Resumen del PDF:Una enfermedad americana, de Elisabeth Rosenthal
Resumen del libro: Descubre los puntos clave en cuestión de minutos.
A continuación se muestra un avance del resumen del libro «An American Sickness», de Elisabeth Rosenthal, elaborado por Shortform. Lee el resumen completo en Shortform.
Resumen en PDF de una página de *An American Sickness*
Es bien sabido que el sistema sanitario estadounidense se encuentra en un estado deplorable: supone un gasto equivalente al 18 % del PIB, mientras que su calidad es inferior a la de otros países desarrollados. Cambiar esta situación de forma sistémica también parece una tarea imposible: aprobar nuevas regulaciones es un terreno minado desde el punto de vista político, y los costes siguen aumentando sin que exista una estrategia clara que permita salir adelante.
«American Sickness» desentraña cómo ha llegado el sistema sanitario estadounidense a esta situación. Analiza los intereses contrapuestos de los principales grupos del sector sanitario: hospitales y médicos, empresas farmacéuticas y de dispositivos médicos, y aseguradoras. Escrito por un médico formado en Harvard y un periodista del «New York Times», este libro pone de manifiesto lo profundamente arraigados que están esos intereses y por qué resulta tan difícil cambiar las cosas.
(continuación)...
- Incluso la FDA se beneficia de las tasas que se cobran por cada solicitud de autorización de un medicamento, lo que fomenta la presentación de más solicitudes de medicamentos «me-too».
Un mercado disfuncional
La maximización de los incentivos es una característica propia de cualquier mercado, pero hay varios factores que hacen que el mercado sanitario sea especialmente disfuncional.
- La concentración de los proveedores de asistencia sanitaria ha dado lugar a monopolios funcionales en determinadas zonas geográficas.
- Los grandes sistemas sanitarios se consolidan y se convierten en la única opción disponible. Si tienes la única unidad de maternidad de la región, todos los pacientes de la zona querrán acudir a ti.
- Los pacientes quieren un seguro que cubra a este importante proveedor y rechazan los seguros de red limitada. Por ello, las empresas se ven presionadas a contratar seguros con una buena cobertura.
- Por lo tanto, los grandes sistemas sanitarios que gozan de un monopolio local tienen una enorme influencia sobre las aseguradoras a la hora de fijar los precios y las condiciones favorables.
- Dada la complejidad de la medicina, la mayoría de los pacientes no pueden estar plenamente informados sobre las ventajas e inconvenientes de los tratamientos médicos. Por ello, se dejan influir por el marketing farmacéutico y por los profesionales sanitarios, que tienen sus propios intereses contrapuestos.
- Los beneficiarios de la asistencia sanitaria (los pacientes) no pagan directamente por el servicio; son las aseguradoras las que lo hacen. Esto da lugar a problemas de riesgo moral, ya que los pacientes tienden a optar por la asistencia más cara si no son ellos quienes la pagan.
- A menudo, los médicos desconocen los precios y, por lo tanto, no pueden asesorar eficazmente al paciente sobre la relación coste-eficacia.
- Los precios son poco transparentes y, a menudo, solo se conocen tras recibir el tratamiento. Esto se debe, con frecuencia, a los acuerdos de confidencialidad entre las aseguradoras y los proveedores.
- Las elevadas barreras normativas de acceso para la autorización de medicamentos y productos sanitarios (ensayos de la FDA) limitan la libre competencia de los genéricos.
A estas alturas, todos los grandes bloques están tan arraigados que cualquier cambio de suma cero se enfrenta a una fuerte oposición. Por ejemplo, reducir la remuneración de los médicos podría suponer un ahorro para el sistema, pero los médicos se opondrán rotundamente a ello.
La fragmentación dificulta cualquier cambio a nivel sistémico.
- Gran parte de la asistencia sanitaria se regula a nivel estatal, en lugar de a nivel nacional.
- Las empresas compiten fundamentalmente entre sí por el talento, lo que dificulta la colaboración entre ellas.
- Incluso dentro de cada bloque se observa una fragmentación aún mayor.
- Los proveedores se dividen en especialidades y compiten por una cuota fija de los reembolsos de Medicare basados en las unidades de valor relativo (RVU).
- Los distintos grupos de pacientes tienen necesidades diferentes (por ejemplo, la AARP frente a los millennials)
- En otros países existe un pagador único (el Estado) que puede negociar los precios y rechazar los tratamientos cuya rentabilidad no esté demostrada. Sin embargo, gran parte de la población estadounidense se opone por principios a la expansión del Gobierno federal y es reacia a las estructuras que se asemejan al «socialismo».
