Resumen en PDF:Cómo no morir solo, por Logan Ury
Resumen del libro: Aprenda los puntos clave en cuestión de minutos.
A continuación se muestra un avance del resumen del libro de Shortform titulado «Cómo no morir solo», de Logan Ury. Lee el resumen completo en Shortform.
Resumen en PDF de una página de «Cómo no morir solo»
¿Cómo se puede encontrar y mantener una relación feliz? En *Cómo no morir solo*, Logan Ury —científico del comportamiento, asesor sentimental y director de Relationship Science en la aplicación de citas Hinge— presenta un enfoque con base científica para encontrar el amor verdadero que siempre has deseado, de modo que puedas hacer exactamente lo que dice el título.
En esta guía, primero aprenderás sobre ti mismo: ¿cómo tus patrones están saboteando tu búsqueda del amor verdadero y cómo puedes superarlos? A continuación, aprenderás sobre tu futura pareja: ¿por qué sigues buscando a la persona equivocada, cómo encontrar a la adecuada y cómo puedes conocerla de verdad? Por último, aprenderás sobre cómo estar en una relación: ¿cómo puedes sortear los altibajos de forma eficaz?, ¿cómo puede un «contrato de relación» mantenerte feliz a largo plazo?, y ¿cómo puedes ponerle fin de forma inteligente si decides que no es lo adecuado para ti? A lo largo del camino, descubrirás en qué se diferencian los consejos de Ury de los de otros expertos en relaciones y aprenderás más estrategias para poner en práctica las sugerencias de Ury.
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(Nota breve: Los investigadores añaden que una persona con una personalidad complementaria podría ser una mejor pareja a largo plazo, ya que se le dan bien aquellas cosas que a ti te cuestan. Por ejemplo, a una pareja extrovertida le puede gustar hablar con los profesores de los niños, mientras que una pareja introvertida puede ser mejor ayudando con los deberes de matemáticas de los niños.)
Cómo conocer a gente interesante
Una vez que sabes qué tipo de pareja buscas, ¿cómo la encuentras realmente? Ury recomienda varias estrategias para conocer gente, tanto en persona como por Internet.
Cómo conocer gente en persona
Para conocer gente en persona, Ury recomienda dos estrategias. En primer lugar, acude a eventos. Aumenta tus posibilidades de conocer a alguien interesante asistiendo a eventos que faciliten las relaciones y que te gusten: te lo pasarás bien aunque no conozcas a ninguna pareja potencial. Plantéate asistir a quedadas locales, hacer voluntariado o participar en ligas deportivas.
También deberías entablar contacto con la gente del evento. Empieza yendo solo, ya que la gente se siente más cómoda hablando con personas que están solas que con grupos grandes. Preséntate al menos a una persona; si eres tímido, practica primero presentándote a personas que no te atraigan. Sé amable durante la conversación y, si encuentras a alguien que te guste, pídele sus datos de contacto para poder ponerte en contacto con él o ella más adelante.
Otras formas de conocer gente y hablar con ella en persona
La estrategia de Ury se centra en darse a conocer a más gente asistiendo a eventos más formales: los encuentros, el voluntariado y las ligas deportivas implican inscribirse en algo. Pero si te da miedo ir solo a un evento formal, los expertos en relaciones también sugieren introducir pequeños cambios en tu rutina, como apuntarte a una clase de entrenamiento diferente en tu gimnasio habitual. Hacer pequeños cambios resulta fácil porque solo te alejas ligeramente de tu zona de confort, pero estos cambios te brindan numerosas oportunidades para conocer gente nueva y practicar cómo hablar con ella.
Cuando conoces a alguien que te llama la atención —ya sea en el ámbito sentimental o simplemente como amigo—, ¿cómo deberías acercarte a esa persona exactamente? En El arte de la charla trivial, Debra Fine recomienda las siguientes estrategias para conversar con desconocidos: Establece contacto visual con alguien que también esté solo. Sonríele; si te devuelve la sonrisa, acércate y preséntate. Averigua su nombre y rompe el hielo con cualquier cosa que se te ocurra; la clave es que muestres un interés genuino por su respuesta. Haz preguntas abiertas para mantener la conversación. Y al final, independientemente de si te dan su información de contacto, agradécele haber conversado contigo: esto hace que la otra persona se sienta bien y te hace parecer seguro de ti mismo.
La segunda estrategia de Ury consiste en acudir a citas a ciegas organizadas por personas que conoces. Para que esto salga bien, primero pide ayuda a tus conocidos, descríbeles el tipo de persona que buscas y envíales algunas buenas fotos tuyas. Después, acude a la cita y da siempre tu opinión. Si la cita ha ido bien, te agradecerán que se lo digas. De lo contrario, decirles lo que te gustó y lo que no les ayudará a ofrecerte mejores opciones la próxima vez o les permitirá señalarte con tacto si estás siendo poco razonable.
(Nota breve: Otros expertos en relaciones proponen estrategias adicionales para que te organicen una cita y, aun así, mantener una buena amistad. En primer lugar, es posible que tus amigos se muestren reacios a organizarte una cita porque les preocupa el resultado, así que, cuando les pidas que te presenten a alguien, aclara que no les culparás si la relación sale mal. En segundo lugar, si te pone nervioso tener una cita a solas, pide que sea una cita doble, lo que puede ayudar a aliviar parte de la incomodidad inicial. En tercer lugar, aunque siempre debes dar tu opinión, no acoses a tus amigos para que te cuenten qué piensa de ti la persona con la que has salido, ya que eso podría dar lugar a una situación incómoda.)
Cómo conocer gente por Internet
Para conocer a alguien por Internet, Ury recomienda tres estrategias que aumentan tus posibilidades: mantén una actitud abierta, limita el número de personas con las que sales a la vez y da una buena impresión.
En primer lugar, Ury recomienda mantener una mente abierta al deslizar el dedo: reconsidera y reajusta tus filtros, y no rechaces a alguien basándote en un solo rasgo. ¿Por qué? Ury explica que las aplicaciones te animan a juzgar a las personas basándote en información limitada y criterios arbitrarios. Pero en la vida real, nos encontramos constantemente con personas que cuestionan nuestras suposiciones iniciales sobre lo que buscamos en una pareja. Por ejemplo, quizá decidas que nunca quieres salir con un vegetariano porque crees que todos son hippies, pero luego conoces a alguien estupendo que es vegetariano por motivos de salud. Así que, al juzgar a las personas con demasiada dureza, puedes estar descartando a una pareja potencialmente estupenda.
(Nota breve: Otros expertos en relaciones ofrecen una razón alternativa para ampliar tus criterios a la hora de buscar pareja por Internet: es posible que te estés fijando en personas que están fuera de tu alcance. En la vida real, coqueteamos con otras personas basándonos, en parte, en señales del entorno. Por ejemplo, es posible que te acerques a una mujer guapa y simpática en lugar de a la supermodelo que se muestra distante con todos los hombres que se le acercan. Pero en Internet, estas señales del entorno —como la información de que una mujer es simpática con los hombres mientras que la otra los rechaza repetidamente— no existen. Por eso, eres más propenso a ir solo tras personas que son mucho más atractivas que tú.)
En segundo lugar, Ury recomienda limitar el número de personas con las que sales a la vez. Si sales con demasiadas personas a la vez, no llegarás a conocer a ninguna de ellas en profundidad. Sin embargo, si limitas el número de personas con las que sales, maximizas tus posibilidades de conocer bien a alguien y, por lo tanto, de establecer una conexión romántica con esa persona.
(Nota breve: Otros expertos en citas coinciden en que conviene limitar el número de personas con las que sales a la vez para maximizar tus posibilidades de conectar con alguien, pero el número exacto que recomiendan varía mucho. Algunos expertos sugieren que salir con tres personas a la vez es lo más manejable; otros sugieren que puedes salir con hasta nueve personas a la vez, aunque este número incluye tanto a personas con las que te has visto en persona como a aquellas con las que solo estás hablando a través de una aplicación.)
En tercer lugar, Ury recomienda que te presentes de forma atractiva. Para ello, elige buenas fotos que reflejen claramente tu aspecto actual. Para obtener los mejores resultados, envía una selección de fotografías a tus amigos, ya que ellos suelen ser mejores que tú a la hora de elegir las fotos en las que sales mejor. Además, crea un perfil que invite a la conversación aportando detalles concretos sobre tu vida que alguien pueda comentar fácilmente. Por ejemplo, en lugar de escribir «Me gustan los libros», enumera tus cinco libros favoritos.
(Nota breve: Otros expertos en relaciones proponen estrategias ligeramente diferentes para elegir buenas fotos y crear un perfil interesante. En The Unplugged Alpha, Richard Cooper recomienda que sean personas desconocidas —no tus amigos— quienes evalúen tus fotos mediante una página web llamada Photofeeler. Y aunque los psicólogos recomiendan dar detalles sobre tu vida, te instan a destacar tus relaciones y tus valores, ya que ambos aspectos demuestran la disponibilidad emocional que buscan otras personas que buscan pareja. Por ejemplo, considera escribir sobre tu club de lectura en lugar de sobre tus libros favoritos.)
Cómo salir con alguien de forma adecuada
Una vez que conoces a alguien prometedor, ¿cómo puedes aumentar al máximo tus posibilidades de descubrir si es la persona adecuada para ti? Ury recomienda que hagas tres cosas: gestiona tus expectativas, organiza una primera cita estupenda y acude siempre a la segunda cita.
En primer lugar, Ury sugiere que te fijes unas expectativas realistas, pero positivas. Debes ser realista porque muchos de nosotros esperamos demasiado de nuestra primera cita. Queremos sentir una conexión instantánea, pero esa conexión es poco habitual, en parte porque solemos apreciar más algo (o a alguien) cuanto más lo conocemos. Así que no descartes a tu cita solo porque no sientas una conexión instantánea con ella; recuerda que los sentimientos pueden ir creciendo.
Dicho esto, no seas pesimista:tener una actitud positiva es fundamental para que la cita salga bien. Diversos estudios han demostrado que, cuando esperamos tener suerte, somos más capaces de detectar las oportunidades que podemos aprovechar. Del mismo modo, si esperas que la cita salga bien, serás más capaz de fijarte en las cualidades positivas de tu pareja y lo pasarás mejor.
(Nota breve: Establecer expectativas realistas pero positivas funciona bien para las parejas de matrimonios concertados, que quizá no sientan una chispa inicial pero se casan de todos modos. Estas parejas afrontan su convivencia diaria con la actitud positiva de que el amor crecerá y deciden no obsesionarse con los defectos de su cónyuge. Y, a menudo, el amor sí crece. De hecho, los estudios sugieren que las parejas de matrimonios concertados son tan felices o más felices que las parejas que se casaron por amor.)
En segundo lugar, Ury sugiere que organices una primera cita estupenda. Cuando sales con alguien, tu objetivo es descubrir cómo te hace sentiresa persona, por lo que es fundamental tener citas que fomenten una conexión natural (en lugar de aquellas que os animen a haceros preguntas el uno al otro). Intenta hacer algo creativo juntos: os divertiréis y quizá descubras si tu cita tiene las cualidades que buscas. Por ejemplo, si vais a una clase de cerámica y tu cita no es capaz de seguir al profesor, ¿sigue intentándolo de todos modos (lo que indicaría una mentalidad de crecimiento)?
(Nota breve: En Modelos, Manson está de acuerdo en que deberías tener citas que fomenten la conexión, pero tiene un método diferente para planificarlas. En lugar de hacer algo específicamente creativo, te anima a programar varias «experiencias», que idealmente impliquen participación mutua, actividad y oportunidades para el contacto físico. Cuantas más experiencias compartáis, más intimidad sentiréis el uno por el otro y mayor será vuestra conexión. Por ejemplo, podríais empezar la noche jugando a los bolos y luego tomar unas copas antes de ir a bailar.)
En tercer lugar, Ury sugiere que siempre se acuda a la segunda cita. Estamos predispuestos a juzgar con dureza a nuestras parejas, en parte porque hemos evolucionado para prestar más atención a los aspectos negativos, por lo que tendemos a fijarnos en sus defectos en lugar de en sus virtudes. Al establecer la norma de acudir siempre a una segunda cita, te das más tiempo para ver si surge una conexión y para descubrir más cualidades positivas que puedan compensar los defectos.
(Nota breve: Al igual que Ury, otros expertos en relaciones coinciden en que tener una segunda cita —incluso después de una primera mediocre—da más tiempo para que se desarrolle una conexión y te anima a descubrir las cualidades positivas de tu pareja en lugar de centrarte en sus defectos. Pero no hagas caso omiso de todos los defectos: si tu pareja es descaradamente grosera, insultante o te provoca un mal presentimiento instintivo, los expertos recomiendan que te marches de inmediato.)
Trabaja en tu relación
Ahora que ya sabes cómo conocer a gente interesante y salir con ella para encontrar una conexión, ¿cómo puedes asegurarte de tener una relación feliz y duradera? En esta sección, aprenderás primero a atravesar cada etapa de tu relación de forma eficaz para maximizar tus posibilidades de ser feliz. A continuación, aprenderás a asegurarte de seguir siendo feliz en tu relación, incluso a medida que ambos cambiéis y maduréis.
Cómo tomar buenas decisiones en los momentos decisivos de la relación
Como señala Ury, las relaciones están llenas de decisiones: desde decidir si se va a salir en serio hasta decidir si se va a casar. Los científicos del comportamiento se refieren a estos cambios decisivos como «puntos de decisión»: momentos que interrumpen la rutina y te hacen replantearte si vas por el buen camino.
Según Ury, hay dos formas de abordar estos momentos decisivos. Por un lado, puedes «deslizarte» de forma pasiva hacia la siguiente etapa sin reflexionar seriamente al respecto. Por otro lado, puedes pensar más detenidamente y elegir de forma activa, o «decidir» pasar a la siguiente etapa. Ury recomienda que te conviertas en una persona que toma decisiones, ya que estas suelen tener matrimonios más felices. En concreto, deberías tomar una decisión en las siguientes transiciones: definir la relación, convivir y casarse.
El sexo: otro punto de inflexión
Ury se centra exclusivamente en cómo las personas «se dejan llevar» o «toman una decisión» en momentos cruciales desde el punto de vista emocional, como a la hora de definir la relación. Sin embargo, los psicólogos explican que, además de moverse en una escala emocional de «dejarse llevar frente a decidir», las personas también se mueven en una escala física de «dejarse llevar frente a decidir» que determina cómo llegan a intimar con una pareja sentimental: si eres sexualmente activo, elegir tener relaciones sexuales con alguien es un momento decisivo.
Entonces, si decides tener relaciones sexuales con alguien (en lugar de dejarte llevar por el momento), ¿cómo tomas esa decisión? Los expertos sugieren que, si te sientes cómodo con tu pareja y sientes deseo por ella, es posible que estés preparado. Por el contrario, si te cuesta hablar sobre las ITS o ves el sexo más como una obligación que como algo que te apetece hacer, quizá deberías replantearte tener relaciones sexuales (y, posiblemente, la relación).
Otros autores también recomiendan abordar el proceso de forma consciente. Por ejemplo, en Actúa como una dama, piensa como un hombre, Steve Harvey sugiere que las mujeres que buscan un compromiso esperen tres meses antes de tener relaciones sexuales con sus parejas masculinas para asegurarse de que él es alguien a quien quieren en sus vidas.
Cómo abordar la definición de la relación
¿Cómo puedes asegurarte de que eres tú quien decide activamente cómo definir la relación? Ury recomienda que, en primer lugar, hables de tus expectativas respecto a la relación cuando quieras que sea exclusiva. Exponer tus sentimientos puede dar miedo, pero dejar claros tus deseos te ahorrará un posible desengaño a largo plazo (si tu pareja no te ve como alguien con quien tener una relación duradera). E incluso si la conversación no sale como esperabas, tendrás más información que te servirá de guía en tu búsqueda de pareja, ya sea para seguir saliendo con esa persona o para pasar página y buscar a otra.
(Nota breve: Otros expertos en relaciones ofrecen recomendaciones más específicas para hablar sobre las expectativas en la relación. Antes de la conversación, recuérdate a ti mismo que está bien perseguir tus deseos, lo que puede ayudarte a calmar tus propios miedos. A continuación, elige el momento adecuado para tener la conversación; no la inicies porque te sientas frustrado porque la otra persona no ha dejado claras sus intenciones. Y, sea cual sea el resultado de la conversación —tanto si decidís salir juntos como si optáis por ver a otras personas—,felicítate por haber dado el paso.)
