Resumen en PDF:Inteligencia emocional, por

Resumen del libro: Descubre los puntos clave en cuestión de minutos.

A continuación se muestra un avance del resumen del libro «Inteligencia emocional», de Daniel Goleman, elaborado por Shortform. Lee el resumen completo en Shortform.

Resumen de una página en PDF sobre la inteligencia emocional

Durante décadas, el coeficiente intelectual (CI) se consideró el principal indicador del éxito de una persona. Sin embargo, en *Inteligencia emocional*, Daniel Goleman cuestiona esta idea, argumentando que la inteligencia emocional —la capacidad de reconocer, comprender y gestionar las emociones propias y ajenas— es igual de importante, si no más. La inteligencia emocional (IE) determina nuestra capacidad para gestionar las relaciones, manejar el estrés y tomar decisiones. Sin ella, nuestras emociones nos controlan, lo que nos lleva a comportamientos que nos frenan. Afortunadamente, a diferencia del coeficiente intelectual, Goleman sostiene que la IE se puede aprender y desarrollar.

Esta guía analiza la inteligencia emocional y por qué es importante. Hablaremos de la naturaleza de las emociones y sus efectos en el comportamiento, examinaremos los cinco componentes de la inteligencia emocional y cómo potenciarlos, y exploraremos situaciones prácticas en las que se puede aplicar la inteligencia emocional a tu propia vida. En nuestro análisis, complementaremos las ideas de Goleman con aportaciones de fuentes como «Inteligencia emocional 2.0», de Travis Bradberry y Jean Greaves, y con estudios de otros psicólogos.

(continuación)...

(Nota breve: Aunque Goleman sostiene que la empatía nos ayuda a comprender a los demás y sienta las bases de la moral, otros psicólogos sostienen que la empatía podría no ser del todo positiva. Por ejemplo, ser empático te hace más vulnerable a la manipulación. También puede hacerte menos moral en cierto sentido, ya que la empatía subyace al sesgo de grupo —el fenómeno por el cual las personas favorecen a quienes se parecen a ellas porque pueden empatizar con ellas más fácilmente—.)

Goleman sostiene que nuestras capacidades empáticas se desarrollan durante la infancia y se ven influidas por las personas que nos rodean de forma constante. Por ejemplo, la forma en que nuestros padres respondían a nuestras emociones —y la empatía que nos mostraban— determina tanto nuestra capacidad de empatía como nuestras expectativas emocionales en las relaciones adultas. Por consiguiente, Goleman cree que tratar a los niños con empatía es importante porque así se forma a adultos más empáticos en el futuro.

(Nota breve: Aunque la empatía es algo que solemos desarrollar a través de las experiencias de la infancia, algunos psicólogos se preguntan si se puede enseñar en la edad adulta. Un investigador sostiene que, si bien la empatía no se puede enseñar ni imponer necesariamente, sí se puede fomentar promoviendo comportamientos como la conciencia de uno mismo (tal y como sugiere Goleman), actitudes positivas y sin prejuicios hacia los demás, la capacidad de escuchar atentamente y la confianza en uno mismo.)

Gestión de relaciones

Goleman afirma que la capacidad de gestionar eficazmente las relaciones es el resultado de la combinación de las otras cuatro habilidades de la inteligencia emocional. Cuando reconocemos nuestras propias emociones, las gestionamos, nos motivamos para mejorar y nos identificamos con los demás, nuestras relaciones personales mejoran de forma natural.

La capacidad de gestionar las relaciones se puede dividir en cuatro habilidades distintas. La organización de grupos es la capacidad de impulsar y coordinar la energía y los esfuerzos de un grupo de personas, una habilidad esencial para los líderes. La negociación de soluciones implica evitar o resolver conflictos. La conexión personal consiste en utilizar la empatía para conectar con los demás. El análisis social consiste en intuir las emociones, las motivaciones y las preocupaciones de otras personas.

Mejorar las habilidades para la gestión de relaciones

En «Inteligencia emocional 2.0», Bradberry y Greaves ofrecen algunas estrategias para ayudar a desarrollar las habilidades de gestión de relaciones y las capacidades que Goleman menciona anteriormente.

Por ejemplo, apuesta por la franqueza: comparte cosas sobre ti mismo y muestra interés por los demás, sé accesible para la gente y acoge con agrado los comentarios. Esto puede fomentar la capacidad de organizar grupos y establecer vínculos personales, ya que reduce las barreras entre las personas, ya sean amigos o jefes y empleados. Además, puede facilitar el análisis social, ya que anima a la gente a compartir sus pensamientos y sentimientos contigo.

Bradberry y Greaves también recomiendan gestionar eficazmente las situaciones tensas. Esto implica responder de forma adecuada teniendo en cuenta los sentimientos de los demás, centrarse en resolver los problemas en lugar de culpar a las personas o tomárselo como algo personal, y afrontar las situaciones incómodas en lugar de evitarlas. Estas estrategias te ayudarán a negociar soluciones, tal y como recomienda Goleman.

El uso de la inteligencia emocional

A continuación, analizaremos varios situaciones en las que, según Goleman, es imprescindible poner en práctica la inteligencia emocional. Describiremos cada situación, explicaremos por qué requiere inteligencia emocional y cómo ponerla en práctica.

Relaciones sentimentales

Goleman afirma que la inteligencia emocional es especialmente importante en las relaciones sentimentales. Esto se debe a que la inteligencia emocional permite a hombres y mujeres entenderse mutuamente: la diferencia en la forma en que ambos sexos gestionan los conflictos y expresan sus emociones, así como su incapacidad para salvar esta brecha, es la principal causa de las rupturas.

Según Goleman, las mujeres desarrollan un vocabulario emocional más rico y una mayor empatía porque las madres hablan más de las emociones con sus hijas que con sus hijos. Esta exposición durante la infancia permite a las mujeres expresar mejor sus sentimientos, mantener conversaciones difíciles y comprender a los demás. Por el contrario, a los hombres se les enseña a reprimir las emociones, lo que les deja menos preparados para procesarlas y hablar de ellas. Esto crea un círculo vicioso: una mujer busca conexión a través del diálogo, su pareja se retrae, ella le critica, él se retrae aún más, y las emociones se intensifican hasta que uno de los dos, o ambos, pierden el control emocional.

(Nota de Shortform: Aunque los estudios confirman que las mujeres tienen, en general , una mayor inteligencia emocional que los hombres, los psicólogos afirman que no es tan sencillo. Una mujer media puede superar a un hombre medio en la puntuación global, pero obtener una puntuación más baja en áreas específicas. Por ejemplo, ella puede destacar en autoconciencia, empatía y gestión de relaciones, mientras que él obtiene una puntuación más alta en gestión emocional y automotivación. Esto indica que tener una puntuación global más alta no equivale necesariamente a que una persona o un género tenga capacidades inferiores o superiores).

La inteligencia emocional rompe este ciclo al fomentar la empatía y el control emocional. Goleman sostiene que los hombres deben reconocer que las mujeres plantean cuestiones para fortalecer las relaciones, no para atacarlas. Del mismo modo, las mujeres deben evitar convertir sus preocupaciones en críticas personales cuando se sienten ignoradas. Ambos miembros de la pareja deben escuchar para entenderse mutuamente, en lugar de para defenderse, de modo que puedan captar no solo lo que se dice, sino también las emociones que hay detrás. Esto implica validar las emociones de tu pareja y asumir la responsabilidad de tu parte en el problema. Por último, si la discusión se vuelve demasiado agobiante, haz una breve pausa y retómala más tarde.

El papel de la inteligencia emocional y el trabajo emocional en las relaciones entre personas del mismo sexo

Goleman explica que la inteligencia emocional es fundamental en las relaciones porque ayuda a salvar la brecha entre hombres y mujeres, ya que estas suelen tener una mayor conciencia emocional que los hombres debido a su educación. Sin embargo, este análisis se centra en las parejas heterosexuales, por lo que surge la pregunta: ¿se enfrentan las parejas del mismo sexo a los mismos problemas?

Los investigadores que estudian los efectos del trabajo emocional—el esfuerzo que una persona dedica a atender las necesidades emocionales y el bienestar de su pareja— han descubierto que este trabajo emocional tiene un impacto más negativo en las personas cuando su pareja es un hombre. Por el contrario, las personas cuya pareja es una mujer, ya sea en una relación heterosexual o entre personas del mismo sexo, experimentan menos efectos negativos derivados del trabajo emocional. En otras palabras, brindar apoyo emocional a un hombre en una relación resulta más agotador que hacerlo con una mujer.

Esto podría estar relacionado con dos aspectos: en primer lugar, la premisa de que los hombres suelen tener una inteligencia emocional menor que las mujeres, tal y como señala Goleman, y, en segundo lugar, que surgen tensiones cuando uno de los miembros de la pareja quiere dedicarse más al «trabajo emocional» que el otro. Los investigadores descubrieron que las mujeres en relaciones entre personas del mismo sexo consideran que el «trabajo emocional» es menos exigente, ya que es mutuo y las parejas expresan más gratitud por los esfuerzos de la otra persona.

Por otro lado, los hombres que mantienen relaciones homosexuales realizan más «trabajo emocional» que los que mantienen relaciones heterosexuales, pero consideran que este trabajo les resulta menos estresante. Esto podría deberse a que ambas partes realizan el mismo nivel de «trabajo emocional» y muestran el mismo grado de gratitud; aunque ese nivel sea bajo, su estrés podría ser menor, ya que no existe el conflicto de que una de las partes presione a la otra para que haga más.

La crianza de los hijos

Según Goleman, la crianza de los hijos es otra situación en la que la inteligencia emocional resulta fundamental. Esto se debe a que los niños aprenden la inteligencia emocional de los adultos que les rodean, y su inteligencia emocional determina la forma en que afrontan las diversas situaciones de la vida, lo que, en última instancia, condiciona su felicidad y su éxito en la vida. Los niños a los que no se les enseña la conciencia de sí mismos, el control de las emociones, la automotivación, la empatía y las habilidades relacionales se enfrentan a numerosas dificultades; algunas de las más comunes son la ira, la depresión y los trastornos alimentarios, todos los cuales tienen repercusiones negativas a largo plazo en la salud física y mental, así como en el éxito en la edad adulta.

(Nota breve: Una de las razones por las que la inteligencia emocional se aprende durante la infancia podría ser la forma en que se forman nuestras conexiones neuronales. En Habits of a Happy Brain, Loretta Breuning explica que nuestras vías neuronales —las conexiones de nuestro cerebro que dictan los pensamientos, los sentimientos y los comportamientos—se forman en su mayor parte antes de cumplir los siete años. Las vías neuronales se forman cuando las neuronas transmiten señales eléctricas, y esto se ve facilitado por la mielinización, el proceso mediante el cual las neuronas desarrollan una capa grasa que les permite conducir mejor la electricidad y enviar señales de forma más eficaz. Este proceso de mielinización comienza a ralentizarse significativamente una vez que cumplimos los ocho años, de ahí la ralentización en el desarrollo que observa Breuning.)

Goleman señala dos factores concretos que influyen en la forma en que se cría a los niños y en su capacidad de inteligencia emocional: la familia y la educación escolar. En los apartados siguientes, analizaremos cada uno de estos factores y su impacto en los niños.

La familia

Goleman explica que muchos de los problemas que desarrollan los niños —como la ira, la depresión y los trastornos alimentarios— son consecuencia de familias disfuncionales en las que los padres carecen de inteligencia emocional.

Los padres que son emocionalmente inestables, maltratadores o emocionalmente negligentes hacen que sus hijos se vuelvan agresivos. Los padres que no dedican tiempo de calidad a sus hijos ni establecen vínculos con ellos hacen que estos se vuelvan depresivos. Los padres que no enseñan a sus hijos a comprender y gestionar sus emociones pueden contribuir a la falta de comprensión emocional que conduce a los trastornos alimentarios.

(Nota breve: En *Healing The Shame that Binds You*, John Bradshaw explica que los padres tóxicos y las lecciones que imparten a sus hijos pueden dar lugar a un problema aún más grave que la falta de inteligencia emocional:la vergüenza tóxica. A diferencia de la vergüenza sana, que nos enseña a distinguir el bien del mal, la vergüenza tóxica surge cuando quienes nos cuidan nos hacen creer que nuestros errores y otras fuentes de vergüenza nos convierten en personas intrínsecamente malas o indignas. Entonces interiorizamos nuestra vergüenza y esta se convierte en parte de nuestra identidad, controlando nuestros pensamientos, comportamientos y emociones de una forma que nos lleva a actuar de manera destructiva hacia nosotros mismos y hacia los demás. En última instancia, es probable que las personas que cargan con una vergüenza tóxica no logren alcanzar la felicidad y la plenitud hasta que se curen.)

Para evitar estas situaciones, Goleman afirma que los padres deben dar ejemplo de inteligencia emocional y ayudar activamente a sus hijos a desarrollarla. Para ello, los padres deben tomarse en serio las emociones de sus hijos y esforzarse por comprenderlas. Deben considerar los momentos de gran intensidad emocional como oportunidades para enseñar a sus hijos la forma adecuada de afrontar las situaciones y ofrecerles alternativas positivas para gestionar las emociones fuertes. Por último, los padres deben aplicar estos consejos a sí mismos, asegurándose de esforzarse activamente por comprender y controlar sus propias emociones y reacciones.

(Nota breve: Los expertos añaden algunos consejos concretos para ayudar a los padres a dar buen ejemplo y enseñar a sus hijos hábitos emocionales positivos. Por ejemplo, es posible que quieras enseñar a tu hijo a ser fuerte, pero hay situaciones en las que esta lección debe aplicarse y otras en las que no. Por lo tanto, si tus hijos no quieren ir al colegio porque quieren dormir hasta tarde, decirles que «se lo superen» es razonable. Por otro lado, no debes decirle a tu hijo que «se lo supere» si se siente triste. En su lugar, debes hablar con tu hijo para intentar llegar al fondo del problema. En esta conversación, puedes enseñarle vocabulario emocional para ayudarle a comprender mejor lo que está sintiendo.)

En el colegio

Aunque la familia suele ser el primer punto de contacto para enseñar a los niños la inteligencia emocional, Goleman señala que la influencia familiar ha disminuido a medida que las crecientes presiones económicas y profesionales alejan a los padres de sus hijos. Si un padre o una madre está siempre trabajando o preocupándose por el dinero, resulta difícil pasar el tiempo suficiente con los hijos para establecer un vínculo y dejar una huella duradera. Sin embargo, existe otra línea de defensa: las escuelas.

Lo que los niños no aprenden en casa, lo aprenden en la escuela. Esto puede ser bueno y malo: bueno porque las escuelas tienen la oportunidad de enseñar habilidades de inteligencia emocional que los niños quizá no adquieran en casa, y malo porque a menudo no lo consiguen. Afortunadamente, Goleman señala algunas formas en que las escuelas y los profesores pueden asegurarse de que los alumnos reciban el apoyo que necesitan. En primer lugar, las escuelas deberían enseñar inteligencia emocional desde preescolar hasta el instituto, con un enfoque adecuado a cada edad: control de los impulsos para los niños pequeños, imagen de sí mismos para los alumnos de primaria y autoestima para los adolescentes.

Además, la formación en inteligencia emocional puede integrarse en los planes de estudios existentes; por ejemplo, los alumnos pueden leer libros sobre habilidades de inteligencia emocional en la clase de lengua y literatura. Por último, los centros educativos y los profesores deben asegurarse de que los protocolos disciplinarios enseñen a los niños las lecciones adecuadas; por ejemplo, si los alumnos se pelean, hay que enseñarles a expresar sus emociones de forma adecuada y sugerir una solución que satisfaga a ambos, en lugar de limitarse a imponer castigos.

Enseñar inteligencia emocional sin mimar

En *The Coddling of the American Mind*, Greg Lukianoff y Jonathan Haidt reiteran el papel que desempeña la escuela en la formación de las creencias y habilidades de los niños. Si bien es importante enseñar a los niños a comprender y gestionar sus emociones, tal y como explica Goleman, Lukianoff y Haidt advierten al sistema educativo de que no se vuelva demasiado blando. En su afán por proteger las emociones de los niños, Lukianoff y Haidt explican que las escuelas les han estado inculcando tres ideas erróneas: que deben evitar a toda costa la incomodidad y las malas experiencias, que siempre deben confiar en sus emociones por encima de la razón, y que el mundo está compuesto por dos tipos de personas —las buenas y las malas— y que no hay término medio.

Según los autores, estas ideas protegen en última instancia las emociones de los niños, pero les impiden adquirir sabiduría al aislarlos en exceso. Ignoran los sentimientos que consideran inapropiados u ofensivos, evitan los contenidos que puedan resultar perturbadores y rehúyen las experiencias que puedan resultar incómodas. Como resultado, acaban comprendiendo menos el mundo y no logran desarrollar un sentido de la resiliencia. Lukianoff y Haidt sostienen que estas experiencias son un componente crucial del desarrollo emocional, por lo que si las escuelas protegen en exceso las emociones de los alumnos, acabarán frustrando su propio propósito de preparar a los alumnos para tener éxito en la vida.

En el trabajo

Goleman explica que la inteligencia emocional es fundamental en el ámbito laboral, ya que su ausencia conduce a una baja productividad, a un mayor número de errores, al incumplimiento de los plazos y a la rotación de personal. Estos efectos suelen tener su origen en dos problemas derivados de una baja inteligencia emocional: los prejuicios y las tensiones entre los empleados.

Los prejuicios son suposiciones negativas sobre grupos enteros —que se manifiestan como racismo, sexismo y xenofobia, entre otros— que se adquieren a través de la socialización antes de que tengamos la edad suficiente para formarnos nuestras propias opiniones. Por lo tanto, se basan en lo que se nos enseña a creer, más que en lo que hemos comprobado que es cierto. Los prejuicios merman la productividad en el lugar de trabajo porque impiden que los empleados se lleven bien y colaboren de forma eficaz. La inteligencia emocional ayuda a las personas a reconocer los prejuicios —tanto en sí mismas como en los demás— y a alzar la voz contra ellos.