Qué puedes hacer
Aunque no puedas cambiar el sistema sanitario por ti mismo, ¿qué puedes hacer para reducir el coste de tu propia asistencia sanitaria? El libro recomienda estas medidas prácticas:
Infórmate con tu médico y en el hospital sobre los costes antes de recibir el tratamiento.
- ¿Cuánto costará este tratamiento? A continuación, compáralo con los precios que encuentres en Internet para tu zona.
- ¿Cómo afectará esta prueba, examen o intervención quirúrgica a mi tratamiento? Si no hay una justificación razonable, no te sometas al tratamiento.
- ¿Hay alternativas más baratas que sean igual de buenas?
- ¿Podéis enviar mis análisis a un laboratorio de la red?
Espera antes de someterte al tratamiento.
- Muchos síntomas desaparecen por sí solos.
- Las pruebas y exploraciones innecesarias dan lugar a hallazgos insignificantes que podrían dar lugar a tratamientos innecesarios.
En caso de ingreso hospitalario:
- Al ingresar en el hospital, se te pedirá que aceptes la responsabilidad económica de los gastos que no cubra tu aseguradora. Escribe: «siempre que los profesionales sanitarios pertenezcan a la red de mi seguro».
- Si te asignan una habitación individual, pregunta: «¿Cubre el seguro esta habitación individual o habrá que pagar un suplemento?». Si hay que pagar un suplemento, pregunta a cuánto asciende y, a continuación, plantéate solicitar una habitación compartida sin suplemento.
- Pide que te digan el nombre y la función de cada persona que se acerque a tu cama, así como lo que están haciendo. Anota toda esta información.
- Puedes rechazar la atención de cualquier profesional sanitario. Esto incluye las intervenciones menos necesarias, como el fisioterapeuta que te ayuda a levantarte de la cama o el dermatólogo que te examina una erupción inofensiva.
Cómo gestionar las facturas
- Negocia las facturas elevadas. Los hospitales dan por hecho, en mayor o menor medida, que vas a hacerlo, y por eso fijan precios de catálogo tan altos.
- Solicita un desglose completo de las facturas del hospital para ver en qué se desglosan los costes.
- Comprueba la factura con tus notas del hospital. Más del 50 % de las facturas contienen errores.
- Presenta tus reclamaciones por escrito, no por teléfono.
Fíjate en todos los costes de tu seguro médico.
- Primas
- Calcula qué porcentaje tienes que pagar. Si se te descuenta automáticamente de la nómina, no te das cuenta del coste total.
- Franquicias
- ¿Se calculan por persona o para toda la familia?
- ¿Existen franquicias diferentes para la asistencia sanitaria dentro de la red y fuera de ella?
- Copagos
- Actualmente, suelen corresponder a un porcentaje de la factura.
- En el caso de los médicos, ¿varían los copagos entre los médicos generales y los especialistas?
- En el caso de los medicamentos, ¿varía el copago en función de si figuran o no en el formulario?
- Importe máximo de gastos a cargo del paciente
- ¿Esto incluye el coste de los medicamentos?
- ¿Te seguirán cobrando copagos incluso después de haber alcanzado esta cifra?
- Encuentra el seguro con el coste total más bajo para tus necesidades habituales.
Reduce tus gastos en medicamentos.
- Busca buenos sustitutos para tus medicamentos.
- Busca formulaciones más baratas que puedas seguir utilizando para un tratamiento equivalente, como dosis más altas que puedas dividir en comprimidos más pequeños.
- Evita las formulaciones sofisticadas que no aporten un beneficio claro. Esto incluye combinaciones de dos medicamentos genéricos (como Duexis), comprimidos de liberación prolongada y cremas.
- Compra en GoodRx.com para conocer los precios en efectivo de los medicamentos. De hecho, puede que te salga más barato que tu copago.
¿Quieres conocer el resto de *An American Sickness* en 21 minutos?
Accede al resumen completo del libro *An American Sickness* registrándote en Shortform.
Los resúmenes breves te ayudan a aprender 10 veces más rápido gracias a que:
- Es 100 % exhaustivo: aprenderás los puntos más importantes del libro
- Sin rodeos: no pierdes el tiempo preguntándote cuál es la idea del autor.
- Ejercicios interactivos: aplica las ideas del libro a tu propia vida con la ayuda de nuestros educadores.
Aquí tienes un avance del resto del resumen en PDF de «An American Sickness» de Shortform: