de Sheryl Sandberg, y *The Confidence Code*, de Katty Kay y Claire Shipman.
(continuación)...
(Nota breve: ¡En «¡Objetivos!», Brian Tracy ofrece consejos para ayudarte a crear y utilizar de forma eficaz tu red de contactos. Por ejemplo, muestra a la otra persona paciencia, humildad, atención y calidez, de modo que ambas partes aporten algo a la relación. Esto puede animarte a recurrir a tus contactos sin sentirte manipulador, ya que estás ofreciendo algo a cambio a la otra persona: se trata de una interacción mutuamente beneficiosa. Además, Tracy afirma que debes establecer contactos de forma intencionada en tres ámbitos para acelerar tu éxito de la manera más eficaz: dentro de tu empresa (compañeros de trabajo, jefes, clientes, etc.), dentro de tu sector (personas de otras organizaciones del sector) y en casa (con tus seres queridos que te apoyan).)
No aprovechar las redes sociales: las soluciones
Los autores ofrecen algunas soluciones para ayudar a las mujeres a sacar el máximo partido a sus redes sociales.
1. A la hora de crear una red de contactos, recuerda hacerlo de forma deliberada. Los autores explican que debes establecer contactos profesionales con aquellas personas con las que puedas mantener una relación mutuamente beneficiosa. Establece vínculos con personas que tengan algo que ofrecerte y a las que tú puedas ofrecer algo a cambio. No es necesario que sientas un gran aprecio por la persona para incluirla en tu red de contactos; basta con que os llevéis bien y que la relación aporte beneficios mutuos.
(Nota breve: Seleccionar deliberadamente con quién establecer contactos puede hacerte sentir poco sincero y manipulador. Para mitigar esta sensación, Barker recomienda centrarse inicialmente en la amistad a la hora de establecer vínculos: intenta encontrar y destacar los puntos en común que tengáis. Así, la relación te resultará más auténtica, aunque la hayas establecido con un propósito concreto.)
2. Deja de lado el pensamiento binario. Supera la creencia de que recurrir a tus contactos para obtener un beneficio personal es manipulador, reconociendo que las cosas no son blancas o negras: el hecho de que le pidas ayuda a un contacto para un tema concreto no significa que menosprecies el resto de sus capacidades o su personalidad. Recurrir a tus contactos es una parte natural del desarrollo de tu carrera; todo el mundo debería hacerlo, así que no deberías sentirte mal por ello.
(Nota breve: ¡En «¡Objetivos!», Tracy sostiene que debes rechazar todas las creencias autolimitantes (como el pensamiento binario) y ofrece tres consejos para ayudarte a hacerlo. En primer lugar, cuestiona tus creencias: pregúntate si te están frenando, pide a otras personas que te señalen las incongruencias en tu razonamiento y reflexiona sobre hasta qué punto son ciertas. En segundo lugar, opta por mantener únicamente aquellas creencias que te beneficien; por ejemplo, que eres una buena persona y que tendrás éxito. Por último, imagina a la persona en la que quieres convertirte y actúa como si ya tuvieras las habilidades y cualidades que ella posee. Por ejemplo, imagina que ya eres el director general de tu empresa y que te sientes cómodo recurriendo a tu red de contactos para que te ayuden a avanzar.)
Patrón n.º 3: Perfeccionismo
Helgesen y Goldsmith explican que las mujeres tienden a buscar la perfección porque el éxito refuerza su confianza y la sociedad considera que el fracaso es vergonzoso. Además, dado que a las mujeres se les reconoce menos sus logros que a los hombres, sienten que deben esforzarse al máximo para que se las considere exitosas. Sin embargo, estas actitudes hacen que las mujeres se sobrecarguen de trabajo, experimenten emociones negativas, perjudiquen sus relaciones y se centren en detalles que quizá no sean importantes a largo plazo.
(Nota breve: Las consecuencias que mencionan los autores anteriormente no son los únicos efectos secundarios negativos del perfeccionismo. Por ejemplo, los expertos advierten de que el perfeccionismo puede hacer que algunas personas sean menos productivas, ya que los perfeccionistas pueden evitar o posponer aquellas tareas que creen que no pueden realizar a la perfección. Además, el perfeccionismo hace que las personas sean más vulnerables a otros problemas como la depresión, la ansiedad, los pensamientos suicidas, la soledad y la ira.)