(Nota de Shortform: Aunque la inteligencia emocional puede ayudarte a identificar los prejuicios, según Goleman, puede que no siempre sea así, sobre todo si el prejuicio no es muy marcado. Una forma de identificar los prejuicios que tú y tus compañeros podáis tener es realizando el Test de Asociación Implícita (IAT) de Harvard. La prueba plantea preguntas para medir las asociaciones implícitas que estableces entre ciertas etiquetas positivas y negativas —como «asqueroso» y «tristeza» frente a «excelente» y «sonriente»— y entre grupos como cristianos y judíos. A continuación, tus asociaciones implícitas se compararán con las respuestas de otros grupos demográficos para ayudarte a identificar dónde pueden residir tus prejuicios.)

Además, sin inteligencia emocional, a los empleados les cuesta colaborar y surgen fricciones,incluso cuando no hay prejuicios. La mayoría de los trabajos no pueden ser realizados por una sola persona o un solo departamento, por lo que las personas deben ser capaces de comunicarse y trabajar eficazmente con los demás. Esto también implica tener la suficiente conciencia de uno mismo como para reconocer cuándo se está creando un problema, por ejemplo, al ejercer un control excesivo, no contribuir lo suficiente a un proyecto en equipo o tomar decisiones sin tener en cuenta a los demás.

Goleman explica que, a menudo, mejorar la inteligencia emocional en el lugar de trabajo es responsabilidad del directivo. Los directivos pueden contrarrestar la falta de inteligencia emocional trabajando en la mejora de la retroalimentación, tanto a la hora de darla como de recibirla. Por ejemplo, cuando detecten un problema, deben dar retroalimentación pronto, antes de que se agrave. Además, asegúrate de elogiar antes de criticar, sé específico sobre el problema, ofrece soluciones, muestra empatía y da retroalimentación en persona. Al recibir retroalimentación, evita ponerte a la defensiva asumiendo la responsabilidad de tus acciones y sus consecuencias, y recuerda que la retroalimentación es una herramienta para la superación personal: escucharla te hará más eficaz.

Fomentar la inteligencia emocional y la colaboración a través de un liderazgo inspirador

En «Confiar e inspirar», Stephen Covey sostiene que la mejor manera de fomentar la colaboración y animar a los líderes a dar ejemplo de inteligencia emocional es promover un método de liderazgo inspirador en lugar de los modelos tradicionales. Mientras que el liderazgo tradicional se preocupa más por la rapidez y la eficiencia que por el bienestar de los empleados y recurre a métodos de motivación basados en el «palo y la zanahoria», el liderazgo inspirador se centra en confiar en los empleados e inspirarlos para que alcancen su máximo potencial en el trabajo. Este método moderno es eficaz porque potencia no solo la colaboración, sino también la creatividad y la innovación.

Para que los líderes puedan ejercer un liderazgo inspirador, Covey afirma que deben adoptar cinco creencias fundamentales: 1) que todo el mundo tiene un potencial superior por alcanzar, 2) que las necesidades de las personas son dinámicas e importantes, 3) que hay suficiente de todo —éxito, dinero, recursos y reconocimiento— para todos, 4) que su función es servir a los demás, y 5) que el cambio empieza por el líder. Actuar de acuerdo con estas creencias requiere que también sigas el consejo de Goleman sobre la aplicación de la IE: dar y recibir feedback de forma productiva y comunicar los problemas de manera eficaz.

En medicina

Por último, Goleman explica que la inteligencia emocional es fundamental en la atención sanitaria y la medicina, ya que la enfermedad y la salud tienen su origen en las emociones. Muchos efectos negativos para la salud se derivan de la ira, la ansiedad y la depresión.

Por ejemplo, Goleman señala que la ira reduce la eficiencia de bombeo del corazón. Aunque no puede provocar problemas cardíacos, la ira crónica guarda una correlación significativa con una muerte prematura y, en pacientes con enfermedades cardíacas preexistentes, la ira crónica puede ser mortal. Del mismo modo, la ansiedad debilita el sistema inmunitario y puede hacerte más vulnerable a las infecciones y las enfermedades. La depresión interfiere negativamente en tu capacidad de recuperación al afectar a tu energía y a tu voluntad de cuidarte. En consecuencia, los médicos deberían tomarse las intervenciones emocionales tan en serio como las médicas, ya que muchos problemas pueden derivarse del estado emocional del paciente o verse agravados por él.

Goleman formula una serie de recomendaciones para las consultas médicas que deseen mejorar la inteligencia emocional. En primer lugar , recomienda infundir tranquilidad y fomentar la autonomía de los pacientes, proporcionándoles más información sobre los diagnósticos y ofreciéndoles programas que les enseñen a formular preguntas eficaces a sus médicos, de modo que puedan tomar decisiones más informadas sobre su salud. Además, el sector sanitario puede abordar la ansiedad de los pacientes preoperatorios mediante técnicas de relajación, diseñar y construir salas de recuperación que permitan a las familias cuidar de los pacientes en proceso de recuperación, y poner en marcha programas para aumentar la inteligencia emocional de todo el personal.

El efecto de las emociones en la fisiología y cómo pueden abordarlo los médicos

En El cuerpo no olvida, Bessel van der Kolk refuerza el argumento de Goleman de que las emociones tienen un profundo impacto en la salud física al explicar cómo el trauma afecta a los sistemas del cuerpo. Van der Kolk demuestra que el trauma y el estrés crónico alteran de manera fundamental el cerebro y el sistema nervioso, afectando especialmente a la forma en que el cuerpo procesa la amenaza y la seguridad. Cuando las personas experimentan un malestar emocional continuo, sus cuerpos permanecen en un estado de hiperactivación, y las respuestas al estrés que estaban destinadas a ser temporales se vuelven crónicas.

Las investigaciones de Van der Kolk demuestran que esta desregulación se manifiesta en diversos síntomas físicos y enfermedades, ya que el cuerpo pierde su capacidad para recuperar la calma. Los pacientes con traumas no superados suelen desarrollar dolor crónico, problemas autoinmunes y otras afecciones que la medicina tradicional tiene dificultades para tratar, ya que los médicos se centran en los síntomas físicos y pasan por alto sus orígenes traumáticos.

El trabajo de Van der Kolk respalda la recomendación de Goleman de que los médicos deben tomarse en serio las intervenciones emocionales, pero también sugiere que el sistema sanitario necesita un cambio más radical. Es posible que limitarse a proporcionar información no sea suficiente para los pacientes con traumas. Van der Kolk sostiene que un tratamiento eficaz requiere terapias centradas en el cuerpo—como el yoga, la terapia de desensibilización y el neurofeedback— que ayuden a los pacientes a reconectar con sus sensaciones físicas y a restablecer la regulación natural del sistema nervioso.

¿Quieres aprender el resto de la inteligencia emocional en 21 minutos?

Descubre el resumen completo del libro «Inteligencia emocional» registrándote en Shortform.

Los resúmenes breves te ayudan a aprender 10 veces más rápido gracias a que:

  • Una visión 100 % completa: aprenderás los puntos más importantes del libro
  • Sin rodeos: no pierdes el tiempo preguntándote cuál es la idea del autor.
  • Ejercicios interactivos: aplica las ideas del libro a tu propia vida con la ayuda de nuestros educadores.

Aquí tienes un avance del resto del resumen en PDF de «Inteligencia emocional» de Shortform:

Leer el resumen completo en PDF

Resumen en PDF Introducción resumida

...

La inteligencia emocional tiene una ventaja fundamental sobre el coeficiente intelectual: el coeficiente intelectual es fijo; lo que tenemos al nacer es lo que nos acompaña toda la vida. Sin embargo, la inteligencia emocional se puede enseñar y aprender: tenemos la capacidad de mejorarla a lo largo de nuestra vida. Este es el factor principal que hace que la inteligencia emocional sea, en potencia, más importante para el éxito que el coeficiente intelectual: está bajo nuestro control.

Las empresas señalan que la inteligencia emocional determina qué empleados tienen más aptitudes para el liderazgo. Los programas de inteligencia emocional en las escuelas también arrojan resultados positivos evidentes:

  • Los niños mejoran sus calificaciones y su nota media.
  • Disminuyen los incidentes disciplinarios, al igual que las sanciones necesarias.
  • Aumentan las tasas de asistencia y el comportamiento positivo.

Sin embargo, los estudios sobre las emociones son escasos, por lo que la mayoría de las personas no comprenden bien qué ocurre cuando tienen una reacción emocional, ni cómo pueden trabajar para controlar su respuesta ante esa reacción.

En este resumen, empezaremos por analizar las emociones: qué son y de dónde provienen. A continuación, profundizaremos en la inteligencia emocional y sus beneficios. Por último, veremos cómo utilizar la inteligencia emocional...

Resumen en PDF Capítulo 1: Introducción a las emociones

...

La ciencia que hay detrás de las emociones

El desarrollo del cerebro humano —tanto desde el punto de vista evolutivo como en nuestro desarrollo biológico, desde la concepción hasta la vejez— refleja la jerarquía existente entre nuestra mente emocional y nuestra mente racional.

El cerebro humano se desarrolló, en esencia, de abajo hacia arriba. Compartimos la parte primitiva de nuestro cerebro —el tronco encefálico— con todas las especies que poseen un sistema nervioso más complejo que el básico, y esta parte del cerebro controla nuestras funciones básicas y esenciales: la respiración, el metabolismo de nuestros órganos, las reacciones y los movimientos preprogramados, como el reflejo de apartarnos ante el dolor.

Del tronco encefálico surgió el centro emocional, nuestro sistema límbico, que perfeccionó dos habilidades fundamentales: la capacidad de aprender y la capacidad de recordar. Este desarrollo nos permitió tomar decisiones conscientes en relación con nuestro entorno y elegir opciones más acertadas para la supervivencia.

Del centro emocional surgió la mente racional, nuestro neocórtex. Esta parte del cerebro humano es tres veces más grande que el neocórtex de nuestros parientes evolutivos más cercanos, los primates no humanos. El neocórtex también contribuye a una vida emocional más compleja: es la razón por la que podemos tener sentimientos sobre nuestros propios sentimientos.

**Esta novedad...

Resumen en PDF Capítulo 2: Secuestros emocionales

...

Una vez que la amígdala ha almacenado un recuerdo emocional de una situación determinada, cualquier situación nueva que se parezca a la anterior activará la respuesta de estrés de la amígdala, independientemente de si ambas situaciones son realmente similares o no. Por ejemplo, esta es la razón por la que muchos adultos que fueron mordidos por un perro cuando eran niños siguen teniendo miedo a los perros: aunque no sea el mismo perro y aunque la persona no corra ningún peligro de ser mordida, la amígdala desencadena la misma respuesta emocional ante la visión de cualquier perro remotamente similar.

La amígdala ya está prácticamente formada al nacer, mientras que nuestro neocórtex no. Esto significa que nuestra mente racional tiene más tiempo para cambiar y desarrollarse, pero nuestra mente emocional se consolida a una edad muy temprana: muchos de nuestros recuerdos emocionales más intensos se producen en los primeros años de vida, cuando aún no hemos desarrollado el lenguaje ni la lógica necesarios para comprenderlos o procesarlos.

Así pues, nuestras experiencias infantiles influyen profundamente en nuestro bienestar emocional como adultos. Aunque mucha gente cree que los bebés o los niños no recuerdan lo que les ha pasado, esto no es cierto: aunque quizá no sean capaces de recordar exactamente lo que ocurrió, siempre llevarán consigo cómo les hicieron sentir esas experiencias. Nuestro...

Lo que dicen nuestros lectores

Este es el mejor resumen sobre la inteligencia emocional que he leído nunca. He aprendido todos los puntos principales en solo 20 minutos.

Más información sobre nuestros resúmenes →

Resumen en PDF Capítulo 3: Fases y síntomas fisiológicos de las emociones

...

  • (Nota breve: Goleman aborda este tema muy por encima y no entra a profundizar en algunas cuestiones básicas al respecto, como si se trata de un rasgo genético o si puede verse influido por las interacciones tempranas, o si las personas pueden ser una combinación de los cuatro.)

Por último, los trastornos crónicos se producen cuando una persona se ve atrapada en un estado de ánimo o un temperamento negativo y, muy probablemente, necesita medicación o terapia para ayudar a equilibrar sus emociones.

Síntomas fisiológicos

Las diferentes emociones provocan reacciones distintas en el cuerpo, normalmente como preparación para lo que sea que esa emoción nos impulse a hacer:

  • Cuando nos enfadamos: la sangre fluye hacia las manos para que podamos agarrar un arma más fácilmente o golpear a alguien; nuestro ritmo cardíaco se acelera para prepararnos para la lucha; la adrenalina recorre nuestro cuerpo para darnos energía.
  • Cuando tenemos miedo: la sangre se retira de la cara (de ahí el tópico de «pálido como un cadáver») y se dirige a las piernas y los brazos para que podamos correr o luchar; nuestro cuerpo se paraliza para ver si escondernos sirve de algo, o para poder oír mejor sin el ruido de nuestros propios movimientos; nuestro organismo se inunda de hormonas que nos ponen en alerta máxima.
  • Cuando estamos felices: el aumento de la actividad en el centro de nuestro cerebro inhibe los sentimientos negativos y aumenta nuestra energía; nuestro cuerpo...

Resumen en PDF Capítulo 4: El trauma y el cerebro

...

El trauma se graba en el subconsciente, por lo que una forma excelente de superarlo es a través del arte, que también se ocupa del subconsciente. (Nota de Shortform: Goleman no entra en detalles sobre cómo se puede utilizar el arte en terapia con este fin, pero hay muchos libros interesantes sobre el arte y el teatro como técnicas terapéuticas).

A los niños les resulta más fácil reaprender cómo reaccionar ante los acontecimientos traumáticos. Dado que su cerebro aún se está desarrollando, pueden recurrir a una mayor variedad de recursos para reaprender esas reacciones, como los juegos, los sueños, la fantasía y el juego.

  • En 1989, Patrick Purdy, un supremacista blanco con antecedentes penales, abrió fuego con un arma automática en la escuela primaria Cleveland de Stockton, California. Mató a cinco niños e hirió a otros treinta, y luego se pegó un tiro en la cabeza. Los niños que sobrevivieron al ataque empezaron a jugar durante el recreo a un juego llamado «Purdy», en el que un alumno hacía de Purdy e intentaba matar a los demás. A veces «Purdy» mataba a todos; otras veces, los demás mataban a «Purdy».
  • Este juego permitió a los supervivientes revivir el suceso de forma segura, repitiendo la experiencia traumática en un entorno con un bajo nivel de ansiedad y desensibilizándose ante ella. También les permitió cambiar...

Resumen en PDF Capítulo 5-1: Identificar tus emociones

...

No confundas la conciencia de uno mismo con una mentalidad del tipo «¡Basta ya!». El objetivo con respecto a las emociones es el equilibrio, no la represión. Todos los sentimientos tienen importancia y valor. Solo queremos asegurarnos de que nuestras emociones se ajusten a la situación en cuestión y de que podamos controlarlas cuando se interpongan en lo que queremos lograr.

  • Cuando un niño le da un golpe a otro por enfado, gritarle «¡Deja de hacer eso!» puede que detenga la acción, pero no el sentimiento: el niño enfadado seguirá enfadado. Una respuesta más consciente sería algo así como: «Le estás dando un golpe porque estás enfadado. Está bien enfadarse, pero no está bien pegar a los demás. ¿Por qué estás enfadado y qué más podemos hacer al respecto?».

Hay tres formas generales de gestionar las emociones:

  • Conscientes de sí mismos. Este es el estilo más recomendable a la hora de gestionar las emociones. Estas personas son conscientes de sus estados de ánimo en el momento en que se producen, pero son capaces de ser conscientes de cómo los gestionan. Tienen más claros sus límites, ya que saben cómo se van a sentir. Tienden a tener una visión positiva de la vida, ya que saben que pueden manejar cualquier estado de ánimo que se les presente. No se obsesionan con los malos momentos y pueden salir de los baches más rápido. Son conscientes de sus emociones y saben gestionarlas...

Resumen en PDF Capítulo 5-2: Cómo gestionar la ira, la ansiedad y la tristeza

...

Imagina que alguien te corta el paso de forma peligrosa mientras conduces y te enfadas. «¿En qué estaba pensando esa persona? Podría haberme matado. ¿Qué pasaría con mis hijos si yo muriera? ¡Esa persona podría haber arruinado mi vida y la de mis seres queridos! ¿Y para qué? Probablemente para nada. El lugar al que va no es tan importante como para matar a alguien por ello. Vaya, ya nadie presta atención a nadie más que a sí mismo…»

Cada pensamiento de enfado que surge tras el primero aviva el fuego, lo que te mantiene enfadado y, a veces, incluso aumenta tu enfado.

Cómo controlar la ira

La forma más rápida de calmar la ira es cuestionar las suposiciones que te están provocando esa ira en primer lugar, normalmente replanteándote la situación desde una perspectiva más positiva.

  • Por ejemplo, imagina que alguien te corta el paso mientras conduces: la suposición que te hace enfadar podría ser que a esa persona le importa más su destino que tu seguridad, o que te ha elegido específicamente a ti para cortarte el paso, o incluso que está intentando enfadarte. Podrías intentar replantearte tus suposiciones para controlar tu enfado: quizá no te vio, quizá se trata de una emergencia y necesita llegar a algún sitio.

**Otra forma de controlar la ira es...

Resumen en PDF Capítulo 5-3: Cómo motivarse

...

Por otro lado, los niños que se comieron el primer malvavisco eran:

  • Tímido en situaciones sociales, celoso, envidioso y conflictivo.
  • Testarudo, indeciso y propenso a frustrarse con facilidad.
  • Autocrítico, propenso a reaccionar de forma exagerada y aún incapaz de posponer la gratificación.
  • Con un rendimiento académico inferior, con puntuaciones en el SAT inferiores en una media de 210 puntos.

La esperanza como motivación

En este contexto, la esperanza es la convicción de que uno tiene la voluntad y los medios para alcanzar un objetivo, sea cual sea. Se ha observado que las personas más esperanzadas presentan una serie de rasgos que les hacen tener más éxito:

  • Son capaces de motivarse a sí mismos.
  • Se consideran personas ingeniosas y prueban diferentes formas de alcanzar sus objetivos.
  • Cuando las cosas se ponen difíciles, se dicen a sí mismos que todo irá mejorando.
  • Son lo suficientemente flexibles como para probar diferentes enfoques con el fin de alcanzar el mismo objetivo o cambiar de objetivo si uno resulta demasiado difícil de alcanzar.
  • Descomponen las tareas grandes y abrumadoras en objetivos más pequeños y manejables.

Las personas más optimistas suelen sufrir menos angustia emocional a lo largo de su vida, no se dejan llevar por una ansiedad abrumadora y padecen menos depresión.

**Las personas optimistas ven el fracaso como...

¿Por qué los resúmenes breves son los mejores?

Somos la forma más eficaz de aprender las ideas más útiles de un libro.

Va al grano

¿Alguna vez has tenido la sensación de que un libro se alarga demasiado y cuenta anécdotas que no sirven para nada? ¿Te frustra a menudo que un autor no vaya al grano?

Hemos eliminado todo lo superfluo y nos hemos quedado solo con los ejemplos y las ideas más útiles. Además, hemos reorganizado los libros para que resulten más claros, colocando los principios más importantes al principio, para que puedas aprender más rápido.

Siempre a todo riesgo

Otros resúmenes solo ofrecen un breve resumen de algunas de las ideas del libro. Nos parecen demasiado vagos como para resultar satisfactorios.

En Shortform, queremos abordar todos los aspectos importantes del libro. Descubre los matices, los ejemplos clave y los detalles fundamentales sobre cómo poner en práctica las ideas.

3 niveles diferentes de detalle

En cada momento se necesitan distintos niveles de detalle. Por eso, cada libro se resume en tres versiones:

1) Párrafo para captar la idea general
2) Resumen de una página, para destacar los puntos clave
3) Resumen y análisis completos y exhaustivos, que incluyen todos los puntos y ejemplos relevantes

Resumen en PDF Capítulo 5-4: Empatizar con los demás

...

Sintonización

Más que los acontecimientos dramáticos que vivimos durante la infancia, nuestras lecciones emocionales más básicas se ven influidas por los pequeños e insistentes intercambios que mantenemos con nuestros padres. Los padres pueden estar en sintonía o desintonizados con los estados emocionales de sus bebés.

La sintonía es un estado en el que nuestros padres responden a nuestras emociones con empatía, aceptación y reciprocidad. Es algo más que una simple imitación. Imitar las emociones de un bebé solo demuestra que ves lo que ha hecho, no que entiendes cómo se sentía. Para transmitirle a un bebé la sensación de que se han comprendido sus sentimientos, hay que reflejárselos de otra manera.

  • Por ejemplo, si un bebé está llorando, ponerle cara de tristeza es solo una imitación. Sin embargo, ponerle cara de tristeza y luego cogerlo en brazos demuestra que realmente has entendido sus sentimientos.

La falta de sintonía, es decir, cuando nuestras emociones no reciben respuesta alguna o se les responde con negatividad y evasión, es una experiencia profundamente perturbadora para un bebé.

  • Cuando un padre o una madre se muestra repetidamente indiferente ante una emoción concreta o un conjunto de emociones de su hijo, este empieza a evitar expresar esa...

Resumen en PDF Capítulo 5-5: Establecer relaciones

...

La inteligencia interpersonal, o la capacidad de gestionar las relaciones, se divide en cuatro habilidades distintas e independientes:

  • Organización de grupos. Esta capacidad, esencial para los líderes, consiste en la habilidad de impulsar y coordinar la energía y los esfuerzos de un grupo de personas. Los directores de teatro, los productores, los oficiales militares y los responsables de organizaciones deben poseer esta capacidad para tener éxito.
  • Negociar soluciones. Esta habilidad consiste en evitar los conflictos o resolver los que surgen; es la habilidad del mediador. Los diplomáticos, abogados, intermediarios y directivos de éxito cuentan con esta habilidad.
  • Conexión personal. La empatía y la capacidad de conectar con los demás son la esencia de esta habilidad. Las personas que la poseen suelen ser excelentes vendedores, directivos o profesores, y suelen trabajar bien en equipo tanto en el ámbito profesional como en las relaciones personales.
  • Análisis social. Ligeramente diferente de la anterior, esta habilidad consiste en detectar e intuir con facilidad las emociones, motivaciones y preocupaciones de otras personas. Los terapeutas o consejeros, e incluso los novelistas y guionistas, poseen esta habilidad.

Las personas que poseen estas habilidades suelen ser líderes natos hacia quienes los demás se sienten atraídos y con quienes disfrutan...

Resumen en PDF Capítulo 6-1: La aplicación de la inteligencia emocional en el amor

...

  • Las niñas suelen desarrollar las habilidades lingüísticas antes que los niños, lo que les proporciona más experiencia a la hora de expresar sus sentimientos y utilizar palabras en lugar de recurrir a métodos físicos para resolver conflictos o comunicar sus emociones.
  • A los chicos no se les anima a expresar sus sentimientos, y normalmente tampoco se les enseña a hacerlo, lo que puede llevarles a desarrollar una falta de conciencia respecto a sus propios estados emocionales y a los de los demás.
  • Los hijos varones suelen recibir más a menudo relatos e instrucciones detalladas sobre la ira. Quizás esto se deba a que, al llegar a la pubertad, los chicos y las chicas adoptan formas diferentes de gestionar la ira.
    • A los 10 años, aproximadamente el mismo porcentaje de niños y niñas se describe como abiertamente agresivos y propensos a la confrontación directa. A los 13 años, las niñas han aprendido a utilizar diferentes tácticas para expresar su enfado, como los chismes, el aislamiento social y la confrontación indirecta. Los niños de la misma edad siguen gestionando su enfado mediante la confrontación directa.

Además, existen diferencias en la forma en que las niñas y los niños establecen relaciones con los demás, incluso en la infancia.

  • Las niñas suelen jugar juntas en grupos reducidos, en los que prima la mínima hostilidad y la máxima cooperación. Los niños, por su parte, suelen jugar en grupos más grandes...

Resumen en PDF Capítulo 6-2: La gestión de la inteligencia emocional en las familias

...

Muy a menudo, los acosadores provienen de hogares en los que se ha producido maltrato o negligencia. Los niños que han sufrido maltrato son más propensos a maltratar a sus propios hijos, creando así toda una cadena de maltrato familiar que se transmite de generación en generación. El maltrato destruye la confianza en las personas y en el mundo que les rodea, y a menudo hace que las víctimas sientan que hay algo en ellas mismas que ha provocado el maltrato, o que se lo merecen por alguna razón. En el extremo opuesto se encuentran los hogares en los que los padres descuidan emocionalmente a sus hijos; y, según algunos estudios, el descuido puede ser más perjudicial que el maltrato.

La ira no siempre conduce al acoso escolar; a veces, los niños enfadados son marginados sociales, se muestran retraídos y reaccionan de forma exagerada ante lo que perciben como insultos. Esta es una tendencia común entre los niños enfadados, sean o no acosadores: los niños enfadados perciben amenazas o desaires donde no los hay—por ejemplo, cuando alguien choca con ellos accidentalmente en el pasillo— y luego arremeten contra esas supuestas amenazas, lo que agrava su aislamiento. La mayoría de estos niños se ven a sí mismos como víctimas que simplemente actúan en defensa propia.

La depresión en los niños

Los datos internacionales reflejan una verdadera epidemia de depresión entre los jóvenes de hoy en día. Cada generación desde que...

Resumen en PDF Capítulo 6-3: Incorporar la humanidad al lugar de trabajo

...

Uno de los principales obstáculos para la armonía en el lugar de trabajo son los prejuicios.

Los prejuicios en el lugar de trabajo

Los seres humanos tenemos prejuicios: nuestro cerebro, como leímos en el primer capítulo, está diseñado para identificar algo y decidir si nos gusta o no en los primeros milisegundos tras verlo, lo que significa que nuestras reacciones ante las cosas están profundamente arraigadas en nuestra psique.

Pero el lugar de trabajo no es lugar para los prejuicios, por lo que, aunque los directivos sean personas que pueden tener sesgos, deben hacer un esfuerzo consciente por tomar decisiones como si no los tuvieran. No solo es la forma más humana de dirigir, sino también la más práctica:

  • La lucha contra los prejuicios y la aceptación de la diversidad en el lugar de trabajo han cobrado mucha más importancia en los últimos 30 años, ya que los hombres blancos, que antes dominaban el ámbito laboral, ahora se ven igualados, si no superados en número, por personas de otras razas y géneros. Los lugares de trabajo deben funcionar, y cuando hay empleados de diferentes orígenes, los prejuicios obstaculizan las operaciones cotidianas.
  • Hoy en día, las empresas también tienen un carácter marcadamente internacional, por lo que comprender y aceptar las diferentes culturas se ha convertido en un factor crucial para el éxito internacional. Las empresas que cuentan con mejores...

Resumen en PDF Capítulo 6-4: Enseñar a los niños a ser mejores personas

...

  • Los niños de infantil se adentran en su primer entorno social real y empiezan a experimentar las emociones relacionadas con la «comparación» que ello conlleva: inseguridad, envidia, orgullo, confianza o humillación.
  • Es hacia el final de la etapa de primaria cuando el rendimiento académico empieza a consolidar la imagen que el niño tiene de sí mismo —como alguien exitoso, capaz, tonto o equivocado— y permitir que se instale aquí una imagen negativa de sí mismo casi garantiza un empeoramiento de sus perspectivas de futuro.
  • En la escuela secundaria, todos los alumnos experimentan una disminución significativa de la confianza en sí mismos y un aumento de la timidez. La autoestima se convierte en un problema importante.

Los niños que se sienten enfadados, deprimidos, ansiosos, tímidos o vergonzosos, o que tienen dificultades sociales en particular, corren el riesgo de abandonar los estudios: a quienes se sienten rechazados socialmente les resultará más difícil completar su formación académica en cualquier nivel.

  • Los marginados sociales, en esencia, no tienen a nadie a quien recurrir en el colegio y, sin embargo, pasan allí la mayor parte del tiempo. Esto les hace sentirse tremendamente aislados y refuerza la mayoría de sus pensamientos tóxicos y malos hábitos, lo que a su vez afecta negativamente a su rendimiento académico.

La ansiedad en el aula

**Un alto nivel de ansiedad es casi una garantía de que alguien rendirá...

Resumen en PDF Capítulo 6-5: La inteligencia emocional y la salud física

...

El sistema nervioso está intrínsecamente conectado con nuestro sistema inmunitario y, al igual que el cerebro, nuestro sistema inmunitario es capaz de aprender.

  • En un estudio, se administró a las ratas un medicamento que reducía el recuento de sus células T, las células encargadas de combatir las enfermedades. Cada vez que se les administraba el medicamento, lo tomaban junto con agua azucarada. Con el tiempo, el simple hecho de darles a las ratas agua azucarada redujo su recuento de células T, y las ratas empezaron a enfermar y a morir solo por beber el agua: el experimento había entrenado a su sistema inmunitario para que suprimiera las células T al asociarlas con el agua azucarada.

Los mensajeros químicos que desempeñan un papel más importante en el cerebro y el sistema inmunitario se concentran sobre todo en las áreas neuronales encargadas de regular las emociones. Por lo tanto, el sistema nervioso no solo se comunica con el sistema inmunitario, sino que es imprescindible para que este último funcione correctamente.

El estrés puede afectar negativamente a la resistencia inmunológica, aunque se trata de un efecto temporal; es de suponer que desvía la energía del sistema inmunológico para hacer frente al factor estresante. Por supuesto, si el estrés en sí mismo es continuo e intenso, la consiguiente supresión del sistema inmunológico también se prolonga.

Los estudios han demostrado que las emociones tóxicas (el estrés,...)

Resumen en PDF Conclusión

...

Ningún ámbito puede lograrlo por sí solo. Cuanto más colaboren entre sí todos los sectores de nuestra sociedad, mejores serán los resultados. Imagina cómo sería el mundo si cada persona trabajara su propia inteligencia emocional, las parejas la pusieran en práctica entre ellas, los padres criaran a sus hijos con inteligencia emocional, los lugares de trabajo la consideraran una prioridad, las escuelas la enseñaran en las aulas y los hospitales la aplicaran en sus pasillos.