Cómo abordar la decisión de ir a vivir juntos
¿Cómo puedes asegurarte de que la decisión de irte a vivir juntos es realmente tuya? Ury recomienda que evalúes seriamente si realmente quieres vivir en pareja. Las personas que se van a vivir juntas antes de casarse tienen más probabilidades de divorciarse, algo que, según los investigadores en relaciones de pareja, se debe a que la convivencia dificulta la ruptura: cuando una ruptura implica que alguien se marche de casa, es más fácil ignorar esa sensación persistente en el fondo de tu mente de que estás con la persona equivocada y, en su lugar, acabar casándote.
(Nota breve: Si ya tienes experiencia en romper con una pareja con la que convivías, es posible que no te resulte tan difícil romper con alguien nuevo, aunque viváis juntos. Un estudio reveló que las mujeres que vivían con una pareja pero que posteriormente se casaron con otra persona tenían el doble de probabilidades de divorciarse: los investigadores sugieren que, dado que estas mujeres ya tenían experiencia en romper una relación de convivencia, eran más propensas a volver a hacerlo cuando se enfrentaban a problemas en la relación actual.)
Para minimizar el riesgo de que la convivencia ponga en peligro vuestra relación, Ury recomienda que habléis con vuestra pareja sobre vuestras expectativas de futuro, para aseguraros de que estáis en sintonía. Además, hablad de cualquier inquietud que podáis tener respecto a la convivencia, como la preocupación de no disponer de suficiente tiempo a solas, para que podáis resolverlas y establecer un plan para afrontarlas antes de ir a vivir juntos.
Otras cuestiones que hay que tener en cuenta y conversaciones que hay que mantener antes de irse a vivir juntos
Otros expertos en relaciones coinciden en que irse a vivir juntos es un gran paso que requiere una reflexión profunda y conversaciones serias, aunque los detalles de esa reflexión y esas conversaciones varían. Antes de hablar con tu pareja, recomiendan que te preguntes por qué quieres vivir juntos. Muchas personas dan por sentado que la convivencia es el siguiente paso lógico, pero puede que no sea lo adecuado para vuestra relación, incluso aunque tú y tu pareja tengáis expectativas similares sobre el futuro.
Además, los expertos recomiendan que habléis de temas importantes como el sexo, el dinero, el sueño, las tareas domésticas y la intimidad. Aunque no os preocupen estos temas, son áreas en las que es probable que surjan desacuerdos, por lo que conviene tener un plan para evitar discusiones desde el principio.
Cómo abordar la decisión de casarse
¿Cómo puedes asegurarte de que la decisión de casarte es realmente tuya? Ury recomienda que analices con espíritu crítico tus necesidades y deseos antes de dar el «sí, quiero». Los seres humanos tendemos a caer en el sesgo del consenso: damos por sentado que los demás quieren y creen en lo mismo que nosotros. Pero este sesgo es peligroso. Puede llevarnos a casarnos con alguien sin haber hablado de temas importantes porque asumimos que está de acuerdo con nosotros, para luego llevarnos una desagradable sorpresa. Por ejemplo, podrías dar por sentado que tu pareja quiere quedarse en casa después de tener hijos, solo para descubrir que, en realidad, quiere que seas tú quien se quede en casa.
(Nota breve: Es posible que te sientas tentado a casarte con tu pareja sin hablar de temas importantes, no porque des por hecho que ella esté de acuerdo contigo, sino porque temes que no lo esté, y te preocupa que esa conversación ponga fin a la relación. Por ejemplo, si tú quieres tener hijos pero sospechas que tu pareja no, es posible que te cases sin hablar del tema, con la esperanza de que ella cambie de opinión. Para facilitar estas conversaciones, practica la atención plena, ya que los estudios sugieren que reduce el miedo. Cuando empieces a sentirte ansioso, toma nota de estos sentimientos, respira profundamente para centrarte e intenta observar tus reacciones en lugar de resistirte a ellas.)
Para evitar la insatisfacción conyugal que puede derivarse del efecto del falso consenso, Ury recomienda compartir tanto tu historia como tus expectativas con tu pareja. Una vez que hayas determinado que tu pareja es alguien capaz de apoyarte y mejorar tu vida a largo plazo, siéntate con ella para hablar de tres temas importantes.
Dedica una noche a conocer la historia del otro, por ejemplo, cómo abordaban tus padres los temas serios o los acontecimientos importantes de tu infancia. Dedica una segunda noche a hablar de cómo estáis ahora: comentad cómo podríais mejorar la relación y hablad abiertamente de vuestra situación económica actual. Por último, dedica una tercera noche a hablar de vuestras expectativas de futuro, como vuestros objetivos profesionales a largo plazo y cómo queréis criar a vuestros hijos. Ury explica que no pasa nada si vuestras expectativas no coinciden exactamente, siempre y cuando podáis hablarlo y tengáis un plan para abordarlas.
Habla con otras personas sobre tu historia y tus expectativas
Muchos expertos en relaciones coinciden con Ury tanto en la necesidad de mantener conversaciones prematrimoniales como en los temas concretos que se deben tratar con la pareja. Sin embargo, hay quienes sostienen que también se deberían abordar estas cuestiones con otras personas.
Intenta hablar con una pareja felizmente casada para obtener consejos que te puedan servir tanto ahora como en el futuro, como por ejemplo, cómo mejorar tu relación. Habla con abogados, que pueden ayudarte a evaluar tu situación financiera actual y cómo el matrimonio podría afectarla. Por último, plantéate hablar con un terapeuta matrimonial, que te ayudará a abordar conversaciones sobre expectativas futuras, como los objetivos profesionales y cómo criar a tus hijos. También pueden ayudarte a desmontar patrones potencialmente dañinos que hayas aprendido en la infancia a través de traumas específicos o de los malos hábitos de tus padres, para que puedas comunicarte mejor.
Cómo mantener la felicidad a largo plazo
Ahora que has encontrado a alguien con quien quieres construir una vida, ¿cómo te aseguras de que vuestra relación siga siendo feliz? Ury sostiene que la clave está en construir una relación que pueda crecer contigo. Explica que la mayoría de las personas reconocen que han cambiado mucho en el pasado, pero no esperan cambiar mucho en el futuro. Pero, en realidad, es probable que tú (y tu pareja) cambiéis tanto en el futuro como lo hicisteis en el pasado. Por lo tanto, es fundamental asegurarse de que vuestra relación también evolucione.
(Nota breve: Recuerda que estás intentando construir una relación que evolucionará a medida que tú (y tu pareja) cambiéis inevitablemente, pero no intentes cambiar a tu pareja. Los expertos advierten de que intentar cambiar a la persona que amas es una receta para el desastre: genera resentimiento tanto en la persona que se ve obligada a cambiar a regañadientes como en la persona molesta porque su pareja no cambia de la forma que desea. En su lugar, esfuérzate por aceptar a tu pareja en todas las etapas de su vida centrándote en sus cualidades positivas.)
Ury recomienda dos técnicas para garantizar que vuestra relación se adapte a vuestras necesidades cambiantes a medida que pasan los años. En primer lugar, redactad un acuerdo de pareja, o un «contrato». En este acuerdo, expón los valores de vuestra relación y cómo los vais a expresar. Revisad este acuerdo periódicamente, con la frecuencia que os resulte más adecuada —ya sea una vez al año o cada dos años— para revisarlo y actualizarlo según sea necesario. Al hacerlo, abordaréis los posibles problemas desde el principio, en lugar de dejar que se agraven y dañen vuestra relación a largo plazo.
Por ejemplo, si valoráis el tiempo que pasáis juntos, al principio podríais acordar pasar 12 horas a solas cada semana. Una vez que tengáis hijos, quizá os deis cuenta de que, en realidad, solo pasáis 30 minutos a solas con regularidad y os propongáis dedicar más tiempo a vuestra relación. De este modo, mantendréis vuestra conexión en lugar de ir distanciándoos poco a poco y, por lo tanto, ser infelices.