Helgesen y Goldsmith analizan dos comportamientos perjudiciales principales que se derivan del perfeccionismo.
Comportamiento n.º 1: Expectativas poco realistas
En su búsqueda de la perfección, las mujeres tienden a fijarse expectativas excesivamente altas e irrealistas, lo que obstaculiza su progreso de múltiples maneras. En primer lugar , esas expectativas excesivas provocan altos niveles de estrés y fuertes emociones negativas cuando no se cumplen. Las expectativas excesivamente altas también hacen que las mujeres se centren en exceso en pequeños detalles en su búsqueda de la perfección, lo que puede impedirles alcanzar sus objetivos generales. Las perfeccionistas tienden a evitar asumir riesgos debido a su miedo al fracaso, lo que puede mermar su capacidad para avanzar en sus carreras; tal y como señalan los autores, la asunción de riesgos es una cualidad de liderazgo muy valorada, ya que fomenta la innovación.
(Nota resumida: Los expertos reiteran las consecuencias negativas de las expectativas poco realistas y explican que puedes utilizar los objetivos SMART para determinar si te estás abocando al fracaso. En primer lugar, asegúrate de que tu objetivo sea específico: ¿qué quieres, cómo vas a conseguirlo y quién es el responsable? A continuación, asegúrate de que tu objetivo sea medible: ¿qué indicadores mostrarán el progreso y la finalización? Después, asegúrate de que tu objetivo sea alcanzable: ¿es realista, teniendo en cuenta limitaciones como el tiempo y los recursos? Comprueba que el objetivo sea relevante: ¿contribuye a un objetivo general más importante? Por último, ten en cuenta el calendario: ¿cuándo quieres empezar y terminar el proyecto?)
El perfeccionismo también puede perjudicar la reputación y las relaciones de los perfeccionistas. En primer lugar, suelen tener expectativas excesivamente altas, tanto hacia los demás como hacia sí mismos, lo que puede provocar resentimiento en las personas. En segundo lugar, sus altas expectativas les provocan un estrés constante, lo que a su vez genera estrés en las personas de su entorno.
(Nota breve: Aunque las expectativas poco realistas respecto a los demás en el ámbito laboral suelen tener consecuencias negativas, las expectativas realistas pueden generar resultados positivos. Por ejemplo, tener expectativas realistas aumenta la productividad: cuando las personas son capaces de cumplirlas, experimentan una sensación de logro que eleva su moral. Esto también aumenta su confianza y su bienestar. Si eres capaz de provocar estos efectos en los miembros de tu equipo, es probable que los demás te consideren un líder sólido, lo que aumentará tus posibilidades de avanzar en tu carrera profesional.)
Expectativas poco realistas: las soluciones
Los autores proponen algunas soluciones para superar los efectos negativos que conlleva tener expectativas poco realistas.
1. Deja de querer controlarlo todo. Confía en que los demás utilicen sus habilidades y conocimientos para llevar a cabo las tareas, en lugar de intentar hacerlo todo tú mismo o estar constantemente vigilando lo que hacen para conseguir resultados «perfectos».
2. Aprende a establecer prioridades. En lugar de centrarte en perfeccionar cada detalle, identifica los aspectos más importantes en los que debes centrarte para obtener resultados satisfactorios. Delega las tareas que no requieran tu atención directa.
3. Acostúmbrate a asumir riesgos. No hace falta que hagas nada que ponga en peligro tu carrera, pero empieza a asumir riesgos que tengan una alta probabilidad de éxito.
Para fomentar el éxito profesional, sé un líder que «genere confianza e inspire»
En «Confiar e inspirar», Stephen Covey distingue a los líderes eficaces que «confían e inspiran» de los líderes ineficaces que «mandan y controlan». Explica que los líderes que confían e inspiran son los que alcanzan un mayor éxito —tanto para ellos mismos como para sus empleados, compañeros de trabajo y sus organizaciones— porque capacitan a las personas para que alcancen todo su potencial y potencian la creatividad y la innovación.