Cómo deben redactar los acuerdos de pareja las parejas en las que ambos trabajan
Jennifer Petriglieri, autora de Couples That Work, sugiere que los acuerdos de pareja pueden resultar especialmente útiles para las parejas en las que ambos trabajan, pero su recomendación difiere tanto en el propósito como en el contenido. Sostiene que el propósito de un acuerdo es aclarar los objetivos a largo plazo, lo que os proporcionará una guía para afrontar diversas transiciones profesionales, como por ejemplo, si debéis mudaros por la carrera profesional de uno de los cónyuges. Esto puede explicar por qué no recomienda revisar el acuerdo con regularidad.
Además, aparte de tus valores, Petriglieri recomienda incluir en vuestro acuerdo: tus límites (como los lugares a los que nunca estarías dispuesto a mudarte), así como tus temores (como la preocupación de que acabes teniendo que encargarte de todas las tareas domésticas), para que podáis abordar esos temores de forma preventiva (por ejemplo, contratando a una empleada doméstica).
En segundo lugar, Ury sugiere programar una reunión semanal recurrente, a modo de «balance de la situación» o «ritual de puesta al día». Esta reunión es un espacio seguro en el que puedes hablar con tu pareja de cosas que, de otro modo, podrían resultar incómodas o que se dejarían de lado. Al hacerlo, mantienes vuestro vínculo y te aseguras de que los pequeños problemas no se conviertan en conflictos mayores por no haberlos abordado. Por ejemplo, puedes expresar desde el principio que te sientes poco valorado cuando tu pareja no colabora con las tareas domésticas, en lugar de dejar que esa decepción se acumule sin comunicarla y sentirte poco valorado por tu pareja en general. Es fundamental que programes realmente este ritual: si ya está en tu calendario y no tienes que fijar una hora cada semana, es mucho más probable que mantengas la reunión.
Cómo organizar una reunión matrimonial
Si quieres que tu reunión semanal esté mejor estructurada, plantéate seguir el formato de una«reunión de pareja». Se trata también de una reunión semanal pensada para mantener el vínculo entre tú y tu pareja a medida que avanzáis juntos, pero presenta algunas diferencias clave. En particular, no solo se celebra a una hora concreta, sino que tiene una duración específica: entre 15 y 20 minutos es tiempo suficiente para tratar todos los temas, pero lo suficientemente breve como para mantener la atención.
Además, en una reunión de pareja, hay que seguir un orden establecido. Empezad expresándoos vuestro agradecimiento mutuo para crear un ambiente positivo. A continuación, pasad a los aspectos prácticos, como decidir cómo repartiros las tareas domésticas. Después, planificad actividades divertidas para aseguraros de que ambos estáis contentos, tanto en vuestra relación como en vuestras vidas personales. Una vez que estéis de buen humor, hablad de cualquier problema que haya en la relación; vuestra actitud positiva facilitará la conversación.
Cómo terminar una relación
Es fantástico encontrar a alguien con quien quieras pasar el resto de tu vida, pero ¿y si no estás seguro de que esa persona sea la indicada? En esta sección, primero descubrirás dos razones principales por las que te puede costar poner fin a tu relación. A continuación, aprenderás cómo hacer que ese proceso sea lo menos doloroso posible y cómo recuperarte de la decepción amorosa.
Por qué te cuesta tanto poner fin a tu relación
Ury explica que, en las rupturas, las personas suelen tener uno de estos dos tipos de tendencias contraproducentes. La primera tendencia es alargar relaciones que saben que no funcionan porque ya han invertido tiempo en ellas. Pero al hacerlo, pierden el tiempo que podrían dedicar a construir una relación mejor con otra persona.
(Nota breve: Si has estado alargando tu relación porque quieres un compromiso serio por parte de tu pareja, que se muestra reacia, y no quieres empezar de cero, no le des un ultimátum. Los expertos explican que, al forzar la mano de tu pareja, corres el riesgo de obtener inicialmente la respuesta que deseas, pero de que más adelante tu pareja te deje porque le molesta que le hayas presionado para que se comprometiera. Si es así, perderás aún más tiempo que podrías haber dedicado a construir una mejor relación con otra persona.)
La segunda tendencia es romper relaciones que funcionan perfectamente solo porque se desvanece la euforia inicial de una nueva relación. Pero al hacerlo, las personas pierden la oportunidad de aprender a mantener relaciones a largo plazo.
(Nota breve: Si estás acostumbrado a romper las relaciones demasiado pronto, quizá te cueste valorar si estás en una buena relación que te pueda enseñar a mantener una a largo plazo, o en una mediocre de la que sería mejor que te marchases. Los expertos sugieren que si os comunicáis bien, os respetáis mutuamente y os divertís, estáis en una buena relación. Por el contrario, no querer compartir información importante con tu pareja o no valorarla podría indicar que es hora de dejarla.)
Cómo poner fin a la relación
Una vez que has decidido poner fin a la relación, ¿cómo lo haces realmente? Ury sostiene que la clave está en trazar un plan, ya que las investigaciones indican que las personas son más propensas a cumplir sus objetivos si elaboran un plan para hacerlo.
En primer lugar, planifica lo que vas a decir: explica con delicadeza que la relación no está funcionando, pero no des razones concretas, ya que esto probablemente hará que tu futura ex se obsesione con cada palabra que digas. En segundo lugar, planifica tanto la ruptura como lo que vendrá justo después. Elige un momento para tener esta conversación que se adapte a tu agenda y a la de tu pareja. Dedícale hasta 90 minutos, pero luego haz algo más —como ir a tomar algo con tu mejor amigo— para evitar alargar la ruptura más de lo necesario.
Terminar la relación de la forma más amable posible
Hay parejas que programan y planifican su ruptura de común acuerdo. Tras darse cuenta de que son incompatibles, deciden romper dentro de unos meses, disfrutan del tiempo que les queda y luego se separan en la fecha acordada. Sin embargo, esta estrategia tiene resultados dispares. Algunas parejas siguen juntas, mientras que otras llevan a cabo la ruptura. Y si uno de los miembros de la pareja nunca estuvo totalmente de acuerdo con la ruptura, esto puede provocar decepción y dolor.
Pero si eres como la mayoría de la gente y estás rompiendo la relación por tu cuenta, los expertos tienen más recomendaciones para hacerlo con tacto. Nunca utilices frases hechas como «No eres tú, soy yo»: esas frases harán que tu ex se obsesione con el motivo real de la ruptura, ya que sabe que esas frases hechas no significan nada. Y si te preocupa que tu pareja reaccione de forma emocionalmente inestable y eso dé lugar a una conversación demasiado larga, considera programar la ruptura en la consulta de un terapeuta o en torno a la disponibilidad de un amigo cercano que pueda ayudar a tu pareja a asimilar la noticia.
Cómo superar un desengaño amoroso
Tanto si eres quien rompe como quien es abandonado, las rupturas son dolorosas. Ury sostiene que la clave para recuperarse rápidamente es enfocar la ruptura de forma positiva, centrándote en cómo beneficia a tu vida. Para ello, plantéate escribir un diario de la ruptura: dedica tiempo a enumerar tanto lo bueno de la ruptura como lo negativo de la relación. También podrías empezar a participar en actividades que dejaste de lado durante la relación, para que puedas centrarte en lo que la ruptura aporta a tu vida en lugar de en lo que te ha quitado.
Diferentes formas de superar un desengaño amoroso
Otros expertos en relaciones sugieren diferentes formas de aliviar el dolor de una ruptura. En primer lugar, aunque enfocar la ruptura de forma positiva puede ayudarte a recuperarte, no te precipites en el proceso de duelo, ya que es lo que te ayuda a aceptar la realidad de que tu pareja ya no forma parte de tu vida.
En segundo lugar, además de anotar en tu diario de ruptura los aspectos positivos de la ruptura y los negativos de la relación, plantéate describir tus emociones en los momentos más dolorosos y volver a leer esas páginas seis meses después. Reconoce lo que has hecho para cambiar tu estado emocional, lo cual puede resultarte muy enriquecedor. En tercer lugar, cuando participes en actividades a las que renunciaste durante la relación, céntrate en las actividades físicas: el ejercicio puede ayudarte a procesar tus emociones y, por lo tanto, a superar la ruptura más rápido.
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