Esto se debe a que, cuando dejas de controlar todo, no solo dispones de más tiempo para dedicarte a tus propias tareas, sino que también inspiras a los demás a obtener resultados de alta calidad al demostrarles que confías en ellos y crees que son capaces. Además, cuando das prioridad a los resultados generales en lugar de perfeccionar los pequeños detalles del proceso, dejas más margen para la innovación y la creatividad. Cuando asumes riesgos calculados, tienes más posibilidades de descubrir nuevas oportunidades e innovaciones que acelerarán tu progreso hacia tus objetivos.
Comportamiento n.º 2: Incapacidad para prepararse para el futuro
Los autores explican que la tendencia de las mujeres a buscar la perfección suele hacer que se centren tanto en el presente que descuidan la planificación del futuro.
En primer lugar, las mujeres perfeccionistas suelen querer alcanzar la excelencia en sus puestos actuales para sentirse capaces y que los demás las vean así. Sin embargo, dedicar tanto tiempo a ser perfectas en su puesto actual suele impedirles dedicar tiempo a planificar y adquirir las habilidades necesarias para avanzar al siguiente nivel en sus carreras profesionales.
(Nota breve: En *High Performance Habits*, Brendan Bouchard explica que hay dos tipos de fuerzas internas que impulsan a las personas. Las mujeres perfeccionistas pueden acabar centrándose en exceso en su papel actual en detrimento de sus objetivos futuros, ya que se ven motivadas por ambas fuerzas internas —probablemente hasta un nivel poco saludable—. La primera es la fuerza de la identidad: las personas impulsadas por esta fuerza vinculan su autoestima a su rendimiento y, por lo tanto, se esfuerzan por alcanzar grandes logros para sentirse lo suficientemente buenas. La segunda es la fuerza de la obsesión: las personas impulsadas por esta fuerza creen que la única forma de alcanzar la excelencia es dedicar horas a dominar un tema.)
Además, algunas mujeres están tan centradas en la excelencia y en su rendimiento personal que descuidan el desarrollo de su red de contactos. Como hemos visto anteriormente, contar con vínculos sólidos es fundamental para el avance profesional.
(Nota breve: No crear una red de contactos en el trabajo puede suponer una desventaja; sin embargo, socializar en exceso, o de forma inadecuada, con el fin de ampliar tu red también puede acarrear problemas. Los expertos ofrecen algunas sugerencias para asegurarte de que socializas de forma eficaz. En primer lugar, asegúrate de utilizar un lenguaje adecuado para el ámbito laboral. Tu deseo de establecer una conexión podría llevarte a ser demasiado informal: no caigas en esta trampa y no dejes una mala impresión. Además, asegúrate de socializar en los momentos adecuados —durante los descansos, antes de las reuniones, al cruzarte con alguien en el pasillo— yno durante el horario laboral, donde podrías causar distracciones.)
Incapacidad para prepararse para el futuro: soluciones
Los autores recomiendan algunas soluciones para dejar de lado la obsesión por la perfección y poder centrarse en el futuro.
1. Comprende que la maestría es solo un tipo de poder. Las mujeres anhelan la maestría porque quieren ser poderosas y valiosas, pero los autores explican que la maestría por sí sola no basta para lograrlo. Existen otros tres tipos de poder: los contactos, el carisma y el cargo. Los contactos útiles pueden ayudarte a alcanzar tus objetivos y a progresar; el carisma influirá en los demás para que te vean como una persona creíble; y tu cargo en la jerarquía de la empresa determina tu autoridad.
(Nota breve: Aunque los autores especifican cuatro tipos de poder, otros expertos señalan nueve. Además de la experiencia, los contactos («poder de conexión»), el carisma y el cargo («poder legítimo»), los líderes pueden disponer de otros cinco tipos de poder. El poder coercitivo se obtiene mediante la amenaza o la fuerza. El poder de referencia se obtiene al ser un modelo a seguir sólido. El poder informativo se obtiene al saber cosas que los demás desconocen. El poder de recompensa se obtiene cuando se puede influir en el comportamiento de las personas ofreciéndoles recompensas. El poder moral se obtiene cuando se puede influir en el comportamiento de las personas a través de las propias creencias y acciones.)
2. Céntrate en establecer contactos útiles desde el primer momento. Identifica a las personas de tu organización que puedan ayudarte a desarrollar las habilidades y las relaciones que te permitirán alcanzar tus objetivos profesionales. Pueden ser compañeros que te apoyen y te animen, o superiores que actúen como mentores y te respalden. Cuantos más contactos tengas, más valioso serás: se te considerará una persona sociable y capaz de ayudar a otros a construir su red social poniéndolos en contacto con tus propios contactos.
(Nota breve: Los expertos coinciden en la importancia de dar prioridad a la creación de redes de contactos y ofrecen algunos consejos para ayudarte a hacerlo. Por ejemplo, en lugar de comunicarte con tus compañeros de trabajo por correo electrónico, invítalos a comer para poder hablar cara a cara. A las personas introvertidas les puede costar más que a otras establecer contactos; si te sientes incómodo o no te gusta comunicarte, sal de tu zona de confort manteniendo una conversación durante unos minutos más de lo que te gustaría.)
Patrón n.º 4: Darle demasiadas vueltas a las cosas
Helgesen y Goldsmith explican que las mujeres tienden a asimilar una mayor variedad de información a la vez que los hombres. Sin embargo, esta capacidad hace que las mujeres le den demasiadas vueltas a las cosas: se quedan atrapadas en un análisis excesivo de situaciones pasadas y se centran en detalles de situaciones presentes que quizá no sean tan importantes. Esto suele impedirles avanzar en sus carreras, ya que les lleva a quedarse estancadas en una mentalidad negativa (debido a sentimientos como el arrepentimiento), a tener dificultades para encontrar soluciones eficaces y a perder su capacidad para concentrarse y estar presentes.
(Nota breve: En *The Confidence Code*, Katty Kay y Claire Shipman enumeran algunas diferencias biológicas que explican por qué las mujeres tienden a darle demasiadas vueltas a las cosas. En primer lugar, las mujeres tienen, de media, un giro cingulado proporcionalmente más grande que los hombres; esta es la parte del cerebro que detecta errores, baraja opciones y se preocupa por las cosas. Además, a diferencia de los hombres, las mujeres tienen relativamente más materia cerebral en la corteza prefrontal (utilizada para el razonamiento) y en la corteza límbica (utilizada para procesar las emociones). Estas diferencias hacen que el cerebro de las mujeres sea más activo que el de los hombres, lo que las hace más propensas a darle demasiadas vueltas a las cosas, a rumiar y a experimentar ansiedad, lo que reduce su confianza y las frena.)
Helgesen y Goldsmith analizan dos comportamientos perjudiciales principales que se derivan de darle demasiadas vueltas a las cosas.
Comportamiento n.º 1: Perder de vista lo que es importante
Los autores explican que las mujeres prestan más atención a los pequeños detalles de las relaciones y a los sentimientos de los demás. Si bien esto mejora sus capacidades de liderazgo al permitirles comprender mejor a las personas, también puede socavarlas.
En primer lugar, centrarse demasiado en los demás puede hacer que pierdas la concentración y actúes de forma ineficaz. Por ejemplo, si estás en una reunión y te fijas en por qué la persona que tienes al lado no deja de fruncir el ceño, es más probable que te pierdas información importante.
En segundo lugar, centrarte demasiado en los demás puede hacerte sentir inseguro y mermar la confianza que necesitas para ser eficaz. Por ejemplo, podrías empezar a pensar que la persona que tienes al lado frunce el ceño por algo que has hecho. Esa inseguridad podría impedirte intervenir y hacer preguntas durante la reunión; entonces, saldrás de ella confundido, lo que reducirá la calidad de tu trabajo.
(Nota de Shortform: Los autores de *The Confidence Code* sostienen que las mujeres tienen, en realidad, más confianza en sí mismas y, por lo tanto, pueden actuar con mayor eficacia cuando se centran en los demás en lugar de en sí mismas; en concreto, cuando piensan en cómo sus acciones beneficiarán a los demás. Así pues, por ejemplo, en lugar de perder la concentración en la presentación por fijarte en por qué la persona que tienes al lado está frunciendo el ceño, o atribuir el problema a ti misma, céntrate en cómo tus acciones positivas pueden ayudarla. Por ejemplo, si prestas atención a la presentación, puedes mejorar el estado de ánimo de esa persona poniéndola al corriente de cualquier cosa que se haya perdido mientras estaba molesta. Esto convierte tu hábito de centrarte en los demás en un beneficio tanto para ti como para los demás.)
Perder de vista lo que es importante: las soluciones
Los autores proponen algunas soluciones para filtrar la información y que puedas centrarte en lo que realmente importa.
1. Clasifica tus pensamientos en dos grupos: el primario y el secundario. El grupo primario contiene los pensamientos y observaciones relacionados con la tarea concreta que estás realizando. El grupo secundario contiene cualquier pensamiento u observación que no guarde relación directa con la tarea. Por ejemplo, imagina que alguien te dice «Me gustaría que me entregaras el informe para mañana» con un tono sarcástico. Su deseo de que le entregues el informe mañana irá al grupo primario, mientras que el hecho de que su tono de voz fuera sarcástico irá al grupo secundario.
2. Replantea tus pensamientos y observaciones secundarias. Los pensamientos y observaciones secundarias suelen distraerte porque te cuentas una historia negativa sobre ellos; por ejemplo: «Está hablando con tono sarcástico porque está enfadado conmigo». Para evitar que estos pensamientos y observaciones te distraigan, cuéntate una historia mejor: en lugar de pensar que está enfadado contigo, quizá solo estaba frustrado porque se ha encontrado con atascos esta mañana.
(Nota breve: Distinguir entre pensamientos importantes y sin importancia puede resultar difícil, sobre todo porque nuestros pensamientos «sin importancia» a menudo nos parecen importantes. Reformular estos pensamientos puede resultar aún más difícil, ya que a menudo hacemos suposiciones de forma automática sin darnos cuenta. Para estar mejor preparado para ordenar tus pensamientos y reformular los negativos, los expertos recomiendan cultivar la atención plena, es decir, centrarse en el momento presente para aumentar la conciencia de tu entorno interno y externo. La atención plena se suele desarrollar mediante prácticas «mente-cuerpo» como la meditación y el yoga.)
Comportamiento n.º 2: Darle vueltas al pasado
Las autoras explican que otro efecto negativo de darle demasiadas vueltas a las cosas es obsesionarse con situaciones pasadas de las que uno se arrepiente, tratando de averiguar qué salió mal, en lugar de seguir adelante. Obsesionarse con el pasado frena a las mujeres por dos razones principales.
En primer lugar, les lleva a ser muy autocríticos y a mantener un diálogo interno negativo, lo que merma su autoestima y su confianza. En segundo lugar, les impide introducir cambios para superar el problema inicial: analizar la situación en detalle puede parecer productivo, pero en realidad solo te causa más sufrimiento y te impide tomar medidas para cambiar los comportamientos que te han llevado a esta situación en primer lugar.
(Nota de Shortform: Investigaciones recientes sobre la rumiación (dar vueltas al pasado) han concluido que esta práctica no impide necesariamente que las personas alcancen sus objetivos, tal y como afirman los autores. Aunque la rumiación puede provocar una menor autoestima, trastornos psiquiátricos como la depresión y la inacción, estos efectos solo se producen si se lleva la rumiación demasiado lejos. Si solo te permites rumiar durante un breve periodo de tiempo, es probable que, una vez que salgas de ese estado, desarrolles ideas útiles. Por ejemplo, si rumias sobre el hecho de que tu jefe te haya ignorado y luego reflexionas sobre tus cavilaciones más tarde, puedes descubrir soluciones útiles para evitar que la situación se repita.)
Aferrarse al pasado: las soluciones
Los autores explican que la interrupción y la distracción son las mejores formas de dejar de darle vueltas al pasado.
1. Rompe tu narrativa negativa cambiando la perspectiva. Cuando notes que empiezas a darle vueltas al pasado, cambia la perspectiva de tu narrativa siguiendo los consejos de la sección anterior.
2. Distraete. Los autores señalan que, cuando los hombres cometen un error, tienden a pasar a otra cosa en lugar de obsesionarse con sus errores del pasado. Dicen que las mujeres deberían hacer lo mismo.
(Nota resumida: Los autores recomiendan distraerse para superar la rumiación, pero no especifican cómo hacerlo. Los expertos señalan que una forma de distracción que ha demostrado ser eficaz es escuchar música y concentrarse en la letra o la melodía. Si no consigues distraerte, puedes, en su lugar, programar un «temporizador de preocupaciones» que te permita rumiar durante 20 minutos, por ejemplo. Esto te ayudará a aliviar el deseo de darle vueltas a las cosas sin quedarte atrapado en un bucle de retroalimentación negativa. Además, puedes intentar prevenir por completo la rumiación evitando tus factores desencadenantes; por ejemplo, si hablar con un compañero de trabajo concreto te hace darle vueltas a por qué tu jefe le prefiere a él antes que a ti, evita sentarte a su lado a la hora de comer.)
Consejos para superar los comportamientos perjudiciales
Helgesen y Goldsmith ofrecen tres consejos principales para ayudar a las mujeres a superar de forma eficaz los cuatro patrones de pensamiento principales y los comportamientos asociados a ellos que se han comentado anteriormente. En primer lugar, deben empezar poco a poco, esforzándose por cambiar un comportamiento cada vez. En segundo lugar, deben contar con una red de apoyo que les ayude a avanzar. En tercer lugar, deben evitar ser autocríticas.
Consejo n.º 1: Empieza poco a poco
Los autores explican que, para cambiar tu comportamiento de forma efectiva, es necesario ir paso a paso. Si intentas introducir demasiados cambios a la vez, obtendrás resultados rápidos, pero tendrás muchas más probabilidades de recaer en los malos hábitos.
Para empezar poco a poco, identifica el patrón de pensamiento que más te afecte y te resulte más perjudicial; al principio te centrarás en este único aspecto. A continuación, selecciona un comportamiento concreto que experimentes debido a ese patrón de pensamiento y elige una solución para ese comportamiento que puedas empezar a poner en práctica. Por ejemplo, si el perfeccionismo es el patrón de pensamiento más perjudicial para ti, quizá quieras empezar por evitar fijarte expectativas poco realistas. Puedes empezar por aprender a dar prioridad a ciertas tareas y detalles frente a otros.
(Nota resumida: Los autores respaldan la creencia tradicional de que hay que trabajar de forma gradual para superar los malos hábitos. Sin embargo, investigaciones recientes demuestran que llevar a cabo un cambio radical puede generar una transformación sustancial, rápida y duradera. En un estudio, se hizo participar a un grupo de estudiantes universitarios en un programa intensivo de intervención de seis semanas destinado a desarrollar hábitos positivos en torno al rendimiento cognitivo, la forma física y la salud fisiológica. Tras el programa de seis semanas, se observaron cambios significativos en el cerebro y el cuerpo de los estudiantes. Además, los cambios observados persistieron y mejoraron en determinadas áreas durante otras seis semanas tras la finalización del programa, lo que demuestra que los nuevos hábitos eran duraderos.)
Consejo n.º 2: Pide ayuda
Los autores explican que otra forma importante de lograr un cambio de comportamiento sostenible consiste en contar con una red de apoyo que te anime, te ofrezca comentarios constructivos y te ayude a rendir cuentas.
Explican que tu red de apoyo puede adoptar muchas formas. Por ejemplo, puedes contratar a un coach profesional o pedir apoyo a amigos, familiares o jefes. Otra opción es formar equipo con alguien que también necesite ayuda, para que podáis ofreceros apoyo mutuo.
Hay muchas formas de aprovechar tu red de apoyo. Por ejemplo, quizá quieras pedir a tus personas de apoyo que te avisen cada vez que observen el comportamiento que deseas superar. Otra opción es pedirles que te ayuden a pensar en estrategias para superar los comportamientos negativos. También puedes programar reuniones periódicas en las que te hagan preguntas para que rindas cuentas de tu progreso; por ejemplo: «¿Cuáles son tus prioridades actuales? ¿Puedes liberarte de algún compromiso que no te esté ayudando a avanzar hacia tus objetivos?».
Un sistema de apoyo multifacético puede acelerar el éxito
En *Never Eat Alone*, Keith Ferrazzi reitera la importancia de contar con una red de apoyo que te ayude a alcanzar tus objetivos. Sostiene que hay cuatro tipos de grupos de apoyo que debes crear:
1. Una red de personas que te ayudarán a alcanzar tus objetivos. Estas personas te ayudan activamente a identificar tus objetivos, a elaborar planes para alcanzarlos y a mantenerte comprometido con ellos. Esta red debería estar formada por unas pocas personas cercanas a ti, como amigos, familiares, compañeros de trabajo o jefes.
2. Una red de mentores. Estas personas te ofrecen asesoramiento profesional, técnicas para el desarrollo de habilidades, información privilegiada, contactos, apoyo emocional e inspiración. Deben ser profesionales con experiencia y de alto nivel en tu ámbito de interés, y puedes encontrarlos a través de programas oficiales de mentoría o de tus propios contactos.
3. Una red de «superconectores»: personas que cuentan con docenas o cientos de contactos profesionales que pueden compartir contigo. Se trata de personas como los grupos de presión políticos, los periodistas, los cazatalentos, etc.
4. Una red de líderes destacados o famosos del sector. Estas personas te enseñan, refuerzan tu credibilidad y atraen a otras que quieren apoyar tus objetivos (como inversores, clientes o posibles empleadores). Entrar en contacto con este tipo de personas es lo más difícil y probablemente se producirá una vez que hayas creado las tres redes anteriores y cuentes con una credibilidad sólida.
Consejo n.º 3: Deja de juzgar
Las autoras sostienen que uno de los factores más importantes para avanzar es evitar la autocrítica y los juicios. Cuando las mujeres juzgan su progreso o se centran en sus errores, son más propensas a quedarse ancladas en el pasado y a frenar su avance. Las autoras ofrecen algunas recomendaciones para ayudarte a superar los juicios hacia ti misma.
1. Perdónate por tus errores dejando de lado el pensamiento binario. En lugar de creer que los defectos y los errores te convierten en una mala persona, reconoce que nadie es perfecto y que todos nos esforzamos constantemente por mejorar. Acepta tus errores y sigue adelante.
(Nota de Shortform: En *The Confidence Code*, Katty Kay y Claire Shipman ofrecen algunas técnicas que pueden ayudarte a superar el pensamiento binario y otros pensamientos negativos. Por ejemplo, si te cuesta replantearte las cosas y dejar de lado los pensamientos negativos, recuerda hechos objetivos que desmientan tus pensamientos. Por ejemplo, hiciste un gran trabajo en tu último proyecto: no eres un fracaso solo porque esta vez hayas cometido un error. Además, imagina el consejo que le darías a un amigo que estuviera teniendo los mismos pensamientos.)
2. Céntrate en cambiar el futuro en lugar de el pasado. Cuando pidas consejo, solicita a las personas que te apoyan que te den consejos para mejorar tu comportamiento en el futuro, en lugar de criticar lo que hiciste mal en el pasado. Esto te ayudará a evitar obsesionarte con el pasado y ser autocrítico.
(Nota breve: Los autores recomiendan centrarse en el éxito futuro en lugar de en los fracasos del pasado. Una forma de hacerlo es fracasar rápido, tal y como afirman los autores de The Confidence Code : cuando falles, desarrolla un método mejor y vuelve a intentarlo de inmediato. Por ejemplo, cuando recibas comentarios sobre cómo mejorar tu comportamiento en el futuro, pon en práctica los consejos al instante para ver si funcionan. Si no es así, elabora un nuevo plan y sigue adelante; de esta forma, no tendrás tiempo para darle vueltas a los errores del pasado y resolverás el problema más rápido.)
3. No juzgues a los demás. Juzgar a los demás no te aporta ningún beneficio. Al contrario, es una muestra de negatividad hacia los demás y te hace gastar energía que deberías dedicar a tu propio desarrollo personal.
(Nota breve: Una de las mejores formas de evitar juzgar a los demás es desarrollar la empatía, es decir, la capacidad de ver las cosas desde la perspectiva de otra persona. Para ello, muestra curiosidad por los demás, reconoce a las personas como individuos en lugar de como un «otro» colectivo, amplía tus horizontes y conoce a gente diferente, y escucha más a los demás y sus puntos de vista.)
¿Quieres conocer el resto de «How Women Rise» en 21 minutos?
Accede al resumen completo del libro «How Women Rise» registrándote en Shortform.
Los resúmenes breves te ayudan a aprender 10 veces más rápido gracias a que:
- Es 100 % exhaustivo: aprenderás los puntos más importantes del libro
- Sin rodeos: no pierdes el tiempo preguntándote cuál es la idea del autor.
- Ejercicios interactivos: aplica las ideas del libro a tu propia vida con la ayuda de nuestros educadores.
Aquí tienes un avance del resto del resumen en PDF de Shortform sobre «How Women Rise»: